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2.
La
conquista romana de la Península
Ibérica y el proceso
de romanización |
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Observación
eolapaz.es
La
respuesta aqui redactada es solo una orientación,
para contestarla adecuadamente debes estudiar
el tema 5. Es recomendable que con estas
pautas y ejemplo la redactes tu, adecuandola
a tus características y a tu capacidad
para responder en un tiempo que es, como
sabes, limitado.
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Como
criterio general 1.
Explica que el origen de la presencia
romana esta en sus luchas con Cartago
por el dominio del Mediterráneo
2. Explica las tres fases (una está
implícita en el apartado anterior)
de la conquista romana
3. Señala los 4 aspectos de
la romanización, la imposición
de la cultura romana en Hispania (política,
economía, sociedad y cultura)
4. Haz una brevísima reseña
del porque del final de la presencia
de los romanos en la Península
y que los visigodos serán sus
herederos.
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Propuesta
de redacción básico 2
Patricia
Ruiz, estudiante de bachillerato, Colegio
La Paz, Torrelavega
La
conquista romana de la Península
Ibérica fue una consecuencia de las
Guerras Púnicas. En dichas guerras,
se produjo en enfrentamiento entre Cartago
y Roma por el dominio de Occidente, en le
marco de dos civilizaciones expansiva que
precisaban más terrenos y vías
de comercio.
Esta guerra, comenzó por el control
sobre la isla de Sicilia (punto estratégico
de comercio, situado entre ambas potencias).
Tras ella Roma se hizo con el poder. Pero
dejó un camino abierto a la revancha.
Así, Aníbal, el nuevo líder
de Cartago desataría la Segunda Guerra
Púnica).
Cartago, comenzó a finales del siglo
III a. C. la conquista de la Península
a través de Cádiz, con el
fin de poder obtener los recursos necesarios
para poder vencer a Roma. A lo largo de
esta, se realizaron diferentes alianzas
con los estados iberos de Andalucía
y del sudeste; mientras que las tribus del
interior se mostraron menos sumisas. Tras
grandes esfuerzos, conseguirían controlar
un tercio de la Península y ubicaron
su capital en Cartago Nova.
Roma tenía miedo de un nuevo conflicto
por lo que decidió impulsar el “Tratado
del Ebro” en donde se acordarían
unos límites entre ambos estados.
Cartago situaría su límite
norte en el río Ebro, a excepción
de Sagunto que era aliada de Roma, quien
pretendía proteger a sus aliados
griegas de Gerona, Cartago no pensaba cumplir
el tratado, sino ganar tiempo. Asesinado
el gobernador cartaginés Asdrúbal
por rebeldes íberos de la Meseta,
Aníbal asumió el poder y por
tanto comenzó su plan.
Este plan consistía en atacar a Roma
desde tierra por lo que debía asegurarse
la retaguardia de modo que conquistó
Baleares, Sierra Morena y el Duero con el
fin de poder reclutar a los combatientes.
A continuación, tomó Sagunto
para evitar dejar enemigos a sus espaldas.
Pese a las advertencias de Roma Aníbal
decidió declarar la guerra (Segunda
Guerra Púnica). Atravesó el
Ebro y cruzó los Pirineos y los Alpes,
atacando así por el norte a Roma.
Tras cuatro victorias sobre las legiones
romanas, el general romano Cornelio Escipión
viajó a la Península, colocó
de su parte a las tribus iberas y cortó
los suministros a Aníbal. Este acabaría
retirándose de Italia, y tras regresar
a África sería derrotado por
Escipión, terminando así la
Guerra, e iniciándose el dominio
romano de la Península Ibérica.
Al
comienzo, Roma estaba interesada en la Península
solo por ser un buen lugar estratégico,
pero con el paso del tiempo observaron tanto
el gobierno como las clases acomodadas los
beneficios que obtendrían al explotar
el territorio dejado por Cartago, por lo
que se decidió su invasión
en tres fases:
1.
En la primera se ocupó el Mediterráneo,
haciéndose cargo de las colonias
púnicas. El área de influencia
romana se asentaba, de este modo en el litoral
Mediterráneo y el valle del Guadalquivir
en donde se tomó la decisión
de crear una red urbana y de dos provincias
separas por el río Almanzora
2. Un siglo después se inició
la ocupación de la Meseta y del valle
del Ebro con el fin de proteger estas de
los ataques íberos. Parte de las
tribus habían tomado partido, en
las guerras civiles romanas por el bando
a la postre perdedor en estas. La ocupación
romana estuvo marcada por una brutal represión
y la esclavitud para miles de celtiberos.
