TEXTOS
DE HISTORIA DE ESPAÑA
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26.
Cuba y la crisis del 98 |
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Introducción
eolapaz.es
Estos
son textos para practicar la técnica
de comentario y analisis. No estan incluidos
en el temario de PAU, pero si en el de segundo
de bachiller.
26.1.
El ideario anarquista
El
salario, de hecho, reduce al hombre política
y económicamente a la esclavitud,
porque no sólo coloca al obrero bajo
la dependencia del capitalista, sino que
además implica un despojo, puesto
que el capitalista detenta naturalmente,
para enriquecerse, el producto del trabajo
de todos en beneficio exclusivamente suyo.
Si así no fuera, ocurriría
que a la par que aumentase el capital de
un industrial, se verían aumentar
también y al mismo tiempo los capitales
de sus obreros; y lo que ocurre es precisamente
lo contrario, pues que a la par que crecen
las riquezas de la burguesía crece
también la miseria de los trabajadores.
Por consecuencia obligada de las anteriores
premisas, queremos los anarquistas, de acuerdo
con los principios elementales de la justicia,
la igualdad de condiciones económicas
para todos los hombres, lo que sólo
puede alcanzarse poniendo a disposición
de las colectividades productoras: la tierra
y los instrumentos del trabajo industrial,
para que utilizándolos aquellos directamente
atiendan a las necesidades propias y a las
generales del cuerpo social por los medios
y procedimientos que juzguen más
adecuados.
Queremos [,..] que la vida social se organice
de abajo a arriba, por contratos con individuos
e individuos, y contratos entre asociaciones
de oficio y asociaciones de oficio, como
primer elemento constituyente del porvenir.
Queremos el contrato de momento, siempre
revisable y reformable, que dure tanto como
dure su objetivo y la voluntad de las partes
contratantes. No queremos, en fin, que las
formas orgánicas de la sociedad se
petrifiquen, viniendo a constituir en sí
una rémora al progreso, y por eso
nuestro principio fundamental de acción
para todos los individuos y para todas las
colectividades.
Que todo el mundo disponga de los medios
necesarios para trabajar y desenvolverse.
[...] que la más completa libertad
permita a todos obrar y producirse en las
más diversas relaciones sin coacción
alguna externa;
que todos puedan asimismo concentrarse libremente,
libremente buscarse y pactar para hacer
agradable la vida, y veréis surgir,
como coronamiento de este hermoso edificio,
la solidaridad universal de los humanos,
la fraternidad verdadera, el bienestar universal.
Una sociedad fundada en la igualdad de condiciones
y la libertad más completa, hará
hermanos a todos los hombres y la generosidad
y los sentimientos de solidaridad se producirán
esplendorosos para remediar todos los males
y suplir todas las deficiencias.
Esto es, en suma, lo que queremos, la transformación
que buscan gran número de trabajadores,
el ideal novísimo del proletariado
anarquista.
La
Cuestión Social, Valencia, 28 de
mayo de 1892 .,(cit. en Javier PANIAGUA,
Anarquistas y socialistas, Madrid,1989)
26.2.
Las bases de Manresa de 1892.
(Bases
per a la Constitució Regional Catalana)
Poder
regional
Base
2-. En la part dogmatica de la Constitució
Regional Catalana es mantindra lo temperament
expansiu de la nostra legislació
antiga; reformant per a posar les d'acord
ab les naves necessitats. Les savies disposicions
que conté respecte dels drets i libertats
dels catalans. .
Base 3-. La llengua catalana sera l'única
que ab carácter oficial, podra usarse
a Catalunya i en les relacions d'aquesta
regió ab lo Poder central.
Base 4-. Sols los catalans, ja ho sien de
naixenrça, ja per virtud de naturalisacio,
podran desempenyar a Catalunya carrecs públics.
fins tractanse dels governatius i administratius
que depenguin del Poder central.
També deuran esser excercits per
catalans los carrécs militars que
comportin jurisdicció
Base 5-. La divisió territorial sobre
la que es desenrotlla la gradació
jerarquica dels Poders governatius, administratius
i judicials tindra per fonament la comarca
natural i el municipio
Base 6-. Catalunya sera rúnica soberana
de son govern interior. Per lo tanto dictara
lliurement ses lleis organiques; cuidara
de sa llegislació civil, penal, mercantil,
administrativa i processal; de l'establiment
i percepció d'impostos; de l'encunyació
de la moneda i tindra totes les demés
atribucions inherentes a la soberéinia
que no corresponguin al Poder central
Base 7- Lo Poder llegislatiu Regional radicara
en les Cortes catalanes.
