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¿Cual
fue el papel del rey en
el 23 f? |
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Grandes
hechos
Mar
Quevedo

El
fallido golpe de estado de 23 de febrero
de 1981 en España, también
conocido como 23-F, fue efectuado por algunos
mandos militares, la parte más representativa
fue el famoso asalto al Congreso de los
diputados llevado a cabo por numerosos guardias
civiles a cuyo mando se encontraba el teniente
coronel, Antonio Tejero, esto ocurrió
durante la elección del candidato
a la presidencia del gobierno aunque aún
desconocemos al verdadero organizador de
aquella sublevación. Pero, la verdad
de aquel entramado sigue buscándose
y todo el mundo desea saber quien fue el
organizador, que pretendían hacer
con ese asalto y en realidad que fue lo
que consiguieron.
Lo primero de todo es contra quien se hizo
esta intentona de Golpe de Estado, en ningún
momento los golpista atentaron contra el
rey ni pusieron en duda su autoridad, aunque
todavía hoy en día hay gente
que piensa que dicho golpe fue planeado
por el mismo rey, pero este grupo actuaba
contra la política de UCD y el Presidente
del Gobierno. Estos se sublevaron contra
los diputados, porque buscaban combatir
el terrorismo, mejorar la economía,
respetar ciertas tradiciones, eliminar la
política internacional, que Suarez
y su partido estaban defendiendo.
Pero la verdad se dice que mucha gente sabían
que en España algunos militares estaban
preparando este golpe contra el presidente
personas como, el mismo Suarez, el rey,
el CESID, la JUJEM, la CIA, el Vaticano,
los servicios secretos de Alemania, Francia
y el reino unido, el PSOE, el PCE, Alianza
Popular el PSA, la CEOE, el presidente de
la Agencia EFE, numerosos periodistas y
distinguidas personalidades españolas
y extranjeras… pero si lo sabía
tanta gente ¿Por qué no se
evitó?. Y, lo más destacado
es, cuando Suárez informó
al rey de lo que se estaba planeando, dimitió
porque el rey no era partidario de la política
internacional que su partido estaba preparando.
Se puede decir que consiguieron su objetivo
en varias fases, primero consiguiendo la
dimisión de Suárez, cuando
atemorizaron a la izquierda parlamentaria
y cuando estuvieron seguros de que el nuevo
presidente del Gobierno decía sí
a la OTAN.
Este hecho se encuentra relacionado con
los acontecimientos vividos durante la Transición
Española.
Los primeros síntomas de incomodidad
en el ejército tienen lugar en abril
de 1977, por motivo de la legalización
de PCE, dimite el almirante Pita de Veiga,
ministro de la marina, y el consejero superior
del Ejército emite un comunicado
en el que manifiestan su disconformidad
con dicha legalización. En noviembre
de 1978 tuvo lugar la desarticulación
de la “Operación Galaxia”,
Toma su nombre del lugar en el que los oficiales
que tomaron parte en él se reunieron,
la cafetería Galaxia. Su objetivo
era detener los procesos de reforma política
que estaban teniendo lugar en España
en ese momento. La operación se cerraría
con la condena a Tejero a siete meses de
prisión.