Pese a ello, la intervención de romanos
como Sempronio Graco, permitió que
las conquistas fueran acompañadas
de un proceso civilizador. A pesar de ello,
predominó la corrupción, los
elevados impuestos y las vejaciones a las
tribus íberas y celtíberas.
Ante esta situación, ambas tribus
iniciarían una rebelión dirigida
por el líder lusitano Viriato. Su
muerte y la toma de la ciudad rebelde de
Numancia pondrían fina esta fase.
3. En una última fase, y para asegurar
las líneas de abastecimiento del
norte peninsular y las vías de comunicación
de las minas leonesas de las Médulas,
hostigadas por las tribus cántabras
y astures, el primer emperador romano, Octavio
Augusto inició la ocupación
del Cantábrico. Serían las
Guerras Cántabras, poniendo fin a
la ocupación Peninsular
La
romanización es la asimilación
de la cultura, ideas, costumbres y formas
de vida romanas por las poblaciones autóctonas
unificándose nuestro territorio política,
cultural y socialmente, aunque no de un
modo uniforme ya que es más fuerte
en el levante. Este proceso ocupara los
tres primeros siglos de nuestra era, a través
de sus legiones, de los colonos agrícolas
(casi siempre soldados licenciados) y de
los comerciantes y funcionarios. Resulta
relevante
La
implantación de una economía
esclavista, urbana y comercial de exportación
de materias primas, con desarrollo técnico
y urbano, además de un amplio reparto
de propiedades en especial entre patricios
y caballeros.
Una organización política
basada en la división de la Península
en provincias dirigidas por un cónsul
(gobernador militar y civil romano), la
concesión de derecho de ciudadanía,
la creación de leyes y organismos
comunes, y la participación política
(limitada al ámbito urbano y comarcal).
Una organización social sobre el
principio de igualdad jurídica, que
quedaría plasmado en la concesión
progresiva a los hispanos de la ciudadanía
romana. Con dos excepciones: la esclavitud
y la división social (grandes propietarios
con derecho a elección y elegibilidad,
y los humiliores con derecho de elección).
Una fuerte uniformización cultural
mediante el latín, las obras públicas
y las formas literarias, artísticas
plásticas y teatrales romanas, una
sociedad donde se impone el esclavismo y
el derecho romano. Al final de la existencia
de Roma, este aspecto cultural se verá
completado con la extensión del cristianismo.
Este
proceso ha sido muy importante en la historia
de la Península ya que gracias a
ellos, el latín pudo evolucionar
hasta convertirse en el castellano; del
mismo modo, el arte (gran valor turístico
en la actualidad y como base de estilos
posteriores tales como el románico,
el renacentista o el neoclásico),
el pensamiento, la religión (cristianismo
gracias tanto al apóstol Santiago
como al emperador Constantino), el derecho
romano como base de nuestro sistema jurídico
y la relación entre las regiones
facilitada gracias a las infraestructuras
desarrolladas, permitieron un gran avance
en las comunicaciones.
La
presencia del mundo romano en la Península
llegaría a su fin en el siglo IV
d.C. La debilidad de los últimos
emperadores, las dificultades materiales
para mantener un imperio tan extenso, el
fin de la expansión territorial,
que las posibilidades de obtener más
tierras y esclavos, aumentando así
los precios de estos y ocasionando un declive
del comercio, y la extensión del
cristianismo llevaron al imperio a su final.
Por otro lado, la presión de diversas
tribus bárbaras (suevos, vándalos,
alanos y visigodos) que deseaban penetrar
en el interior del Imperio, con el fin de
obtener progresos y riquezas, acabaría
con el poder romano.
Tras largas guerras, el gobierno romano
en manos de Honorio, pacto con los visigodos
su instalación en el sur de Francia
como un estado casi independiente, actuaron
como policías romanos en el sur de
Francia y España. Tras la caída
de Roma en el 476 ante los hérulos,
que asesinaron al último emperador
de occidente, Hispania se convertiría
en reino independiente visigodo.