Observación
eolapaz.es
La
respuesta aqui redactada es solo una orientación,
para contestarla adecuadamente debes estudiar
el tema 13. Es recomendable que con estas
pautas y ejemplo la redactes tu, adecuandola
a tus características y a tu capacidad
para responder en un tiempo que es, como
sabes, limitado.
Como criterio general explica el origen
de este reinado, los conceptos de unión
dinástica, Monarquía hispánica
y monarquia autoritaria, las nuevas instituciones
y la importancia y novedad. En segundo lugar
cita las anexiones territoriales y los medios
empleados para ellos, la guerra, las alianzas
matrimoniales y el descubrimiento de América
 |
Como
criterio general
1. La explicación del
tema comienza aludiendo que durante
la baja Edad media llegan al poder los
Trastámara en Aragón y
Castilla, pero que alcanzarán
distintos poderes en cada reino
2. Isabel y Fernando se casan, constituyendo
una Unión Dinástica
3. Isabel comienza a desarrollar el
estado
4. Este adopta la forma de una Monarquia
autoritaria en Castilla
5. Para los cual desarrollan nuevas
instituciones
6. Con el apoyo de los privilegiados,
se desarrollan privilegios como la amortización
7. Sentadas las bases del estado se
inicia la expansión, describe
líneas y escenarios. |
Propuesta
de redacción del básico 4
eolapaz
Durante
la Baja Edad Media la Península atravesó
una profunda crisis. Rebeliones campesinas
(remensa o irmandiña), crisis urbanas,
hundimiento económico, enfrentamiento
nobiliarios, crisis del prestigio de la
Iglesia (Cisma de Avignon) y guerras civiles.
En Castilla, a la muerte en la guerra civil
del siglo XIII del rey Pedro I, los nobles
llevaron al poder a Enrique II de Trastámara,
arrancando a la corona importantes privilegios
(las mercedes). En Aragón, los conflictos
civiles se saldaron con el Compromiso de
Caspe, que llevaron al poder a los Trastámara
(Fernando I), consolidando una monarquía
débil y limitada por las cortes de
cada reino (pactismo).
A fines del siglo XV, los enfrentamientos
entre la nobleza castellana y Enrique IV
apartaron del poder a su ambiciosa hija
Juana (la Beltraneja) y llevaron a la sucesión
a su hermana Isabel (Pacto de los Toros
de Guisando). La joven Isabel se casaría
en esos años finales del siglo con
el heredero aragonés Fernando II,
uniendo las dos coronas, tras lo que impondría
su voluntad y poder en Castilla.
Sin embargo, ambos reinos mantenían
una organización política
muy diferente, pactista en Aragón,
más autoritaria en Castilla, ella
es la causa del primer gran rasgo de la
nueva monarquía, la Unión
Dinástica o personal, pero manteniendo
cada reino sus instituciones, leyes, costumbres
y poder. Un nuevo estado asimétrico.
Y ese es el segundo rasgo a abordar, un
estado. Durante la crisis bajo medieval
se había hecho evidente la necesidad
de una organización política
más fuerte, capaz de organizar comunidades
más grandes, más complejas,
donde las ciudades y el comercio tomaban
protagonismo, escapando del control de las
rígidas jurisdicciones señoriales.
Junto a ello, y tras la caida de Bizancio,
habían llegado a Europa nuevas teorías
jurídicas, que defendían el
predominio del poder de los reyes sobre
los demás grupos (cesarismo). Así
se definía la nueva organización
como un conjunto de leyes e instituciones
racionales, impersonales, superiores e identificables.
En Castilla el nuevo estado adoptó
la forma de una Monarquía Autoritaria,
una monarquía que asumía ahora
cuatro grandes facultades (judicial, fiscal,
diplomática y militar), para lo cual
de desarrollan viejas instituciones (las
cortes, representación paritaria
de nobleza, clero y ciudades libres) y de
nuevos órganos que ayuden a la reina
a aplicar su poder (polisinodio o asambleas
de nobles, clérigos y burgueses que
asesoran a la reina y aplican sus decisiones
en temas concretos, audiencias o tribunales
territoriales de justicia, ejercito profesional
y permanente, corregidores en los ayuntamientos,
virreyes o gobernadores provinciales o Santa
Hermandad) y del apoyo social necesario
para afrontarlo, caso de la nobleza (que
a cambio obtendrá el privilegio de
la amortización (vinculación
indisoluble sobre la tierra que posee) o
el clero (que a cambio de ejercer un monopolio
moral y religioso sobre el reino aceptará
el patronato (derecho de la monarquía
a controlar cargos y rentas).