Mientras crece el carácter golpista
en el ejército y la extrema derecha,
el Gobierno progresa en esa década
hacia una profunda crisis.
La debilidad creciente de Suárez
en el seno de su propio partido, favorece
la presentación de su dimisión
como Presidente de Gobierno y de UCD el
29 de enero de 1981, en una intervención
televisiva que precipitará los acontecimientos.
Del 2 al 4 de febrero, los reyes visitaran
el país vasco, donde los diputados
de Herri Batasuna les recibirán con
fuertes abucheos y varios incidentes, ese
mismo mes aparece asesinado el ingeniero
de la central nuclear de Lemóniz,
José María Ryan, secuestrado
días antes, a su vez sigue secuestrado
otro industrial, Luis Suñer. El día
10 de dicho mes, Leopoldo Calvo- Sotelo,
es elegido como candidato a Presidente del
Gobierno.
El día 18, Calvo-Sotelo, presentaría
su gobierno, pero en la votación
posterior, el día 20, no obtuvo la
mayoría para la investidura, por
lo que debía de producirse una nueva
votación el día 23, el día
elegido por los golpistas para el asalto.
El día 23 a las 6 en punto comienza
el acto de votación para la elección
del nuevo Presidente del Gobierno. A las
18.20, cuando iba a profesar su voto uno
de los diputados, empieza la operación
“Duque de Ahumada”. Siguiendo
el plan anteriormente proyectado, un grupo
de Guardias Civiles armados irrumpen en
el congreso, encabezados por el anteriormente
nombrado, Antonio Tejero. Éste desde
la tribuna principal grito “¡Quieto
todo el mundo!” y de orden de que
se tirasen al suelo. El militar y vicepresidente
del gobierno, Gutiérrez Mellado,
se puso en pie y pidió explicaciones
a los asaltantes, tras un breve forcejeo,
para ratificar su orden de “todos
al suelo”, efectúa un disparo,
seguido por una racha de subfusiles.
Pedro Francisco Martín, operador
de Televisión Española, grabó
media hora del fatídico día,
aportando al mundo un documental de gran
valor, sobre dicho golpe de estado. Más
tarde 5 de los diputados, fueron separados
del resto. La cadena ser siguió emitiendo
los acontecimientos, por lo que muchos españoles
pasaron la noche pegados a la radio.
Por allí también anduvo el
General Alfonso Armada, fingiendo negociar
con los asaltantes, también parte
del plan golpista.
Más tarde ya descubiertos sus planes,
fue destituido de su puesto como Segundo
Jefe de Estado Mayor del Ejército,
por su implicación.

A media noche, Armada se presento en el
congreso, su objetivo, asumir el mismo el
papel de Jefe de Gobierno, tras una discusión,
el teniente coronel Tejero le respondió
diciendo, “yo no he asaltado el congreso
para esto”, por lo que este salió
declarando, “este hombre está
completamente loco”.
Más tarde, ya de madrugada el rey
realiza una intervención televisiva
para defender la Constitución, llamar
al orden de las Fuerzas Armadas y quitar
la autoridad a Milans del Bosch. Desde ese
momento el golpe se da por fracasado. Milans
del Bosch, canceló sus planes y fue
arrestado sobre las 5 de la mañana,
mientras Tejero resistió hasta el
medio día cuando los diputados fueron
liberados finalmente.
El golpe supuso un reforzamiento del sistema
democrático y la monarquía
constitucional e identificó de una
manera definitiva a la nación con
la democracia.
El rey había recibido una llamada
del general Armada, mientras él se
encuentra con el jefe de la casa real, Sabino
Fernández Campo, este le advierte
de su desconfianza hacia Armada diciéndole;
desconfió de los militares que se
meten en política. Ya hemos tenido
bastante de eso en este país. A lo
que responde que a él y a su familia
también les han hecho mucho daño.
La idea generalizada hace alusión
a que ese día el rey salvo la democracia.
Por eso hay gente que no considera tan importante
la idea del asalto al congreso sino el discurso
televisivo del rey. Para el rey fue un día
duro, pero mayormente porque sufrió
algunas traiciones personales, ya que el
rey tuvo un gran golpe emocional al descubrir
que el cerebro tras el golpe era el general
Armada, al que él mismo consideraba
amigo personal y por otra parte su indignación
ante el hecho de que los golpistas argumentaran
actuar en su nombre, ya que creían
que el monarca apoyaría su toma de
poder. Los golpistas decían actuar
en el nombre del rey, mientras este acudía
a la cadena de mando para dictar contraordenes
que frenasen el golpe de estado. El rey
hizo también una llamada a Milans
del Bosch, en el que aseguraba enfadado
que no consentiría el golpe de estado
y que si querían hacerle callar deberían
matarlo. Esto sirvió para que la
confrontación entre el rey y los
golpistas se plasme y produce una resolución
del conflicto. Pero el rey pudiendo haber
usado al ejército para afianzar su
poder, resistió la tentación
y nos regaló la democracia.
Pero, no todo el mundo piensa que mediante
esa intervención el rey fue el “salvador”
de ese fatídico día, también
se dice que el rey sabía que se estaba
planeando un golpe de estado, pero no lo
dijo por miedo a la CIA por miedo a que
esa organización tuviese más
poder en las Fuerzas Armadas Españolas.
Por eso se piensa que el rey no salvó
la democracia española, debido a
que pudo evitar este Golpe de Estado, de
una manera u otra y se dirigió a
los españoles cuando la CIA consiguió
meter a España en la OTAN, que era
su objetivo y el de los asaltantes.