TEXTOS
DE PAU HISTORIA
DE ESPAÑA
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TP6.
Manifiesto fundacional del
PSOE (1879) |
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Instrucciones
Consulta para la redacción de este
texto los temas 25 y 26.
Propuesta de Comentario de Ventura Gómez,
estudante de bachillerato. Colegio La Paz.
Torrelavega
Manifiesto fundacional del Partido Socialista
Obrero Español
“Considerando que esta sociedad es
injusta porque divide a sus miembros en
dos clases desiguales y antagónicas:
una, la burguesía, que poseyendo
los instrumentos de trabajo es la clase
dominante; otra, el proletariado, que no
poseyendo más que su fuerza vital
es la clase dominada.
Que la sujeción económica
del proletariado es la causa primera
de la esclavitud en todas sus formas: la
miseria social, el envilecimiento intelectual
y la dependencia política.
Que los privilegios de la burguesía
están garantizados por el Poder
Político del cual se vale para
dominar al proletariado […].
El Partido Socialista tiene por aspiración:
Primero: La posesión del poder político
por la clase trabajadora.
Segundo: La transformación de la
propiedad individual o corporativa de los
instrumentos de trabajo (la tierra, las
minas, los transportes, las fábricas,
etc.) en propiedad común de la sociedad
entera […].
En suma, el ideal del Partido Socialista
es la completa emancipación de la
clase trabajadora. Es decir, la abolición
de todas las clases sociales y su conversión
en una solo de trabajadores libres e iguales,
honrados e inteligentes […]
20 de julio de 1879
Contextualización
Redactado el 2 de mayo de 1879 y firmado
el 20 de julio de ese mismo año,
el fragmento propuesto se corresponde con
un manifiesto político, de carácter
público, aunque clandestino, presentado
por veinticinco personas, entre las que
cabe destacar a Pablo Iglesias, García
Quejido, Victoriano Calderón, Jaime
Vera, Francisco Mora y Tomás Robledo.
Se trata del documento por el cual se constituye
el Partido Socialista Obrero Español,
grupo con un importante papel en la historia
contemporánea de nuestro país
y que el texto propone como representante
de los intereses obreros, para acabar con
el sometimiento de este grupo social. Desde
un punto de vista cronológico, el
fragmento pertenece al período conocido
como Restauración. El fracaso del
Sexenio democrático lleva en 1874
a la restitución de la monarquía
borbónica a la que, en 1868, se había
puesto fin. La abdicación de Isabel
II en su hijo Alfonso dio paso a un reinado
caracterizado por la Constitución
de 1876, el bipartidismo y el turno pacífico
en el poder de los partidos conservador
y liberal, proporcionando al nuevo régimen
una gran estabilidad que favoreció
a la burguesía conservadora. Sin
embargo, el contexto de desigualdad política,
social y económica de finales del
XIX, genera un auge nacionalista colmado
por un creciente movimiento obrero.
Así, concienciar al proletariado
de sus posibilidades como grupo para cambiar
su situación, dando para ello apoyo
al partido que les representa (el marxista,
frente a su gran rival, el anarquismo),
y plantear su programa e ideologiaes la
intención del texto, con una clara
influencia por parte de la I Internacional.
Análisis
Como todo manifiesto, el fragmento presenta
una estructura lógica compuesta por
dos bloques de contenido. En el primero
de ellos, que abarca hasta la séptima
línea, se lleva a cabo el planteamiento
de un problema: el papel político
y económico preferente de la burguesía,
propietaria de los medios de producción
y partícipe única en el juego
electoral, provoca la situación de
malestar que vive el proletariado. El soporte
de la Restauración fue una aristocracia
más atenta a conservar sus intereses
que a buscar la renovación política,
que enfocó el sistema parlamentario
según las necesidades de cada momento.