Base 12-. Catalunya contribuira a la formació
de l'exercit permanent de mar y terra per
medí de voluntaris o bé d'una
compensació en diners, previament
convinguda, com abans de 1845.
Manresa,
27 de marr; de 1892. Lo President :Lluis
Domenech i Montaner: Los secretaris, Enric
Prat de la Riba
y Josep Salís i Paleto.
Citado en AlbertBALCELLS. op.cit. pp;230-231
26.3.
La manipulacion electoral segun Valenti
Almirall
La
nuestra es una farsa en toda su desnudez,
una completa farsa, especial y exclusiva
de las elecciones españolas, Ya se
trate de sufragio universal o restringido,
no hay sino un solo y único elector:
el ministro de la Gobernación, el
cual, ayudado por los gobernadores de las
provincias y por un ejército de funcionarios
de toda clase, sin olvidar a los altos dignatarios
de la Magistratura y de la Universidad,
prepara, ejecuta y lleva a cabo todas las
elecciones desde su despacho, bien situado
en el centro de Madrid.
Se confeccionan las listas de electores
poniendo algunos nombres reales entre una
serie de nombres imaginarios y, sobre todo,
nombres de difuntos que en el acto de la
votación están representados
por empleados subalternos vestidos con trajes
civiles. El autor de estas líneas
ha visto en muchas ocasiones cómo
su padre, a pesar de llevar muerto muchos
años, acudía a depositar su
voto en la urna, en la persona de un barrendero
o de un sabueso de la policía vestido
para tal ocasión con un terno prestado.
Igualmente los miembros de las oficinas
de los colegios electorales suelen asistir
a esas transmigraciones de almas de sus
parientes cercanos.
Este sistema de elecciones no es el peor
de los medios empleados para falsear el
sufragio por los llamados defensores del
parlamentarismo y del sistema de representación.
Apresurémonos a decir que lo mas
frecuente es que no se entretengan en estos
simulacros de respeto humano y que se aumente
pura y simplemente el número de votos
hasta asegurar la elección del candidato
que deseen ver nombrado. En este terreno
se suele sobrepasar los límites de
lo grotesco y de lo absurdo.
Para que los lectores extranjeros puedan
hacerse una pequeña idea de lo que
ocurre, citaremos .el caso de un general
de brigada, candidato ministerial por el
distrito de Berga, que obtuvo mas de un
millón y medio de votos, a pesar
de que el distrito sólo contaba con
varios miles de habitantes. Ambos competidores
disponían de medios para hacer subir
los votos en los colegios electorales que
les eran afectos, pero la victoria fue para
el mas audaz. El adversario del general
fue aplastado por el peso del millón
y el vencedor se presentó muy serio
en el Congreso, donde, con la mayor naturalidad,
confirmaron la elección.
En virtud de esta ley de incoherencia los
últimos restos de legalidad y de
pudor electoral fueron destruidos precisamente
por el partido del señor Sagasta,
quien tiene la pretensión de representar
el matiz mas liberal de los monarquicos.
A este partido liberal se debe, sin lugar
a duda, la creación de la Partida
de la Porra, que salpicó de sangre
las calles de muchas ciudades que se atrevieron
a oponer resistencia a la voluntad de los
que dirigían las elecciones. Desde
entonces lo grotesco llegó al extremo
de instalar colegios electorales en el local
del Círculo, propiedad del partido
dominante, local cuyo acceso estaba prohibido
a los que no eran socios del mismo. Otras
veces se colocaba la urna en el piso superior
de una casa, cuyo portal quedaba cerrado;
los electores entraban por una ventana con
ayuda de una escalera que sólo se
facilitaba a los amigos.
Valentí
ALMIRALL, España tal como es, París,
1886.
26.4.
El memorial de Greuges
No
tenemos, Señor, la pretensión
de debilitar; ni mucho menos ataca/; la
gloriosa unidad de la patria española;
antes por el contrario, deseamos fortificarla
y consolidarla; pero entendemos que para
lograrlo no es buen camino ahogar y destruir
la vida regional para substituirla por la
del centro, sino que creemos que lo conveniente
al par de que justo, es dar expansión,
desarrollo y vida espontánea y libre
a las diversas provincias de España
para que de todas Partes de la península
salga la gloria y la grandeza de la nación
española.