La
importancia, por tanto, reside en que los
RR.CC. son el primer paso hacia la constitución
de un Estado español. La monarquía
de los RR.CC significó el tránsito
político de una monarquía
débil y feudal a un estado moderno
sostenido en la forma de una monarquía
autoritaria, que adopta una idea federal
para salvar las diferencias entre Castilla
y Aragón
Es el transito político de una monarquía
débil y feudal a un estado moderno
definido como un sistema de gobierno, una
estructura de poder, donde todos los poderes
fragmentados del mundo feudal medieval (territoriales,
administrativos, militares, fiscales, judiciales)
se concentran en la persona del rey.
Significa el final de la reconquista y la
creación de una identidad "nacional"
de fuerte componente religioso.
Y significa la superación de la crisis
bajo medieval, el cierre de los conflictos
y guerras civiles y el inicio de la expansión
de España fuera de sus fronteras.
La
nueva monarquía estableció
como una de sus prioridades la expansión
del reino. En algunos casos la causa fue
la defensa de la fé católica,
en otros la defensa o ampliación
de su espacio vital económico, en
la mayoría una forma de apropiación
de rentas feudal, la expansión, colocando
a Europa bajo su dominio para explotarlo,
y también el aislamiento de Francia,
su gran rival continental en aquel momento.
Los
medios y escenarios para alcanzar esa política
fueron:
La
guerra. No fue empleada de forma generalizada
y destaco en ella la capacidad de liderazgo
de los reyes, y la innovación en
tácticas y organización, de
lo ya era el nuevo ejercito permanente español.
Ejemplos fueron la guerra de Granada, que
cerró la reconquista, unió
a la sociedad castellana en un empeño
común y experimento nuevas formas
militares.
Las Guerras de Italia, donde la nueva Monarquía
se enfrentó a Francia por el dominio
del Mediterráneo occidental, tras
lo que vendría la disputa de los
ricos mercados belgas y holandeses.
Las tropas castellanas, dirigidas por El
Gran Capitán, creador de los tercios,
derrotaron a los franceses, que pese a mantener
Milán hubieron de renunciar a la
resto de la Península Italiana.
Las Guerras del norte de África intentaron
enfrentarse al infiel, cortar la posibilidad
de una invasión peninsular y proteger
las vías de comercio mediterráneo.
Fue elemento importante la política
del cardenal Cisneros, regente del reino
la muerte de Isabel.
La
diplomacia. La política de alianzas
matrimoniales fue el recurso mas usado.
Los reyes casaron a sus hijas con la finalidad
de que los hijos de esos matrimonios fueran
creando una tela de araña de alianzas
en torno a Castilla. Los objetivos prioritarios
fueron Inglaterra, Borgoña y Portugal,
en el ánimo de aislar a Francia.
También se inscribe en esta política
la aproximación a Navarra, que permitiría
su incorporación “pacífica”
a Castilla en el XVI, acercándose
a si a la obsesiva unidad peninsular.
La
colonización y exploración
científica. Las razones de esta vía
son varias.
La necesidad de conseguir nuevas rutas de
comercio con los mercados asiáticos,
ante la imposibilidad de acceder a ellos
por la ruta mediterránea, cortada
por los turcos tras la caída de Bizancio.
La sospecha, cada vez mas fundada, de que
la tierra era redonda (teorías renacentistas),
con lo que se podría acceder a China
por el Oeste. El desarrollo de nuevas técnicas
(brújulas, portulanos, barcos mas
rápidos como las carabelas, astrolabios
para calcular posiciones) que permitían
adentrarse en el mar en exploración.
La búsqueda de nuevas tierras y zonas
de explotación.
Castilla
rivalizo con Portugal en este camino. Tras
la guerra civil de Enrique IV se firmó
el tratado de Alcacovas-Toledo, que significaba
la renuncia portuguesa a las Canarias, al
que seguiría el de Tordesillas, después
de llegar Colon a suelo americano, que repartía
el mundo recién descubierto en dos
grandes áreas. Dos episodios marcaron
los descubrimientos castellanos: La conquista
y colonización de las Canarias por
Betancourt, que estableció una importante
base de operaciones en el Atlántico
y la conquista de América por Colón,
aunque este muriese suponiendo que había
llegado a China