Un sufragio censitario controlado por caciques
daría paso, a partir del parlamento
de Sagasta, a uno universal, que no haría
sino más palpable un sistema electoral
amañado, definido en ese momento
por el bipartidismo. En el segundo bloque,
que se corresponde con el resto del documento,
una declaración de intenciones del
recién nacido Partido Socialista
Obrero Español, que busca la representación
de la clase trabajadora, una colectividad
de medios de producción, que junto
con las tierras eran propiedad de los burgueses,
pues la desamortización eclesiástica
de Mendizábal y más tarde
la civil de Madoz habían diversificado
en número los propietarios, si bien
no habían hecho propietarios a los
campesinos, y una eliminación de
las clases sociales que pasara por la llegada
al gobierno de su partido, algo que impedía
la alternancia en el poder de sólo
dos partidos: el liberal y el conservador,
pero que no sería así con
las reformas de Sagasta.
Comentario
Desde 1875 (llegada al poder de Alfonso
XII) y hasta 1931 (proclamación de
la segunda República tras el fracaso
de Primo de Rivera) situamos La Restauración,
un periodo caracterizado por el restablecimiento
de la monarquía liberal propia del
reinado de Isabel II principalmente. En
este periodo podemos situar la regencia
de María Cristina de Habsburgo y
los reinados de Alfonso XII y Alfonso XIII.
Desde 1873 la situación del Sexenio
era insostenible, la abdicación de
Isabel II a favor de su hijo Alfonso quien
en su estancia en Inglaterra (uno de los
países más avanzados de su
época) formándose, fue incitado
por Antonio Canovas del Castillo (político
liberal y conservador) gracias a su forma
de ser comprometida en torno a 1875 ante
el caos de la República y el golpe
de estado promovido por Serrano que había
instaurado un gobierno provisional sin definición
ni ideología; proponiéndole
a través del manifiesto de Sandhurst
acceder al trono español. En este
manifiesto le expondría como un hombre
moderno, flexible y liberal, dispuesto a
restablecer el orden, la legalidad, los
procedimientos parlamentarios y la monarquía.
A lo largo de su reinado y ante la crítica
situación del país (1874),
un grupo de militares dirigidos por el general
Serrano (políticos demócratas
y radicales) disolvieron el congreso y proclamaron
un nuevo gobierno que trató en controlar
la rebelión cantonal, obrera y carlista
y centrado en restablecer el orden. Canovas
por otro lado era consciente de que la república
no era la solución por lo que se
veía obligado a convencer a los dirigentes
y propietarios que el gobierno el pasado
tampoco lo sería; siendo la llegada
de un nuevo monarca de un modo pacífico
a través de las cortes la mejor solución.
El periodo isabelino, defensa del liberalismo
doctrinario (predominio político
de propietarios agrarios beneficiados por
la desamortización y las clases obreras)
surgido tras la crisis del Antiguo Régimen.
Tras la caída de esta monarquía
se situaría el Sexenio (intentó
de crear un país democrático).
El pronunciamiento militar del general Martínez
Campos a favor de la monarquía, aceleraría
el ascenso de Alfonso a causa de una intervención
militar no deseada por Canovas.
Hemos de tener en cuenta la situación
internacional del momento, la guerra Franco-prusiana
y la revuelta de la Comuna de Paría,
habían finalizado años atrás.
Europa se encuentra saliendo de la crisis
y en una situación tensa señal
de una nueva guerra entre naciones, Primera
Guerra Mundial. Los avances tecnológicos
nos sitúan ante la Segunda Revolución
Industrial y con ella el colonialismo que
facilitará la evolución de
la industria. Los estados europeos son más
conservadores (repúblicas y monarquías).
La Primera Internacional ha expuesto las
ideologías marxistas y anarquistas
ante la represión que sufre el proletariado.
Será a partir de la Segunda Internacional
en 1889 cuando el movimiento obrero español
nacido con este manifiesto, dejará
de estar aislado y de ser presa fácil
de la represión. Estas situaciones,
frente a la república, harán
fácil el ascenso de Alfonso XII al
poder quien nombrará a Canovas primer
ministro (destacará su labor en:
concluir con los últimos focos de
rebelión, hacerse con el control
del país y sentar las nuevas bases
del régimen).