Señor: se nos arrebató nuestro
sistema administrativo, que hoy encuentran
bueno e imitan naciones cultas de Europa,
para ser substituido, primero por el sistema
castellano, y hoy por una copia imperfecta
y viciosa del sistema francés. No
podemos usar nuestra lengua más que
en nuestros hogares y en conversaciones
familiares; desterrada de las escuelas,
lo ha sido más tarde de la contratación
pública y también de los tribunales,
en los cuales muchas veces, y por muy ilustrados
que sean, ni los jueces entienden a los
testigos y procesados, ni éstos entienden
a los jueces y como si todo esto no fuera
bastante, hace tiempo que viene amenazándose,
y hoy se intenta con empeño destruir
o cuando menos adulterar nuestro derecho
civil, base indeleble de la robusta y moral
organización de la familia catalana
y de nuestra propiedad, que va aumentando
y creciendo a medida que unas generaciones
suceden a otras generaciones.
A fuerza de trabajo y privaciones sin cuento,
nuestros industriales han creado una industria
española que en cuarenta años
ha progresado y alcanzado altísimo
nivel. Esta industria viene siendo atacada
de raíz de algunos años a
esta parte, y últimamente lo ha sido
y lo es por medio del tratado con Francia
y del proyecto de modus vivendi con Inglaterra.
A pesar de que la tendencia llamada librecambista
no ha logrado hasta ahora imponer sus soluciones
radicales a la legislación económica,
se ha manifestado, sin embargo, constantemente
en todas las situaciones y desde hace muchos
años es una espada de Damocles suspendida
sobre la producción.
Lo dejamos ya expuesto: el núcleo
de nuestro centro industrial más
importante es la manufactura algodonera,
que ha creado la atmósfera que vivifica
no sólo a las industrias accesorias,
sino también a las que como más
desligadas aparecen, y que no podrían
prosperar si esta atmósfera llegara
a faltarles. A la manufactura del algodón
le sigue sin duda en importancia la lanera,
que tiene con ella muchos puntos de relación
y contacto. La plétora industrial
de la Gran Bretaña, casualmente,
se muestra más que en otros ramos,
en su producción algodonera y lanera.
¿ Cómo ha de competir nuestra
industria, débil y contrariada, con
la más que robusta pletórica
de la nación británica?.
.
Memoria en defensa de los intereses morales
y materiales de Cataluña, 10 de marzo
de 1885,
(cit. En Albert BALCELLS, Cataluña
Contemporánea " (Siglo XIX),
Siglo XXI, Madrid, 1977, pp. 216-219).
26.5.
Sabino Arana, Fundador del nacionalismo
Vasco
El
pueblo vasco tenía vigor sobrado
y sobrada energía para ascender con
paso firme la escala tendida desde su personalidad
histórica. Pero, absorbido y arrastrado
por Castllla y sus hermanas descendió
en vez de subir; cayó en vez de levantarse
y va aceleradamente derrumbándose
hacia su total ruina en vez de .haberse
encumbrado hasta lo más alto de la
social felicidad.
Esta flaco el vasco. Pero gran parte de
su dinero pasa el Ebro. Preguntádselo
al Ministerio de Hacienda. Otra gran parte
se emplea aquí mismo en tratar bien
al forastero.
Lo que de bueno tiene el vasco no se lo
debe a Castllla y hermanas. De lo malo,
casi todo lo tiene de ellas recibido.No
hablemos de la navaja, ni de la blasfemia,
ni de los cantares, ni de las danzas, ni
de las ideas librepensadoras... Todo eso
hiede.
Los etnógrafos extranjeros admíranse
de la sociedad. y de las costumbres vascas;
los obispos de diócesis extrañas
se hacen lenguas ponderando la religiosidad
del vasco, ferviente y seria, y declaran
no conocer semejante en país alguno
del universo mundo. Pero procedentes del
lado de allá del Ebro penetran otras
costumbres que van sustituyendo a las vascas,
y para reemplazar a la religiosidad indígena
invaden por un lado la indiferencia, por
otro el fanatismo. Lo de fuera ocupará
el lugar de lo de dentro. La descomposición
del organismo vasco se hará general;
después... todo tejido muerto da
vida a inmunda larva. Grandes fábricas
y talleres hay en el país vasco:
a sus puertos arriban grandes barcos. Pero
la belleza no recibe culto. Al contrario:
la bella naturaleza es repudiada por el
hombre.
El euskera se muere. Es verdad. No lo mata
el extraño. Los mismos vascos le
están dando la muerte. A mucho tiempo
que empezaron a darle el sustento y hasta
el aire [...]
Su lengua era maravilloso monumento de los
tiempos primitivos. Era más que esto:
elocuente testimonio de su innata independencia,
timbre y sello firmísimo de su nacionalidad,
noble ejecutoria. Pero los vascos no apreciaban
su nacionalidad, ni amaban su independencia.
