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actualizado Sábado, 17 Abril, 2010


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La Técnica del comentario
Tema 25. Alfonso XII
Tema 26
Texto resueltos 26
Basico 10. la guerra de Cuba
Ampliación. La prensa y Cuba
Basico 11. La evolución demográfica

 

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TEXTOS DE HISTORIA DE ESPAÑA
26. Cuba y la crisis del 98

Introducción
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Estos son textos para practicar la técnica de comentario y analisis. No estan incluidos en el temario de PAU, pero si en el de segundo de bachiller.

 

26.1. El ideario anarquista

El salario, de hecho, reduce al hombre política y económicamente a la esclavitud, porque no sólo coloca al obrero bajo la dependencia del capitalista, sino que además implica un despojo, puesto que el capitalista detenta naturalmente, para enriquecerse, el producto del trabajo de todos en beneficio exclusivamente suyo. Si así no fuera, ocurriría que a la par que aumentase el capital de un industrial, se verían aumentar también y al mismo tiempo los capitales de sus obreros; y lo que ocurre es precisamente lo contrario, pues que a la par que crecen las riquezas de la burguesía crece también la miseria de los trabajadores.
Por consecuencia obligada de las anteriores premisas, queremos los anarquistas, de acuerdo con los principios elementales de la justicia, la igualdad de condiciones económicas para todos los hombres, lo que sólo puede alcanzarse poniendo a disposición de las colectividades productoras: la tierra y los instrumentos del trabajo industrial, para que utilizándolos aquellos directamente atiendan a las necesidades propias y a las generales del cuerpo social por los medios y procedimientos que juzguen más adecuados.
Queremos [,..] que la vida social se organice de abajo a arriba, por contratos con individuos e individuos, y contratos entre asociaciones de oficio y asociaciones de oficio, como primer elemento constituyente del porvenir. Queremos el contrato de momento, siempre revisable y reformable, que dure tanto como dure su objetivo y la voluntad de las partes contratantes. No queremos, en fin, que las formas orgánicas de la sociedad se petrifiquen, viniendo a constituir en sí una rémora al progreso, y por eso nuestro principio fundamental de acción para todos los individuos y para todas las colectividades.
Que todo el mundo disponga de los medios necesarios para trabajar y desenvolverse. [...] que la más completa libertad permita a todos obrar y producirse en las más diversas relaciones sin coacción alguna externa;
que todos puedan asimismo concentrarse libremente, libremente buscarse y pactar para hacer agradable la vida, y veréis surgir, como coronamiento de este hermoso edificio, la solidaridad universal de los humanos, la fraternidad verdadera, el bienestar universal.
Una sociedad fundada en la igualdad de condiciones y la libertad más completa, hará hermanos a todos los hombres y la generosidad y los sentimientos de solidaridad se producirán esplendorosos para remediar todos los males y suplir todas las deficiencias.
Esto es, en suma, lo que queremos, la transformación que buscan gran número de trabajadores, el ideal novísimo del proletariado anarquista.

La Cuestión Social, Valencia, 28 de mayo de 1892 .,(cit. en Javier PANIAGUA, Anarquistas y socialistas, Madrid,1989)

26.2. Las bases de Manresa de 1892.
(Bases per a la Constitució Regional Catalana)

Poder regional

Base 2-. En la part dogmatica de la Constitució Regional Catalana es mantindra lo temperament expansiu de la nostra legislació antiga; reformant per a posar les d'acord ab les naves necessitats. Les savies disposicions que conté respecte dels drets i libertats dels catalans. .
Base 3-. La llengua catalana sera l'única que ab carácter oficial, podra usarse a Catalunya i en les relacions d'aquesta regió ab lo Poder central.
Base 4-. Sols los catalans, ja ho sien de naixenrça, ja per virtud de naturalisacio, podran desempenyar a Catalunya carrecs públics. fins tractanse dels governatius i administratius que depenguin del Poder central.
També deuran esser excercits per catalans los carrécs militars que comportin jurisdicció
Base 5-. La divisió territorial sobre la que es desenrotlla la gradació jerarquica dels Poders governatius, administratius i judicials tindra per fonament la comarca natural i el municipio
Base 6-. Catalunya sera rúnica soberana de son govern interior. Per lo tanto dictara lliurement ses lleis organiques; cuidara de sa llegislació civil, penal, mercantil, administrativa i processal; de l'establiment i percepció d'impostos; de l'encunyació de la moneda i tindra totes les demés atribucions inherentes a la soberéinia que no corresponguin al Poder central
Base 7- Lo Poder llegislatiu Regional radicara en les Cortes catalanes.
Base 12-. Catalunya contribuira a la formació de l'exercit permanent de mar y terra per medí de voluntaris o bé d'una compensació en diners, previament convinguda, com abans de 1845.