En
un principio se procuró concluir
con la violencia:
a) La movilización de los recursos
financieros, permitió derrotar a
los carlistas a través de la supresión
en consecuencia de los fueros vascos (Manifiesto
de Somorrostro).
b) La Paz de Zanjon ponía fin a la
acción militar de Cuba tras prometer
el desarrollo, la autonomía y las
libertades del comerció de la rica
colonia. Estas promesas no cumplidas conllevarán
grandes problemas en el futuro.
El control político del país,
se vio promovido ante la fidelidad a la
monarquía de las provincias y ayuntamientos.
El gobierno de Canovas, se encargaría
de expulsar a los políticos de izquierda
y a los partidos del Sexenio no monárquicos;
la restauración del Concordato con
el fin de obtener el apoyo de la iglesia.
El elemento más importante consistía
en sentar las bases del nuevo régimen
(originado a partir de la razón y
la legitimidad, no de la fuerza). La convocatoria
de las elecciones a cortes constituyentes,
mostraba la creación de una nueva
constitución (influencia por las
constituciones del 45 y del 69, esclecticismo),
sufragio universal masculino del Sexenio
continuaría vigente, la prohibición
de partidos republicanos o antisistema.
Se mantuvo el caciquismo facilitando así
el ascenso de Canovas, a su llegada a esta,
las leyes del sexenio fueron sustituidas
gracias a una comisión de notables.
A
partir de estas reformas se desarrollarían
las bases de la Restauración. En
esta situación, se ocasionarán
varias características:
- El ejército no puede intervenir
en política, su única labor
debe ser defender el país.
- La monarquía es la forma de gobierno
por tradición (cortes representan
a la nación y la monarquía
constructora de España y ungida por
Dios) respondiendo a una constitución
interna.
- Los partidos que no aceptasen la monarquía
quedarían excluidos de la política.
El sistema se vería compuesto por
un bipartidismo, no serán grupos
de masas sino de líderes, los partidos
dinásticos no diferirán en
gran medida en el campo de la ideología
o la política.
- Conservadores (Canovas) representan a
los antiguos moderados y unionistas. Defendían
los interese de la propiedad agraria, la
oligarquía y la monarquía;
su política proteccionista no mostraba
grandes cambios sociales.
- Los liberales (Sagasta) nacen de los componentes
de los restos de la Unión del Sexenio;
representaban una ideología progresista
y demócrata monárquica; defensores
de una monarquía librecambista, defensora
de las libertades, el sufragio universal
masculino; a partir de ellos, defenderán
los intereses de la burguesía urbana,
intelectuales y pequeños propietarios.
- A partir de los partidos ya citados, se
decidió alternar el poder pacíficamente
dando al país cierta estabilidad
parea evitar así golpes de estado.
En consecuencia, se desarrollaría
el caciquismo para controlar que en las
elecciones el resultado fuese el esperado
para asegurar así la alternancia
de gobierno.
- La base social se compondrá de
hombres de negocios y militares que lucharan
por proteger sus intereses, el orden social
y la propiedad. En oposición nacerá
el movimiento socialista.
Estos aspectos quedarán demostrados
en la constitución de Canovas de
1876; daría una configuración
liberal progresista en donde reafirmar el
deseo por parte del rey de proteger los
logros del Sexenio firmados en Sandhurst.
La protección de estos derechos regulados
en leyese posteriores, no tratarían
los derechos colectivos.
El gobierno sería muy conservador.
Las cortes se componían de dos cámaras:
el senado muy conservador se encontraba
compuesto por miembro elegidos por elección
popular, de la corona, vitalicios o por
derecho propio; por otro lado el congreso
se elegía por sufragio censitario.
El estado declarado confesional, recibiría
el apoyo del Vaticano con el fin de poder
defender la posición colonial española
en el Pacífico y Cuba. Además
las promesas de la Paz de Zanjon no se cumplirían
ante una política centralista.