¿Para qué querrían
su lengua? ¿Para adorno y lujo? Esto
es poco práctico, el vasco es de
sentido muy práctico, y tiene razón
en serio. El euskera, hoy de nada vale.
Al contrario, es un obstáculo, un
estorbo para todo: para educarse, para estudiar;
para el comercio, para la vida. Los ricos
y los ilustrados habéis llegado a
esa posición hablando español.
¿Por qué del aldeano queréis
exigir que no lo aprenda, o al menos que
no lo hable?.
26.6.
Las causas del fracaso de la industrialización
española
[Texto resuelto. Consulta el analisis, clasificación]
Rezagada
con respecto de la mayoría de las naciones
occidentales, España se separa igualmente
de aquellas otras que no han iniciado su
industrialización hasta muy entrada la centuria
actual.
El caso español es menos el de un late joiner
que el de un intento, abortado en gran parte,
figura entre los first comers. La historia
de esta frustración es la que he intentado
explicar en las páginas precedentes. Mi
argumentación ha puesto un énfasis especial
en el fracaso de las dos desamortizaciones
(la del suelo y la del subsuelo) que malograron
las bases naturales, agrícola y minera en
que debla haberse asentado la revolución
industrial, en el sentido clásico de la
expresión. Como telón de fondo, se ha resaltado
la incidencia de los apuros, de la Hacienda,
perpetuados por los visios de l sistema
político y culpables de bastardear las leyes
desamortizadoras, de restringir el mercado
de capitales para la industria, de imponer
una infraestructura (red ferroviaria) inadecuada.
En última instancia, las vicisitudes de
la economía española, a lo largo del siglo
XIX, no pueden separarse de las de la época
colonial, cuando el tesoro se nutría de
los caudales y del tráfico de America, y
la incipiente burguesía periférica toleraba
la permanencia del sistema señorial, compensada
con la reserva de los mercados de Ultramar.
Jordi
NADAL, El fracaso de la revolución industrial
en España, 1814-1913, Ariel, Barcelona,
1979, pp. 226-227
26.7.
Sociedad y economia en la Restauracion
"El
estancamiento económico y el lento
crecimiento demográfico dan fe de
las dificultades españolas en la
primera mitad del siglo XIX. Es en este
período cuando España ha acumulado
un retraso respecto al resto de Europa occidental
que en lo sucesivo nunca conseguirá
recuperar. La sociedad española,
predominantemente rural, parece inmóvil
en sus formas y en su mentalidad. En bastantes
aspectos se ha convertido en el arcaísmo
del mundo occidental.
Si bien en estas condiciones no puede formarse
una burguesía de negocios tan poderosa
como para controlar la economía y
la Política como en Francia o en
Gran Bretaña, seria Inexacto considerar
la sociedad española como si se mantuviera
al margen de la sociedad europea. Es una
sociedad dominada y dependiente del capitalismo
francés, inglés o germánico,
pero también experimenta enfrentamientos
cuya violencia puede sorprender en un país
en el estadio preindustrial.
Esto es, en primer lugar, la consecuencia
de una dominación oligárquica
que se ejerce sobre una masa de pequeños
arrendatarios o de campesinos sin tierra,
cuya condición no ha cesado de degradarse.
El poder de esta oligarquía es tal
que no se puede ni soñar en sustituirlo
por un nuevo poder económico. En
un mundo donde las desigualdades sociales
no hacen mas que crecer debido al pacto
o a la asimilación de las fortunas
nuevas y de la oligarquía antigua
y donde el :Sistema político funciona
en el vacío sin permitir la expresión
de la voluntad popular, se puede concebir
fácilmente que los conflictos se
radicalicen y que las manifestaciones más
violentas encuentren adeptos. En un país
donde nunca ha funcionado la regla democrática,
pero donde los autonomismos regionales se
despiertan con fuerza contra el despotismo
del poder central, se comprende que el Estado
aparezca, para todos aquellos que sueñan
con un orden social diferente y con más
facilidad que en otras partes, como un obstáculo
a derribar más que como un instrumento
de poder a conquistar.
Émile
TÉMIME, Albert BRODER y Gérard
CHASTAGNARET, Historia de España
contemporánea. De 1808 hasta nuestros
dias, Ariel, Barcelona, 1991, pp.184-185.
26.8.