Manresa, 27 de marr; de 1892. Lo President :Lluis Domenech i Montaner: Los secretaris, Enric Prat de la Riba y Josep Salís i Paleto.
Citado en AlbertBALCELLS. op.cit. pp;230-231

26.3. La manipulacion electoral segun Valenti Almirall

La nuestra es una farsa en toda su desnudez, una completa farsa, especial y exclusiva de las elecciones españolas, Ya se trate de sufragio universal o restringido, no hay sino un solo y único elector: el ministro de la Gobernación, el cual, ayudado por los gobernadores de las provincias y por un ejército de funcionarios de toda clase, sin olvidar a los altos dignatarios de la Magistratura y de la Universidad, prepara, ejecuta y lleva a cabo todas las elecciones desde su despacho, bien situado en el centro de Madrid.
Se confeccionan las listas de electores poniendo algunos nombres reales entre una serie de nombres imaginarios y, sobre todo, nombres de difuntos que en el acto de la votación están representados por empleados subalternos vestidos con trajes civiles. El autor de estas líneas ha visto en muchas ocasiones cómo su padre, a pesar de llevar muerto muchos años, acudía a depositar su voto en la urna, en la persona de un barrendero o de un sabueso de la policía vestido para tal ocasión con un terno prestado. Igualmente los miembros de las oficinas de los colegios electorales suelen asistir a esas transmigraciones de almas de sus parientes cercanos.
Este sistema de elecciones no es el peor de los medios empleados para falsear el sufragio por los llamados defensores del parlamentarismo y del sistema de representación. Apresurémonos a decir que lo mas frecuente es que no se entretengan en estos simulacros de respeto humano y que se aumente pura y simplemente el número de votos hasta asegurar la elección del candidato que deseen ver nombrado. En este terreno se suele sobrepasar los límites de lo grotesco y de lo absurdo.
Para que los lectores extranjeros puedan hacerse una pequeña idea de lo que ocurre, citaremos .el caso de un general de brigada, candidato ministerial por el distrito de Berga, que obtuvo mas de un millón y medio de votos, a pesar de que el distrito sólo contaba con varios miles de habitantes. Ambos competidores disponían de medios para hacer subir los votos en los colegios electorales que les eran afectos, pero la victoria fue para el mas audaz. El adversario del general fue aplastado por el peso del millón y el vencedor se presentó muy serio en el Congreso, donde, con la mayor naturalidad, confirmaron la elección.
En virtud de esta ley de incoherencia los últimos restos de legalidad y de pudor electoral fueron destruidos precisamente por el partido del señor Sagasta, quien tiene la pretensión de representar el matiz mas liberal de los monarquicos.
A este partido liberal se debe, sin lugar a duda, la creación de la Partida de la Porra, que salpicó de sangre las calles de muchas ciudades que se atrevieron a oponer resistencia a la voluntad de los que dirigían las elecciones. Desde entonces lo grotesco llegó al extremo de instalar colegios electorales en el local del Círculo, propiedad del partido dominante, local cuyo acceso estaba prohibido a los que no eran socios del mismo. Otras veces se colocaba la urna en el piso superior de una casa, cuyo portal quedaba cerrado; los electores entraban por una ventana con ayuda de una escalera que sólo se facilitaba a los amigos.

Valentí ALMIRALL, España tal como es, París, 1886.

