Introducción
eolapaz.es
La
respuesta aqui redactada es solo una orientación,
para contestarla adecuadamente debes estudiar
el tema 27. Es recomendable que con estas
pautas y ejemplo la redactes tu, adecuandola
a tus características y a tu capacidad
para responder en un tiempo que es, como
sabes, limitado.
Como
criterio general, explica las causas, las
guerras previas y las consecuencias del
conflicto, especialmente el surgimiento
del regeneracionismo.
Propuesta
de redacción básico 13
departamento de Historia de eolapaz.com
Es
preciso que comencemos esta pregunta situandonos
en su marco histórico: la crisis
de la restauración. Una crisis que
de arranca de un sistema soportado en tres
grandes pilares: el atraso económico,
la manipulación electoral y la injusticia
social manifestada a través del problema
de la propiedad. La crisis del 98 saco a
luz todas las contradicciones del sistema,
en un momento en el que tras el parlamento
largo de Sagasta y tras el desarrollo industrial,
y el consiguiente crecimiento de proletariado
y burguesía, la conciencia social
crecían. A ello unimos en constante
incremento de fuerza e influencia de los
movimientos obreros socialista y anarquista,
cuyas características debemos nombrar
aquí, y que hemos visto en los últimos
temas y textos.
Pero la causa era también interna.
Desde principios de siglo, asistimos a un
régimen decadente por la falta de
personalidades relevantes, de lideres, la
división de los partidos, la falta
de destreza política del rey, la
decadencia económica marcada por
la falta de las colonias y la inquietud
del ejercito, manifestada con la ley de
jurisdicciones que arranca al gobierno.
El regeneracionismo es el catalizador del
descontento, y de hecho los partidos dinásticos
han hecho suyas algunas propuestas, han
sido los gobiernos regeneracionistas de
Maura (ley de mancomunidades, reforma electoral
y educativa, lucha contra el caciquismo..)
y de Canalejas (junto a las políticas
de Maura, ley del candado, supresión
de quintas y consumos..). Pero ambos intentos
fracasan, el de Maura por la Semana Trágica,
que le obliga a dimitir, y el de Canalajas
por que muere en atentado.
Los años siguientes están
marcado por el segundo gran intento regeneracionista,
el de Canalejas, que concluirá con
su asesinato en 1912, hecho que deja huérfano
al régimen y a merced del embate
de los movimientos de oposición.
Fracasado
el regeneracionismo de los partidos políticos
dinásticos y su revolución
desde arriba, el entrar en crisis el turnismo
y al producirse numerosas escisiones internas,
era la hora de los otros regeneracionismo.
Las juntas militares eran una especie de
sindicatos que reivindicaban cuestiones
laborales, pero las adornaron con un barniz
regeneracionista militar. La asamblea
de parlamentario representa el
reformismo, de ecos regeneracionistas, impulsado
por los partidos políticos que estaban
fuera del sistema. A ello se quiso unir
el movimiento obrero que representaba no
el regeneracionismo, sino la revolución.
Pero tanto las Juntas Militares como la
Asamblea de Parlamentaria dieron un paso
atrás ante el miedo a una revolución
social, a la rusa; los tres querían
cambios en el sistema político, pero
no los mismos cambios.
En
1914 estalla la Guerra Mundial.
España se declara neutral. Ello va
a significar un gran aumento de las exportaciones
y, por tanto, un gran desarrollo en la economía
española. El crecimiento, y la escasez
por el envío masivo de productos
al extranjero crea inflación. La
industria y la banca serán los grandes
beneficiados y las clases bajas los grandes
perjudicados. La situación se agrava
con el regreso de los inmigrantes, amenazados
por las movilizaciones masivas en los países
en conflicto, y por el fin de la guerra,
tras la cual, una breve depresión
da paso a un leve resurgir europeo. Pero
los mercado se cierran para España,
ahora los países producen lo que
necesitan, y España no esta preparada,
no ha invertido, para afrontar el mercado
de la posguerra. A sus males tradicionales,
la clases obrera une la falta de trabajo
por el cierre de fabricas ( se necesita
ahora menos producción) y el hambre
por la carestía de la vida y la carencia
de muchos productos, dedicados a la exportación.
Ello provocó una fuerte conflictividad
social que condiciono la crisis del 17 y
afectó a la estabilidad del sistema
de la Restauración.
Junto
a ello estas el factor militar.
La crisis del 98 afectó bastante
al ejército. Ya en 1905 quedó
clara interferencia del ejército
en la política cuando un grupo de
militares asaltó el periódico
catalán Cu-Cut, que había
publicado varias viñetas satíricas
contra él.
Preocupado
por la descomposición del régimen,
y afrentado por el desprecio de la población
que le acusaba de ineficaz y corrupto, causante
del desastre cubano y el enquistamiento
de la situación marroquí,
el ejercito se estaba envalentonando y desarrollando
un pulso al poder civil, que acabaría
con las dos dictaduras del siglo (Rivera
y Franco). En 1905, tras asaltar la revista
Cut-Cut, los militares habían conseguido
la ley de jurisdicciones, que les permitía
juzgar con sus leyes y tribunales a quien
consideraran que afectaba a sus intereses,
honor o a la unidad de la patria. 12 años
después, la amenaza militar y su
desprecio por el pode civil habia aumentado,
y la mayor amenaza surgía de las
Juntas de defensa, autorizadas por los gobiernos
de Dato en 1917.