La formación del bloque de poder
dominante
La
gran burguesía colonialista de intereses
en Cuba (la primera., guerra por la independencia,
empezada en octubre de 1868, duraba todavía),
la nobleza y, mas en general, todos los
grandes propietarios, la alta burguesía
agraria o de negocios querían volver
a lo de siempre; sin ser exactamente lo
mismo, también el ejército
(traumatizado desde 1873, preocupado sobre
la manera de llevar dos guerras al mismo
tiempo, la carlista en el norte y la de
Cuba), los burgueses catalanes, etcétera,
querían, sino exactamente volver
a lo de siempre, una garantía de
orden social y de estabilidad.
Cánovas del Castillo había
captado los rasgos de la situación
y las necesidades de las clases dominantes;
fruto de ese análisis, había
construido el partido alfonsino, que será
el liberal-conservador.
[..].
Cánovas; que quería conservar
los intereses tradicionales, la propiedad,
la estructura clasista de la época,
etcétera (y en sus escritos y discursos
ha dejado amplia constancia de ello) comprendía,
no obstante, que en política no es
posible el borrón y cuenta nueva.
Las experiencias del Sexenio, la entrada
de algunos sectores más en la vida
política, el, intercambio de ideas,
etcétera, aconsejaban acomodarse
a los imperativos de la hora [...].
A partir de 1875 se precisa la formación
de un bloque de poder mucho más coherente
que en el período isabelino. La gran
burguesía agraria (noble o no) va
a integrar dentro de ese bloque no sólo
a la alta burguesía de negocios (que
ya estaba), sino también a la industria
de cabecera que, al final del período
que estudiamos, también ocupará
palancas importantes en el cada día
más decisivo complejo bancario.
Este bloque de poder será muy coherente,
tendrá su Constitución y sus
leyes, su escala de valores y su mentalidad,
sus instrumentos representativos en las
bases sociales (partidos políticos
del ¡ turno) y su aparato de sostenimiento
-red caciquil- que, a fin de cuentas, termina
por convertirse en un sistema paralelo.
El fenómeno de integración
operará a través de múltiples
procedimientos: ennoblecimientos de burgueses,
enlaces familiares, establecimiento de vínculos
económicos recíprocos... Ciertamente,
como España seguía siendo
un país netamente agrario, en cuento
a riqueza, producción y población,
esta prioridad agraria se observará
igualmente en el bloque de poder y en los
momentos de tomar decisiones de alcance;
sin embargo, la imbricación de intereses
y de mentalidades (y, por consiguiente,
de conductas) será tal que, durante
,muchos decenios, en la cúpula sociológica
de este bloque de poder será difícil
distinguir intereses de la gran burguesía
agraria, de la de negocios, de la banca,
etcétera".
Manuel
TUÑÓN DE LARA, De la Restauración
al desastre colonial, en La España
de los caciques.
Del Sexenio democrático a la crisis
de 1917, vol. 10 de la Historia de España,
Historia 16, Madrid,
1982, pp. 53 Y 54
26.9.
Tratado de Paris, 10 de diciembre de 1898
Artículo
l. España renuncia a todo derecho
de Soberanía y propiedad sobre Cuba.
En atención a que dicha isla, cuando
sea evacuada por España va a ser
ocupada por los Estados Unidos, los Estados
Unidos, mientras dure su ocupación.
tomarán sobre sí y cumplirán
las obligaciones que por el hecho de ocuparla
les impone el Derecho internacional para
la protección de vidas y haciendas.
Artículo
II España cede a los Estados Unidos
la isla de Puerto Rico y las demás
que estan ahora bajo su soberanía
en las Indias Occidentales, y la Isla de
Guam en el archipiélago de las Marianas,
o de Ladrones.
Articulo
III. España cede a los Estados Unidos
el arcghipielago conocido por las Islas
Filipinas. Los Estados Unidos pagaran a
España la suma de 20 millones de
dolares dentro de los tres meses después
del canje de ratificaciones del presente
Tratado.
26.10.
Oligarquia y caciquismo según Joaquin
Costa
Oligarcas
y caciques constituyen lo que solemos denominar
clase directora o gobernante, distribuida
o encasillada en partidos". Pero aunque
se lo llamemos, no lo es; si lo fuese, formaría
parte integrante de la Nación, sería
orgánica representación de
ella, y no es sino un cuerpo extraño,
como pudiera serlo una facción de
extranjeros apoderados por la fuerza de
Ministerios, capitanías, telégrafos,
ferrocarriles, baterías y fortalezas
para imponer tributos y cobrarlos.
Si aquellos bandos o facciones hubieren
formado parte de la Nación, habrían
gobernando para ella, no exclusivamente
para sí.