26.4. El memorial de Greuges

No tenemos, Señor, la pretensión de debilitar; ni mucho menos ataca/; la gloriosa unidad de la patria española; antes por el contrario, deseamos fortificarla y consolidarla; pero entendemos que para lograrlo no es buen camino ahogar y destruir la vida regional para substituirla por la del centro, sino que creemos que lo conveniente al par de que justo, es dar expansión, desarrollo y vida espontánea y libre a las diversas provincias de España para que de todas Partes de la península salga la gloria y la grandeza de la nación española.
Señor: se nos arrebató nuestro sistema administrativo, que hoy encuentran bueno e imitan naciones cultas de Europa, para ser substituido, primero por el sistema castellano, y hoy por una copia imperfecta y viciosa del sistema francés. No podemos usar nuestra lengua más que en nuestros hogares y en conversaciones familiares; desterrada de las escuelas, lo ha sido más tarde de la contratación pública y también de los tribunales, en los cuales muchas veces, y por muy ilustrados que sean, ni los jueces entienden a los testigos y procesados, ni éstos entienden a los jueces y como si todo esto no fuera bastante, hace tiempo que viene amenazándose, y hoy se intenta con empeño destruir o cuando menos adulterar nuestro derecho civil, base indeleble de la robusta y moral organización de la familia catalana y de nuestra propiedad, que va aumentando y creciendo a medida que unas generaciones suceden a otras generaciones.
A fuerza de trabajo y privaciones sin cuento, nuestros industriales han creado una industria española que en cuarenta años ha progresado y alcanzado altísimo nivel. Esta industria viene siendo atacada de raíz de algunos años a esta parte, y últimamente lo ha sido y lo es por medio del tratado con Francia y del proyecto de modus vivendi con Inglaterra.
A pesar de que la tendencia llamada librecambista no ha logrado hasta ahora imponer sus soluciones radicales a la legislación económica, se ha manifestado, sin embargo, constantemente en todas las situaciones y desde hace muchos años es una espada de Damocles suspendida sobre la producción.
Lo dejamos ya expuesto: el núcleo de nuestro centro industrial más importante es la manufactura algodonera, que ha creado la atmósfera que vivifica no sólo a las industrias accesorias, sino también a las que como más desligadas aparecen, y que no podrían prosperar si esta atmósfera llegara a faltarles. A la manufactura del algodón le sigue sin duda en importancia la lanera, que tiene con ella muchos puntos de relación y contacto. La plétora industrial de la Gran Bretaña, casualmente, se muestra más que en otros ramos, en su producción algodonera y lanera. ¿ Cómo ha de competir nuestra industria, débil y contrariada, con la más que robusta pletórica de la nación británica?.
.
Memoria en defensa de los intereses morales y materiales de Cataluña, 10 de marzo de 1885,
(cit. En Albert BALCELLS, Cataluña Contemporánea " (Siglo XIX), Siglo XXI, Madrid, 1977, pp. 216-219).