La
creación de las Juntas de Defensa
supuso la primera vertiente de la triple
crisis del 17. Fueron concebidas como una
especie de sindicatos para defender sus
intereses económicos y profesionales.
Estas habían ido surgiendo durante
1916 y 1917, estaban compuestas por los
cargos intermedios del ejercito (por debajo
del grado de coronel) y su creación
respondía al malestar y descontento
existente entre una parte del ejército,
en el que se había producido una
escisión entre los militares "peninsulares"
y "los africanistas" (mejor recompensados)
Sus reivindicaciones eran básicamente
laborales, aunque con aires regeneracionistas,
protestando por la pérdida de poder
adquisitivo y los ascensos mediante méritos
de los africanistas reivindicando una subida
salarial y un sistema de ascenso basado
exclusivamente en la antigüedad -la
escala cerrada-. A estas protestas y reivindicaciones
fueron uniendo otras de carácter
político como el bajo presupuesto
del ejército, la situación
de la guerra en Marruecos, la intervención
directa del rey en asuntos militares y por
el actual sistema político, pidiendo
reformas políticas.
Estas reivindicaciones fueron muy bien vistas
por los partidos no dinásticos que
llegaron a establecer contactos políticos
con los junteros, en los que veían
un aliado para acabar con el régimen.
En Mayo el ministro de Defensa las declara
ilegales y encarcela a sus dirigentes. La
reacción de sus compañeros
del ejército es tal que obliga a
dimitir al gobierno y el nuevo gobierno
tiene que volver a legalizarla. Estas, en
torno triunfador, publican un manifiesto
en que solicitan cambios políticos.
El gobierno actúa rápidamente,
concede las reivindicaciones laborales,
acallando las políticas. La autonomía
e injerencia del ejército aumentaba
peligrosamente.
El amotinamiento de los militares abrió
la puerta para la acción política.
Los socialistas y los republicanos reformistas
(de Melquíadez Álvarez) pactan
para imponer un gobierno que convoque Cortes
Constituyentes (nueva constitución,
nuevo sistema político), ante esa
amenaza Eduardo Dato cierra el Congreso
y suspende las garantía constitucionales.
Ante el descrédito de los partidos
dinásticos, Cambó convoca
a los parlamentarios que apuesten por la
reforma, por un cambio de sistema de gobierno;
cuentan con el apoyo de la Lliga, PNV, Socialistas,
Republicanos y algunos liberales. Además
La UGT, CNT, las Juntas Militares y las
clases industriales también están
de acuerdo con un cambio de gobierno. El
19 de julio se reúne la Asamblea
de Parlamentarios en Barcelona. Acuden 71
de un total de 760, de todos los partidos
políticos salvo los conservadores.
Exigen la Convocatoria a Cortes Constituyentes
y la aplicación de un programa reformista
que contemplara las reivindicaciones de
los partidos nacionalistas. Era un nuevo
intento de reforma del sistema de la Restauración
hecho desde dentro y, en cierto modo, "desde
arriba". Sin embargo, pronto se hizo
evidente que la "revolución
desde abajo" podía ser una realidad.
Y este es el tercer conflicto del verano
de 1917; La huelga general obrera.
La
UGT y la CNT habían firmado
en 1916 un acuerdo de colaboración.
Ante la creación de las Juntas militares
y la asamblea parlamentaria convocan una
huelga general. Entre las causas de esta
convocatoria hay que señalar la subida
de los precios que afectó especialmente
a la clase trabajadora, la inestabilidad
política (juntas de defensa y asamblea
de parlamentarios) y la influencia de los
acontecimientos en Rusia. La huelga general
tiene como último fin el cambio de
sistema de gobierno ("cambios fundamentales
en el sistema").
La
huelga, iniciada en Barcelona, el 13 de
Agosto, se extiende durante una semana por
Andalucía, Madrid, Asturias, País
Vasco..., paralizando los núcleos
industriales. La convocatoria era indefinida,
pero no fue apoyada ni por la Asamblea de
Parlamentarios, que defendía los
intereses de la burguesía, ni por
las Juntas de Defensa, ni del resto de los
militares. La intervención del ejército
fue rápida y dura (aceptada por las
Juntas de Defensa). Hubo muchos presos,
exiliados y muertos.
El
movimiento anarquista durante el siglo XIX
estaba escindido entre la tendencia partidaria
de la acción sindical y la que optaba
por la "propaganda por el hecho"
es decir, el terrorismo. A principios de
siglo se imponen los primeros y en 1910
se funda la CNT. Las relaciones entre la
CNT y la UGT siempre han sido difíciles
y hostiles. La CNT es un sindicato de ideología
anarquista, más radicalizado y menos
burocratizado que la UGT, de ideología
socialista. En 1917 van a protagonizar conjuntamente
la huelga general indefinida de 1917. La
carestía y escasez de los productos
provocados por la neutralidad de la primera
guerra mundial, el clima de inestabilidad
política provocada por la descomposición
del sistema canovista y la influencia de
la revolución comunista en Rusia
les hicieron albergar esperanza de la posibilidad
de un cambio de sistema y ello pasaba por
la convocatoria común de una huelga
general. La otra ocasión en que coincidieron
en los mismos objetivos fue en la guerra
civil; el resto del siglo XX ha estado salpicado
de problemas y enfrentamientos entre las
dos centrales sindicales.