No he de aconsejar yo que el pueblo de talo
cual provincia, de tal o cual reino, se
alce un día como ángel exterminador;
cargando con todo el material explosivo
de odio, rencores, injusticias, lágrimas
y humillaciones de medio siglo, y recorra
el país como en una visión
apocalíptica, aplicando la tea purificador
a todas las fortalezas del nuevo feudalismo
civil en que aquel del siglo XV se ha resuelto,
diputaciones, ayuntamientos, alcaldías,
delegaciones, agencias, tribunales, gobiernos
civiles (...), y ahuyente delante de sí
a esas docenas de miserables que le tienen
secuestrado lo suyo, su libertad, su dignidad
y su derecho, y restablezca en fiel la balanza
de la ley, prostituida por ellos; yo no
he de aconsejar; repito, que tal cosa se
haga; pero sí digo que mientras el
pueblo, la nación, las masas neutras
no tengan gusto por este género de
epopeya; que mientras no se hallen en voluntad
y en disposición de escribirla y
de ejecutarla con todo cuanto sea preciso
y llegando hasta donde sea preciso, todos
nuestros esfuerzos serán inútiles,
la regeneración del país será
imposible. Las hoces no deben emplearse
nunca más que en segar mieses; pero
es preciso que los que las manejan sepan
que sirven también para segar otras
cosas, si además de segadores quieren
ser ciudadanos; mientras lo ignoren, no
formarán un pueblo; serán
un rebaño a discreción de
un señor; de bota, de zapato o de
alpargata, pero de l!.n señor. No
he de aconsejar yo que se ponga en acción
el colp de fals de la canción catalana,
ahora tan en boga, tomando el ejemplo de
la revolución francesa por donde
mancha; pero sí he de decir que en
España esa revolución está
todavía por hacer; que mientras no
se extirpe al cacique, no se habrá
hecho la revolución.
Joaquín
Costa, Oligarquía y caciquismo o
la forma actual de gobierno en España:
urgencia y modo de cambiarla, Madrid, 1903,
(Alianza Editorial, Madrid,1967, pp. 28
Y 32-33).
26.11.
El socialista ante la guerra de Cuba
Los
que deben pelear en Cuba con los insurrectos
son los que en aquel territorio se han enriquecido,
los que están enriqueciendo, los
que piensan enriquecerse allí y los
que allí, a la sombra del dominio
de España, hacen prosperar sus industrias
o sus negocios. Esos, ésos, que pueden
ver lastimados sus intereses por la rebelión
o el triunfo de los separatistas, deben
dar su sangre y sus, vidas para vencer aquella.
Pero, y la patria! -nos dicen tales señores-,
Y los caros intereses de la patria! -Callad,
farsantes: la patria examinada desde el
punto de vista de los intereses materiales,
existe solamente para vosotros, , pero no
para el obrero. Para vosotros sí,
que no estimáis por tal el territorio
en que habéis nacido, sino las casas
de que sois propietarios, las fábricas
que explotáis o las acciones que
poseéis, Para vosotros si, que realizáis
escandalosos negocios a costa de lo que
producen los que han nacido en vuestro mismo
país.
Para vosotros, sí, que con tal de
acrecentar vuestra fortuna no tenéis
inconveniente en traicionar a la nación
que os tiene por hijos, o en asociaros con
banqueros ingleses, franceses o de otro
pueblo para explotar a vuestros compatriotas.
Por el afán de negocios, habéis
vendido armas a esos mismos insurrectos
a quienes llamáis enemigos y contra
los cuales enviáis a los soldados
pobres, que nada tienen que ver en vuestros
Intereses y con vuestras querellas.
Por el ciego deseo que os anima de enriqueceros,
habéis ido a la Bolsa a especular
con valores dando noticias falsas de la
insurrección cubana, perjudiciales
para el crédito de vuestra propia
nación. Por reservar a vuestros hijos
para que exploten a los productores y para
que disfruten de la riqueza acaparada por
vosotros, habéis tenido el descaro,
en el momento mismo en que hablabais de
que era preciso morir por la patria de hacer
que uno de vuestros representantes en el
Parlamento solicitase del ministro de la
Guerra un nuevo plazo para que pudieran
redimirse a metálico los soldados
de familias ricas a quienes corresponde
ir a la mencionada isla. No nos habléis,
pues, de la patria. La vuestra, lo que a
vosotros os interesa, a la clase burguesa
toca defenderlo. Los desposeídos,
los pobres, no tienen patria, y es una injusticia
hacerlos pelear por lo que no es suyo, por
lo que otros poseen. No olvidéis
que los que juzgáis esclavos vuestros
van teniendo consciencia de lo que son y
de lo que la unión de todos ellos
le hará ser y que llegará
un dia en que conformes con el criterio
que aquí exponemos, cuando los mandéis
luchar por vuestra patria, os responderán:
"Luchad vosotros. Nuestra sangre la
reservamos para venderla no por intereses
mezquinos, no por ideales ruines, sino por
la emancipacíón de toda la
Humanidad. Esa es nuestra patria.