26.5. Sabino Arana, Fundador del nacionalismo Vasco

El pueblo vasco tenía vigor sobrado y sobrada energía para ascender con paso firme la escala tendida desde su personalidad histórica. Pero, absorbido y arrastrado por Castllla y sus hermanas descendió en vez de subir; cayó en vez de levantarse y va aceleradamente derrumbándose hacia su total ruina en vez de .haberse encumbrado hasta lo más alto de la social felicidad.
Esta flaco el vasco. Pero gran parte de su dinero pasa el Ebro. Preguntádselo al Ministerio de Hacienda. Otra gran parte se emplea aquí mismo en tratar bien al forastero.
Lo que de bueno tiene el vasco no se lo debe a Castllla y hermanas. De lo malo, casi todo lo tiene de ellas recibido.No hablemos de la navaja, ni de la blasfemia, ni de los cantares, ni de las danzas, ni de las ideas librepensadoras... Todo eso hiede.
Los etnógrafos extranjeros admíranse de la sociedad. y de las costumbres vascas; los obispos de diócesis extrañas se hacen lenguas ponderando la religiosidad del vasco, ferviente y seria, y declaran no conocer semejante en país alguno del universo mundo. Pero procedentes del lado de allá del Ebro penetran otras costumbres que van sustituyendo a las vascas, y para reemplazar a la religiosidad indígena invaden por un lado la indiferencia, por otro el fanatismo. Lo de fuera ocupará el lugar de lo de dentro. La descomposición del organismo vasco se hará general; después... todo tejido muerto da vida a inmunda larva. Grandes fábricas y talleres hay en el país vasco: a sus puertos arriban grandes barcos. Pero la belleza no recibe culto. Al contrario: la bella naturaleza es repudiada por el hombre.
El euskera se muere. Es verdad. No lo mata el extraño. Los mismos vascos le están dando la muerte. A mucho tiempo que empezaron a darle el sustento y hasta el aire [...]
Su lengua era maravilloso monumento de los tiempos primitivos. Era más que esto: elocuente testimonio de su innata independencia, timbre y sello firmísimo de su nacionalidad, noble ejecutoria. Pero los vascos no apreciaban su nacionalidad, ni amaban su independencia. ¿Para qué querrían su lengua? ¿Para adorno y lujo? Esto es poco práctico, el vasco es de sentido muy práctico, y tiene razón en serio. El euskera, hoy de nada vale. Al contrario, es un obstáculo, un estorbo para todo: para educarse, para estudiar; para el comercio, para la vida. Los ricos y los ilustrados habéis llegado a esa posición hablando español. ¿Por qué del aldeano queréis exigir que no lo aprenda, o al menos que no lo hable?.

26.6. Las causas del fracaso de la industrialización española
[Texto resuelto. Consulta el analisis, clasificación]

Rezagada con respecto de la mayoría de las naciones occidentales, España se separa igualmente de aquellas otras que no han iniciado su industrialización hasta muy entrada la centuria actual.
El caso español es menos el de un late joiner que el de un intento, abortado en gran parte, figura entre los first comers. La historia de esta frustración es la que he intentado explicar en las páginas precedentes. Mi argumentación ha puesto un énfasis especial en el fracaso de las dos desamortizaciones (la del suelo y la del subsuelo) que malograron las bases naturales, agrícola y minera en que debla haberse asentado la revolución industrial, en el sentido clásico de la expresión. Como telón de fondo, se ha resaltado la incidencia de los apuros, de la Hacienda, perpetuados por los visios de l sistema político y culpables de bastardear las leyes desamortizadoras, de restringir el mercado de capitales para la industria, de imponer una infraestructura (red ferroviaria) inadecuada. En última instancia, las vicisitudes de la economía española, a lo largo del siglo XIX, no pueden separarse de las de la época colonial, cuando el tesoro se nutría de los caudales y del tráfico de America, y la incipiente burguesía periférica toleraba la permanencia del sistema señorial, compensada con la reserva de los mercados de Ultramar.

Jordi NADAL, El fracaso de la revolución industrial en España, 1814-1913, Ariel, Barcelona, 1979, pp. 226-227

26.7. Sociedad y economia en la Restauracion

"El estancamiento económico y el lento crecimiento demográfico dan fe de las dificultades españolas en la primera mitad del siglo XIX. Es en este período cuando España ha acumulado un retraso respecto al resto de Europa occidental que en lo sucesivo nunca conseguirá recuperar. La sociedad española, predominantemente rural, parece inmóvil en sus formas y en su mentalidad. En bastantes aspectos se ha convertido en el arcaísmo del mundo occidental.
Si bien en estas condiciones no puede formarse una burguesía de negocios tan poderosa como para controlar la economía y la Política como en Francia o en Gran Bretaña, seria Inexacto considerar la sociedad española como si se mantuviera al margen de la sociedad europea. Es una sociedad dominada y dependiente del capitalismo francés, inglés o germánico, pero también experimenta enfrentamientos cuya violencia puede sorprender en un país en el estadio preindustrial.
Esto es, en primer lugar, la consecuencia de una dominación oligárquica que se ejerce sobre una masa de pequeños arrendatarios o de campesinos sin tierra, cuya condición no ha cesado de degradarse. El poder de esta oligarquía es tal que no se puede ni soñar en sustituirlo por un nuevo poder económico. En un mundo donde las desigualdades sociales no hacen mas que crecer debido al pacto o a la asimilación de las fortunas nuevas y de la oligarquía antigua y donde el :Sistema político funciona en el vacío sin permitir la expresión de la voluntad popular, se puede concebir fácilmente que los conflictos se radicalicen y que las manifestaciones más violentas encuentren adeptos. En un país donde nunca ha funcionado la regla democrática, pero donde los autonomismos regionales se despiertan con fuerza contra el despotismo del poder central, se comprende que el Estado aparezca, para todos aquellos que sueñan con un orden social diferente y con más facilidad que en otras partes, como un obstáculo a derribar más que como un instrumento de poder a conquistar.