La
huelga general fracasó por
la no incorporación de los campesinos,
el miedo de la burguesía y el apoyo
del ejército.
La ficción del turnismo había
terminado para siempre. El gobierno se vio
en la obligación de acceder a las
peticiones de los junteros: dar paso a un
gobierno de concentración o unidad
nacional, con la inclusión de Cambó
y los catalanistas, que consintieron su
participación ante el peligro de
la revolución social.
El ejército avanzó en su participación
en la política, dado que la presión
de las Juntas acabo por derribar el gobierno
de Dato y sustituirlo por un gobierno de
concentración o unidad nacional.
La
triple crisis del 17, aunque aparentemente
había sido superada por el sistema
canovista, lo dejó herido de muerte.
Ante la inestabilidad y la radicalización
progresiva se recurre a los gobiernos de
concentración, con la inclusión
de los políticos más importantes
de las distintas tendencias (Maura, Romanones,
Cambó...) pero las disputas internas
y las presiones externas hacen imposible
su consolidación.
En 1918 al llegar las noticias del éxito
de la revolución comunista en Rusia
las huelgas y el enfrentamiento con el gobierno,
las fuerzas de orden público y los
patronos aumentan sensiblemente, produciéndose
lo que se ha denominado el trienio bolchevique,
especialmente en Andalucía. En 1920,
al terminar la primera guerra mundial, aparece
la recesión económica. Esta
crisis económica va a recrudecer
la tensión social, radicalizándose
aun más el movimiento obrero.
En el campo andaluz las revueltas son continuas
y en Barcelona la situación es extrema.
Después de la huelga de la canadiense,
aparecen el Lock out (cierre patronal que
deja sin sueldo a miles de obreros) y el
pistolerismo catalán ( los patronos
forman los sindicatos libres que eran grupos
de pistoleros y sicarios a sueldo que se
enfrentan con los anarquistas, con el apoyo
tácito del gobierno que aplica la
ley de fugas. Mueren líderes anarquistas
moderados, patronos y Eduardo Dato)
El desastre de Annual y sus consecuencias
posteriores van a actuar de casus belli.
La conmoción de la derrota de las
tropas española en Annual fue muy
importantísima en España.
El rey y el ejército son atacados
como culpables. El informe Picasso que adjudica
la responsabilidad del desastre al rey y
al ejército va a ser debatido en
el congreso, no dio tiempo. El general Primo
de Rivera, capitán general, con el
apoyo del ejército, la burguesía
catalana y el consentimiento tácito
del rey da un golpe de estado, enviando
simplemente un telegrama. Es la dictadura
de Primo de Rivera.
La crisis del 98 representa el inicio del
sistema canovista (constitución interna,
bipartidismo y protagonismo civil). El desastre
del 98 posibilitó la extensión
del regeneracionismo en España. El
diagnóstico era común; la
causa del desastre estribaba en el atraso
de la Nación, para salir de él
era necesario acabar con el caciquismo y
modernizar España. La forma de llevar
a cabo esto da lugar a la existencia de
distintos regeneracionismos. El de la revolución
desde arriba de los partidos dinásticos
fracasó por la Semana Trágica,
las divisiones internas y el fin del turnismo.
El de los nacionalismos periféricos
se vio pronto abortado con el fracaso de
la Asamblea Parlamentaria ante el miedo
a la revolución social. Primo de
Rivera y su regeneracionismo militar también
fracasaría. Cuando le toco el turno
al regeneracionismo republicano-socialista
en la segunda república era la última
oportunidad. Su fracaso nos condujo a la
guerra civil y a la dictadura franquista.
La crisis del 17 se inscribe en un ciclo
mayor de nueve años, la crisis final
del sistema de la Restauración, que
finaliza con el colapso del sistema en 1923,
cuando el golpe de Estado de Primo de Rivera
certificó su fin. Pero no se puede
hablar de una crisis, sino de la coincidencia
en el tiempo de tres crisis que se mezclan
y se relacionan entre sí; Una crisis
militar , relacionada con los problemas
internos del ejército. Una crisis
política, relacionada con la intención
de integrar en la España oficial
(la Constitución de 1876) la España
Real (los partidos no dinásticos).
Una crisis social relacionada con el movimiento
obrero y con la carestía de los artículos
de primera necesidad. Está claro
que la crisis militar espoleó a la
crisis política, y que estas dos
hicieron lo propio con la social. Pero si
los obreros se sumaban a las peticiones
de los militares y de los políticos,
ambos se retiraron ante el miedo a una verdadera
revolución "desde abajo",
la del movimiento obrero.