.
El Socialista, 15 de marzo de 1895, (cit.
en Carlos Serrano. Final del Imperio. España,
18,95-1898,
Ed. XXI, Madrid, 1984... pp. 219,.220).
26.12.
Las decadas de la Restauración
Un
previa consideración global del período
1875-1902 nos permite distinguir: tres etapas
o fases en la evolución histórica
del mismo, cada una de las cuales presenta
una fisonomía hasta cierto punto
peculiar.
En efecto, los años setenta son,
en lo político, .los del establecimiento
de un régimen nuevo; el régimen
de la restauración. Establecimiento
harto laborioso, prolongado e informe de
lo que podrían sugerirnos algunas
fechas concretas, sean éstas las
de la proclamación de Alfonso XII
por el general Martínez Campos, la
de la Constitución del 76, o la del
afianzamiento interno del régimen
tras la liquidación de la guerra
carlista; llevar hasta 1880 el desarrollo
de este proceso constituyente no resulta,
sin duda, exagerado.
Años en que tiende a desvanecerse
bajo el peso de la derrota y de la represión,
el obrerismo afecto de la Primera Internacional,
de sesgo utópico y anarquista, en
tanto que todavia no se ha conformado porque
es fenómeno propio de la década
siguiente- el naciente socialismo marxista
español.
Los años ochenta muestran una España
más sólida y madura. Muchas
cosas que la década anterior había
mostrado en grado incipiente de desarrollo,
se manifiestan ahora en toda su relativa
plenitud . El régimen se consolida;
el bipartidismo funciona tras la prueba
de fuego de la muerte de Alfonso XII. Si
los primeros años de la Restauración
llevan una impronta netamente Canovista
-doctrinaria-, los años ochenta (manteniendo
,aquélla, que es la del forjador
del sistema) traen vientos liberales, son
una especie de continuación del Sexenio,
si bien a otro nivel, sobre unas bases más
realistas, como corresponde al signo de
los tiempos, y en más estrecha dependencia
de los fundamentos reales del poder. El
desarrollo económico aumenta la poblacíon
obrera; la libertad de asociación
facilita los cauces para una nueva etapa
del movimiento obrero (surge como partido
político y como central sindical
el socialismo español de inspiración
marxista).
En fin, la década final de la centuria,
los tensos y patéticos años
noventa, se presentan ante nuestra consideración
con caracteres no menos peculiares e inconfundibles.
Las clases altas y medias del país
expresan en la política como en el
arte su preocupación, su temor o
simpatía por los desheredados; el
problema social accede al primer plano a
través del campesinado meridional,
los obreros del norte, de Cataluña
o de Madrid testimonian con su actitud,
con su quehacer, con sus utopías,
que el "orden social" puede dejar
de ser la realidad inmutable y sacralizada
que pretendiera conformar el Estado de la
Restauración. También la concepción
moderada y doctrinaria, únitaria
de España es sometida a revisión
por una fuerza nueva que surge pujante en
el campo de la cultura, de la economía,
de la política: el regionalismo,
y especialmente en Cataluña. Pero
es la guerra -con sus implicaciones, con
sus consecuencias- lo que confiere sus rasgos
más característicos a la década
final del XIX. Guerra colonial; otra guerra
con Cuba. Y la guerra internacional, en
una fecha -1898- que es, también,
una fecha para la historia mundial. En cierta
medida, el 98 proyecta su luz, o sus sombras,
sobre toda una década. Hasta el punto
que la historia que venga detrás
del Desastre, será otra historia.
José Maria JOVER ZAMORA, ,La época
de la Restauraclon: Panorama político-social,
1875-1902, en VV.AA., Revolución
burguesa, oligarquía y constitucionalismo
(1834-1823), vol. VIII de la Historia de
España, Lábor, Barcelona,
1993, pp. 271-73.
26.13.
La Institución Libre de Enseñanza
Los
ideales y método de la Institución
pueden resumirse de la siguiente manera:
La educación general incluye la instrucción
de todas las funciones y energías
del. cuerpo y del alma. Una parte de ello
es la cultura intelectual que debe tener
una extensión universal y enciclopédica.
El desarrollo unilateral de ciertas habilidades,
sin una base amplia y general de cultura,
es una deformación.