La evolución del gobierno demostraba
el desarrollo del capitalismo español
amparado en una legislación en donde
no se defendía al obrero (explotado);
ante esta facilidad, España se convirtió
en un buen país para la inversión
favoreciendo la exportación. Actividades
como la siderurgia, la minería o
la industria algodonera entre otras, fueron
mejorando frente a una serie de problemas
nacionales que no se solventaban (diferencia
de renta, capitalización, tecnología).
Los obreros industriales amparados por el
partido socialista, intentarán forzar
cambios constitucionales acabando así
con la represión.
A la muerte inesperada de Alfonso XII en
1885, su viuda María Cristina embarazada,
sentó un momento de dificultad ante
la posibilidad de perder el bebe o tener
una niña. El partido conservador
junto al liberal, firmaron el Pacto de El
Pardo en donde ponían de manifiesto
que respetarían a la regente, defenderían
el turno pacífico y apoyarían
el sistema. La regenta situaría al
liberal Sagasta al frente del poder (periodo
estable y largo) que se conocerá
como el Parlamento Largo en el cual iniciaría
una gran cantidad de reformas.
-
Sufragio universal masculino.
- Libertades de prensa, asociación
y expresión.
- Reimplantación de los jurados.
- Mejora de la legislación laboral.
- Abolición de la esclavitud en Cuba.
Las
reformas cubrirían las necesidades
de la población aunque daban gran
facilidad a la oposición naciente.
En 1890, el régimen nacido en Sandhurst
entró en crisis.
a.
Europa en un periodo recesivo, las tensiones
coloniales, el regreso del proteccionismo,
perjudicaron la situación española
ante la caída de las inversiones.
Los grupos antisistemas podrían votar
y presentarse a las elecciones siendo consideradas
algunas libertades y el caciquismo símbolo
de burla
b. El hambre colonial ocasionó fuertes
tensiones económicas. EEUU vuelve
a desear Cuba, una nueva guerra significaría
las mayores perdidas españolas, el
prestigio y la vida de un gran número
de proletarios.
c. La oposición que estaba tomando
fuerza principalmente el bando republicano
carente de apoyo popular pero muy influenciado
por los intelectuales del momento.
El movimiento obrero había sido suprimido
en 1876 pero en 1890 resurgió debido
a las leyes del Parlamento Largo, el desarrollo
industrial que invitó a que las diferencias
económicas se acentuasen. Ante esta
situación, el gobierno intentó
mejorar las condiciones de vida aunque no
era capaz de hacer frente a los gastos que
conllevaba.
El anarquismo rebrotó (1881) ante
la Federación de Trabajadores de
la región Española comenzando
con su labor con el apoyo extranjero. Su
división en: anarcosindicalistas,
partidarios de la autoayuda y la evasión
social; frente a los de la acción
directa, más radicales ante el empleo
del terrorismo y el deseo de eliminación
del estado (asesinato de Canovas).
Es
aqui, explicado el marco histórico,
donde debemos afrontar el origen de este
movimiento obrero. El obrerismo español
había nacido, como en otras partes
de Europa, de las malas condiciones del
proletariado, surgido de la Revolución
Industrial. Malas condiciones con las que
nos referimos a las mala situación
social (malas viviendas, carencia de servicios
públicos y marginación de
la cultura y la educación), malas
condiciones laborales (largas jornadas de
trabajo, ausencia de vacaciones, jubilación
o seguros, carencia de higiene y seguridad
en el trabajo..), malas condiciones económicas
(bajos niveles de renta e imposibilidad
de emancipación económica,
no ahorran, casi no consumen, luego no pueden
acceder a la propiedad) y malas condiciones
políticas (el sufragio restringido,
su analfabetismo y el caciquismo les marginan
del sistema, que no reconocen como suyo.
Si a ello le sumamos las ideologías
obreras, tenemos un cóctel explosivo.
Hasta el Sexenio los obreros habían
creado pequeños grupos de protesta
(los mecanoclastas que destruían
maquinas, acusándolas de ser las
causantes de sus males) o de reflexión
cultural (Ateneo de la clase obrera o Fomento
de las artes), pero siempre manteniendo
una unidad de acción los burgueses
progresistas, demócratas o republicanos.