Émile TÉMIME, Albert BRODER y Gérard CHASTAGNARET, Historia de España contemporánea. De 1808 hasta nuestros dias, Ariel, Barcelona, 1991, pp.184-185.

26.8. La formación del bloque de poder dominante

La gran burguesía colonialista de intereses en Cuba (la primera., guerra por la independencia, empezada en octubre de 1868, duraba todavía), la nobleza y, mas en general, todos los grandes propietarios, la alta burguesía agraria o de negocios querían volver a lo de siempre; sin ser exactamente lo mismo, también el ejército (traumatizado desde 1873, preocupado sobre la manera de llevar dos guerras al mismo tiempo, la carlista en el norte y la de Cuba), los burgueses catalanes, etcétera, querían, sino exactamente volver a lo de siempre, una garantía de orden social y de estabilidad.
Cánovas del Castillo había captado los rasgos de la situación y las necesidades de las clases dominantes; fruto de ese análisis, había construido el partido alfonsino, que será el liberal-conservador.
[..].
Cánovas; que quería conservar los intereses tradicionales, la propiedad, la estructura clasista de la época, etcétera (y en sus escritos y discursos ha dejado amplia constancia de ello) comprendía, no obstante, que en política no es posible el borrón y cuenta nueva. Las experiencias del Sexenio, la entrada de algunos sectores más en la vida política, el, intercambio de ideas, etcétera, aconsejaban acomodarse a los imperativos de la hora [...].
A partir de 1875 se precisa la formación de un bloque de poder mucho más coherente que en el período isabelino. La gran burguesía agraria (noble o no) va a integrar dentro de ese bloque no sólo a la alta burguesía de negocios (que ya estaba), sino también a la industria de cabecera que, al final del período que estudiamos, también ocupará palancas importantes en el cada día más decisivo complejo bancario.
Este bloque de poder será muy coherente, tendrá su Constitución y sus leyes, su escala de valores y su mentalidad, sus instrumentos representativos en las bases sociales (partidos políticos del ¡ turno) y su aparato de sostenimiento -red caciquil- que, a fin de cuentas, termina por convertirse en un sistema paralelo.
El fenómeno de integración operará a través de múltiples procedimientos: ennoblecimientos de burgueses, enlaces familiares, establecimiento de vínculos económicos recíprocos... Ciertamente, como España seguía siendo un país netamente agrario, en cuento a riqueza, producción y población, esta prioridad agraria se observará igualmente en el bloque de poder y en los momentos de tomar decisiones de alcance; sin embargo, la imbricación de intereses y de mentalidades (y, por consiguiente, de conductas) será tal que, durante ,muchos decenios, en la cúpula sociológica de este bloque de poder será difícil distinguir intereses de la gran burguesía agraria, de la de negocios, de la banca, etcétera".