La educación elemental y la secundaria
no pueden separarse. Forman un proceso continuo
que también debe extenderse alas
universidades con los mismos métodos..Las
clases deben ser una conversación
familiar e informal entre maestros y alumnos,
llevados por un espíritu de descubrimiento:
métodos intuitivos, realidades en
vez de abstracciones, objetos en vez de
palabras, diálogo socrático,
el aula debe ser un taller, el maestro un
director, los alumnos una familia. El programa
de estudio incluye, además de las
materias tradicionales, antropología,
tecnología, ciencias sociales, economía,
arte, dibujo, canto y labores. Las excursiones
cortas y los viajes largos son Importantes.
Los Juegos son mejores que la gimnasia.
La historia del arte, enseñada en
excursiones y museos, es uno de los instrumentos
poderosos de la educación y debe
ir ligada a la historia. Todas las materias
se dan simultáneamente y cada año
se hacen más detalladas y complicadas.
La vocación debe cultivarse por encima
de cualquier otro interés y ambición.
El adiestramiento del carácter y
la educación moral son tareas esenciales
en cualquier escuela.
Debe tener como objeto la expansión
de la personalidad individual como contrapeso
a la idolatría de la igualdad y a
la veneración de las masas. La honestidad
debe grabarse en los niños en contra
de la tradición española que
los induce a la prevaricación. El
patriotismo no debe ser reemplazado por
una simple adulación de las debilidades
nacionales. La tolerancia y la equidad deben
ser fomentadas para contrarrestar la furia
de la exterminación que ciega a todos
los partidos, escuelas y profesiones españoles.
Es importante desde un punto de vista moral
y social el entremezclar niños pobres
y ricos. La educación tiene que aspirara
una aristocracia del espíritu; pero
la escuela tiene que abrir sus puertas a
todos. La separación de clases es
tan nociva como la separación de
religiones.
José
Castillejo, Guerra de ideas en España,
en Revista de Occidente, Madrid, 1970, pp.
83-85 (cit. En VV.AA" "La Institución
Libre de enseñanza", Cuadernos
de Historia 16, nº 168, Madrid, 1985,
separata central.
26.14.
Manifiesto fundacional del PSOE
[Textode PAU resuelto. Consulta el analisis,
clasificación]
El
Partido Socialista Obrero Español
declara que su aspiración es:
Abolición de clases, o sea, emancipación
completa de los trabajadores. Transformación
de la propiedad individual en propiedad
social o de la sociedad entera. Posesión
del Poder político por la clase trabajadora.
Y como medios inmediatos para acercarnos
a la realización de este ideal, los
siguientes:
Libertades políticas. Derecho de
coalición o legalidad de las huelgas.
Reducción de las horas: Prohibición
del trabajo de los niños menores
de nueve años, y de todo trabajo
poco higiénico contrario a las buenas
costumbres, para las mujeres. Leyes protectoras
de la vida y de la salud de los trabajadores.
Creación de comisiones de vigilancia,
elegidas por los obreros, que visitarán,
las habitaciones en que éstos vivan,
las minas, las fábricas y los talleres.
Protección a las Cajas de socorros
mutuos y pensiones a los inválidos
del trabajo. Reglamento del trabajo de las
prisiones.
Creación de escuelas gratuitas para
la primera y segunda enseñanza y
de escuelas profesionales en cuyos establecimientos
la instrucción y educación
sean laicas. Justicia gratuita y Jurado
para todos los delitos. Servicio de las
Armas obligatorio y universal y milicia
popular. Reformas de las leyes de inquilinato
y desahucios y de todas aquellas que tiendan
directamente a lesionar los intereses de
la clase trabajadora. Adquisición
por el Estado de todos los medios de transporte
y de circulación, así como
de las minas, bosques, etc., etc., y concesión
de los servicios de estas propiedades a
las asociaciones obreras constituidas o
que se constituyan al efecto. Y todos aquellos
medios que el Partido Socialista Obrero
Español acuerde según las
necesidades de los tiempos.
Madrid, 9 de julio de 1879. - Alejandro
Ocina, Gonzalo H. Zubiaurre, Victoriano
Calderón, Pablo Iglesias".
Víctor
Manuel ARBELOA, Orígenes del Partido
Socialista Obrero Español, Zero,
Algorta, 1972, pp.81-90 (cit. en VV.AA.,
Textos y documentos de Historia Moderna
y Contemporánea (siglos XVIII-XX.
XII de la Historia de España, Ed
Lábor, Barcelona, 1985. pp, 245-247).