Los triunfos de estos en 1854 y 1868 no
reportaron a los obreros ningún beneficio,
con lo que el proletariado comienza a tomar
conciencias de clase y a crear sus primeras
organizaciones.
El momento, en un mayor clima de libertades,
e influidos por la AIT será el Sexenio.
En
1868 llega a España Giuseppe Fanelli,
seguidor del anarquismo de Bakunin y miembro
de la AIT. Fanelli entra en contacto con
grupos obreros locales y organiza grupos
de seguidores en Madrid y Barcelona. El
crecimiento de estas federaciones obreras
hace que su secretario, Rafael Farga, representa
al anarquismo español en el Congreso
europeo de Basilea. Esta organización
se desmarca ya de los grupos republicanos
y burgueses y crea su primer congreso, como
sección de la I Internacional en
Barcelona, en 1870. La represión
comenzaría en 1871, ya con Amadeo,
tras los sucesos de la Comuna de Paris,
que hacen temer un hecho parecido en España,
y por la implicación anarquista en
el fenómeno cantonal y en las revoluciones
de los meses siguientes.
Como respuesta a la influencia anarquista
entre el proletariado español, los
socialistas de la AIT envían a España,
en 1871, a Paul Lafargue, partidario de
Marx, que entrará en contacto con
lideres como Pablo Iglesias, creando la
sección marxista de la AIT en España,
el origen de nuestro documento. Arraigada
en Barcelona y Madrid, entre los sectores
textil, artes gráficas y construcción
(frente a la química, metalurgia
y campesinado, que eran coto anarquista),
los socialistas alcanzaron pronto los 25.000
afiliados, hasta que el fracaso de la republica
y el golpe de Serrano iniciaron una represión
brutal, que acabo con los socialistas en
la clandestinidad, hasta este texto.
Para
entender el hecho de que el movimiento obrero
español sea uno de los más
radicalizados y violentos de Europa hay
que tener en cuenta las dificultades del
paso del viejo al nuevo régimen en
España. Las viejas fuerzas tradicionales
se organizaron en torno a una potente oligarquía
financiera y agrícola que controlaba
el poder. Por otra parte, el retraso en
la industrialización española
hizo que el estado tuviera que aplicar una
estricta legislación proteccionista
de la industria española para que
los productos industriales españoles
pudieran competir al menos en el mercado
interior con los más competitivos
extranjeros. Estas dos variables condicionaron
que el estado defendiera siempre los intereses
de los patronos y obstaculizaran y reprimieran
los intentos de mejorar las condiciones
de vida de los obreros y campesinos. Ante
ello, el movimiento obrero reaccionó
radicalizándose y dirigiendo sus
iras contra los que a su juicio eran los
culpables de sus pésimas condiciones
de vida; los patronos, los políticos
de los partidos dinásticos y la Iglesia
(esto explica el anticlericalismo típico
del movimiento obrero español).
Hay
que hacer una clara diferenciación
entre los obreros y los campesinos. En el
campo los jornaleros estaban peor organizados
y la convocatoria de huelgas eran boicoteadas
por los patronos trayéndose jornaleros
de municipios próximos. Esto hizo
que las protestas campesinas fueran incontroladas
y muy radicalizadas. Son las típicas
insurrecciones campesinas de finales del
XIX y del XX que correspondían a
un mismo modelo (Toma del pueblo, comunicación
a las autoridades, quema de los registros
civiles, enfrentamiento con la Guardia Civil,
llegada de refuerzos y gran represión).
La organización de los obreros industriales
era más efectiva, así como
la utilización del instrumento fundamental;
la huelga. Un ejemplo de ello, fue la huelga
de la Canadiense. La utilización
de la huelga era acompañada de otras
medidas como las manifestaciones, los piquetes
informativos, las barricadas, etc. Todo
ello organizado por potentes sindicatos
como la UGT y la CNT. En el proceso de radicalización
antes descrito, apareció la huelga
general, pero no ya como un instrumento
de reivindicación laboral o sindical,
sino como un instrumento de cambio político.
El ejemplo más claro de esto fue
la huelga general de 1917.
España,
mayoritariamente rural, sería el
país de Europa en el que más
éxito tuvo el anarquismo. Cataluña
y Andalucía serían las regiones
donde más incidencia tuvo este movimiento.
No obstante, la gran heterogeneidad de este
movimiento hace que tengamos que dividir
su estudio en diversos apartados.
Durante gran parte del siglo XIX se habían
sucedido las revueltas campesinas, sobre
todo en Andalucía. La llegada de
las ideas anarquistas dotó a los
campesinos de un programa claro y sencillo,
comprensible para una población analfabeta,
recelosa y mal alimentada. Frente a la participación
política de los socialistas, los
anarquistas promulgaban la acción
directa a través de la huelga. A
principios de los años ochenta se
produjeron en el campo gaditano robos, incendios
y algún atentado contra los terratenientes,
la policía informó en 1883
del descubrimiento de la sociedad secreta
"La Mano Negra", pese a que los
anarquistas desmintieron cualquier relación
con ella, el caso es que, excusándose
en su persecución, las fuerzas de
seguridad lanzaron una gran represión
a los anarquistas, con detenciones, torturas
y sentencias de penas de muerte. En la actualidad
todavía no se sabe si existió
"La Mano Negra"
A
finales del siglo XIX el anarquismo se escindió
en dos tendencias; los partidarios de la
acción pacífica y los de la
propaganda por el hecho- terrorismo-. Estos
causaron mucho daño al anarquismo.
Se sucedieron los atentados a los personajes
políticos (Cánovas o Martínez
Campos) a la burguesía (bomba del
Liceu) o la Iglesia (bomba en la procesión
del Corpus Cristi). Los atentados fueron
seguidos de una gran represión y
provocaron una espiral de violencia basada
en una dinámica de acción/represión/acción.
El momento clave de esta espiral fueron
los procesos de Montjuic de 1897 donde fueron
condenados y ejecutados cinco anarquistas.
Los partidarios de la acción sindical
y de masas, contrarios al terrorismo crearon
en 1910 un sindicato que los agrupara: la
CNT.
Por
su parte el socialismo crecería desde
una perspectiva más pacífica
y con intenciones de integrarse en el sistema
para así conquistar el poder electoralmente,
y ya en él acabar con la propiedad,
y por tanto con las clases y las injusticias.
En esa conquista resultarían decisivas
las aportaciones del diario El socialista
y de la central sindical UGT.
Ya
en 1879 y más centrados en nuestro
documento, el movimiento socialista se comienza
a formar de un modo clandestino ya que como
citaba anteriormente, la reforma de Sagasta
se realizaría a mediados de los 80.
Funcionaba una acción sindical (UGT)
y un partido político (PSOE fundado
por Pablo Iglesias). Tras las leyes de Sagasta,
comenzaron a presentarse a las elecciones
con el fin de abolir como trataba en el
análisis las clases sociales, la
liberación de los trabajadores, la
llegada al poder y la colectivización
de la propiedad (propuesta de Karl Marx,
filósofo de la teoría marxista
o socialista). La Segunda Internacional
haría que el partido adquiriese mayor
poder llegando a formar parte de las cortes
a finales del siglo y en diversas concejalías.
A partir de esta situación, el monopolio
del poder comenzaría a desmoronarse.
Los partidos conservadores, serían
los más preocupantes ya que dividirían
a la burguesía.
Los regionalismos surgidos como reacción
al centralismo político, reivindicarían
la identidad de la región rechazando
la política económica tras
acusar al gobierno de no democratizar la
clase obrera que se veía perjudicada.
Son partidos que buscarían a través
de la burguesía comercial e industrial
la descentralización de la política
ante un sistema corrompido e incapaz de
asumir nuevos retos. Encontramos esta situación
en Cataluña a través del movimiento
cultural Renaixenca en donde reivindican
la recuperación de las señales
de identidad de Cataluña a través
de las Bases de Manresa, de aquí
surgirá la Lliga (defensa de la autonomía,
la lengua y los cargos públicos para
los catalanes) que resultaría pacífico
y colaborador del gobierno central. El vasquísimo
sería más agresivo al mezclarse
con las reivindicaciones foralistas (pérdidas
de los fueros en última guerra carlista)
al igual que la Lliga, desean destacar la
cultura, la lengua y su oposición
al proceso; sería Sabino Arana el
fundador del PNV en 1895, ultraconservador
y opuesto al liberalismo.
El verdadero drama, sería el final
de Cuba, originada por:
- Una inadecuada política colonial
que no satisfacía los intereses y
les consideraba ciudadanos de segunda fila.
- El deseo de expansión de los Estados
Unidos.
- El incumplimiento de las promesas hechas
en Zanjón.
- La independentista de la población
indígena.
- La división de los colonos entre
burgueses y plantadores.
La
Guerra del 98 ocasionada en Cuba y promovida
por el deseo de autonomía nacido
en 1868 y concluido por la paz de Zanjón
en 1876 en la que se había abolido
la esclavitud y acordado un régimen
de autonomía para la isla. Una nueva
guerra originada en 1895 de la mano de José
Marti y de EEUU concluiría con la
independencia de la colonia. Ante esta situación
a lo largo de esta tercera guerra, España
mando sucesivamente tropas que fracasarían
de la mano de Martínez Campos y Weyler.
Con el fin de evitar las guerrillas y saqueos,
concentran a los campesinos en ciudades.
EEUU ofrecería 300 millones de dólares
a España con objeto de la isla, oferta
que resultaría rechazada. EEUU acusaría
a España tras el atentado que había
sufrido uno de sus barcos en la costa cubana;
exigiendo por ello: las disculpas, el abandono
y una indemnización. Ante la negativa
del gobierno español, Cuba sería
invadida por EEUU. España por medio
de una inferioridad tecnológica y
una lejanía del escenario de combate,
se vería derrotada. La intervención
de Francia y el Vaticano, evitarían
un mayor desastre. La Paz de Paría,
las islas serían cedidas a Estados
Unidos.
Las consecuencias de este drama. Grandes
pérdidas humanas se verían
destacadas en las clases más humildes
ya que el pago en metálico por parte
de la clase acomodada liberaba del servicio
militar a muchos hombres.
La pérdida de los restos del Imperio,
ocasiono una conmoción social. Republicanos
y socialistas que habían criticado
la política colonial, unto a intelectuales
y economistas como Joaquín Costa,
reclamaron una regeneración del sistema
a través de una revolución
desde “arriba” que regenerase
el sistema electoral, sacase al país
de su atraso social y económico,
reformase y extendiese la educación
y finalizase con la corrupción. Serian
los regeneracionistas, que no crearon ningún
poder político, los responsables
de encabezar la crítica a las miserias
del régimen nacido en Sandhurst.
Esta crisis nacional, se vería demostrada
en la Generación del 98. Propuestas
de mejora y modernización política
definirían el regeneracionismo, un
movimiento de reforma y reconstitución
de España influido por partidos políticos
como el PSOE. Demandaba una revolución
desde arriba, que acabara con la corrupción
política y e fraude electoral, el
inicio de una reforma educativa y cultural
junto al impulso de la economía y
la tecnología. Sería a partir
de estos desastres, cuando el espíritu
nacional se encontraría en auge.
El desastre colonia resulto ser el comienzo
de la disolución del sistema de la
restauración, la demostración
de la incapacidad de la monarquía,
la inoperancia de los partidos y las diferencias
entre el centro y la periferia de España.
La opinión pública se vería
dividida siendo ejemplo de ello el rechazo
que sufría la monarquía (forma
de gobierno ilegítima e inadecuada)
como demostraba en mayor medida los republicanos.
El
socialismo tenía más adeptos
en Madrid, País Vasco y Asturias.
La UGT en los primeros años del siglo
XX triplicó el número de afiliados.
En 1920 fue un año difícil,
pues tuvieron que decidir si se integraban
o no en la III Internacional comunista,
con sede en Moscú. Tras fuertes discusiones,
la minoría partidaria de incorporarse
... se escindió del PSOE y creó
el P.C.E. en 1921. El anarquismo renació
entre 1907 y 1910. Comenzó en Barcelona,
que junto con Andalucía y Valencia
fueron las que más afiliados tuvieron.
En el anarquismo se dieron dos posturas:
1) el anarcosindicalismo, defendido por
Pestaña o Seguí, que propuso
la defensa de los interese obreros a través
de los sindicatos. 2). Los libertarios o
socialrevolucionarios que deseaban la destrucción
del capitalismo con todas las armas posibles.
Las huelgas y manifestaciones son efectivas
en las ciudades, pues sus efectos son inmediatos.
La existencia de numerosos braceros disponibles
en el campo provocó la sustitución
de unos trabajadores por otros (esquiroles)
cuando se efectuaba una huelga. Por ello,
el campesino desde 1878 prefería
la acción directa (quema de cortijos,
asesinatos, destrucción o robo de
cosechas...) La CNT y UGT actuaron conjuntamente
desde diciembre de 1916 y en 1917 huelgas
generales se convirtieron en auténticos
movimientos revolucionarios. La huelga de
la Canadiense de 1919 empezó siendo
un gran éxito de los trabajadores
(se consigue la ley que impone la jornada
laboral máxima de ochos horas) pero
acabó con una enorme represión
de las fuerzas de orden público y
la persecución de los líderes
obreros. Desde entonces y hasta 1923 creció
el pistolerismo y el gobierno, a través
del gobernador civil de Barcelona, general
Martínez Anido, aplica la "ley
de fugas" contra los terroristas"
García Almiñana y otros.
Como
hemos venido explicando, en 1879 Pablo Iglesias
fundaba en un bar próximo a la Puerta
del Sol en Madrid, el Partido Socialista
Obrero Español. El PSOE va a ser
el gran partido hegemónico y de masas
de la izquierda española. Junto con
el PNV son los dos únicos partidos
del siglo XIX que se mantienen activos en
la actualidad. Hasta 1980 funciono como
un partido de clase, un partido obrero,
un partido que defendía exclusivamente
los intereses de los trabajadores. En 1910
obtenía Pablo Iglesias la primera
acta de diputado para el PSOE, pero su protagonismo
no se va a consolidar hasta la llegada de
la segunda república. Gobernó
en coalición con Izquierda republica
(de Azaña) durante el bienio progresista
y apoyó a Azaña durante el
gobierno del Frente Popular. Durante la
Guerra Civil mantuvo su protagonismo en
el bando republicano, presidiendo Largo
Caballero el gobierno en 1937. En esta etapa
en el PSOE había dos claras tendencias;
la parlamentaria, más moderada, dirigida
por Indalecio Prieto y la sindical, más
radicalizada, liderada por Largo Caballero.
Durante la dictadura pasó al exilio,
donde las divisiones internas y el protagonismo
del PCE (escisión nacida en 1921
con Santiago Carrillo que, siguiendo el
ejemplo soviético, demandaba la acción
revolucionaria), lo relegaron a un segundo
plano. Durante la transición democrática
consiguió de nuevo la hegemonía
en la izquierda. En 1980 renunció
a su carácter marxista ("hay
que ser socialista, ante que marxista"
Felipe González) dejando de ser un
partido de clase, para abarcar el espacio
político del centro y la izquierda.
Otra constante en el PSOE ha sido que en
sus fusiones con otros partidos de la izquierda
ha absorbido siempre a estos partidos integrando
a sus miembros en la organización,
pero nunca cambiando de siglas. En 1982
el PSOE llegó al gobierno con una
mayoría absoluta abrumadora (diez
millones de votos) y se mantuvo en él
hasta 1996 que se lo arrebató el
PP. En la actualidad es el principal partido
de la oposición y está dirigido
por José Luis Rodríguez Zapatero.
Con este dirigente se cambió el tradicional
carné socialista que incluían
los principios programáticos de 1879.