Manuel TUÑÓN DE LARA, De la Restauración al desastre colonial, en La España de los caciques.
Del Sexenio democrático a la crisis de 1917, vol. 10 de la Historia de España, Historia 16, Madrid,
1982, pp. 53 Y 54

26.9. Tratado de Paris, 10 de diciembre de 1898

Artículo l. España renuncia a todo derecho de Soberanía y propiedad sobre Cuba. En atención a que dicha isla, cuando sea evacuada por España va a ser ocupada por los Estados Unidos, los Estados Unidos, mientras dure su ocupación. tomarán sobre sí y cumplirán las obligaciones que por el hecho de ocuparla les impone el Derecho internacional para la protección de vidas y haciendas.

Artículo II España cede a los Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las demás que estan ahora bajo su soberanía en las Indias Occidentales, y la Isla de Guam en el archipiélago de las Marianas, o de Ladrones.

Articulo III. España cede a los Estados Unidos el arcghipielago conocido por las Islas Filipinas. Los Estados Unidos pagaran a España la suma de 20 millones de dolares dentro de los tres meses después del canje de ratificaciones del presente Tratado.

26.10. Oligarquia y caciquismo según Joaquin Costa

Oligarcas y caciques constituyen lo que solemos denominar clase directora o gobernante, distribuida o encasillada en partidos". Pero aunque se lo llamemos, no lo es; si lo fuese, formaría parte integrante de la Nación, sería orgánica representación de ella, y no es sino un cuerpo extraño, como pudiera serlo una facción de extranjeros apoderados por la fuerza de Ministerios, capitanías, telégrafos, ferrocarriles, baterías y fortalezas para imponer tributos y cobrarlos.
Si aquellos bandos o facciones hubieren formado parte de la Nación, habrían gobernando para ella, no exclusivamente para sí.
No he de aconsejar yo que el pueblo de talo cual provincia, de tal o cual reino, se alce un día como ángel exterminador; cargando con todo el material explosivo de odio, rencores, injusticias, lágrimas y humillaciones de medio siglo, y recorra el país como en una visión apocalíptica, aplicando la tea purificador a todas las fortalezas del nuevo feudalismo civil en que aquel del siglo XV se ha resuelto, diputaciones, ayuntamientos, alcaldías, delegaciones, agencias, tribunales, gobiernos civiles (...), y ahuyente delante de sí a esas docenas de miserables que le tienen secuestrado lo suyo, su libertad, su dignidad y su derecho, y restablezca en fiel la balanza de la ley, prostituida por ellos; yo no he de aconsejar; repito, que tal cosa se haga; pero sí digo que mientras el pueblo, la nación, las masas neutras no tengan gusto por este género de epopeya; que mientras no se hallen en voluntad y en disposición de escribirla y de ejecutarla con todo cuanto sea preciso y llegando hasta donde sea preciso, todos nuestros esfuerzos serán inútiles, la regeneración del país será imposible. Las hoces no deben emplearse nunca más que en segar mieses; pero es preciso que los que las manejan sepan que sirven también para segar otras cosas, si además de segadores quieren ser ciudadanos; mientras lo ignoren, no formarán un pueblo; serán un rebaño a discreción de un señor; de bota, de zapato o de alpargata, pero de l!.n señor. No he de aconsejar yo que se ponga en acción el colp de fals de la canción catalana, ahora tan en boga, tomando el ejemplo de la revolución francesa por donde mancha; pero sí he de decir que en España esa revolución está todavía por hacer; que mientras no se extirpe al cacique, no se habrá hecho la revolución.

Joaquín Costa, Oligarquía y caciquismo o la forma actual de gobierno en España: urgencia y modo de cambiarla, Madrid, 1903, (Alianza Editorial, Madrid,1967, pp. 28 Y 32-33).

26.11. El socialista ante la guerra de Cuba

Los que deben pelear en Cuba con los insurrectos son los que en aquel territorio se han enriquecido, los que están enriqueciendo, los que piensan enriquecerse allí y los que allí, a la sombra del dominio de España, hacen prosperar sus industrias o sus negocios. Esos, ésos, que pueden ver lastimados sus intereses por la rebelión o el triunfo de los separatistas, deben dar su sangre y sus, vidas para vencer aquella.
Pero, y la patria! -nos dicen tales señores-, Y los caros intereses de la patria! -Callad, farsantes: la patria examinada desde el punto de vista de los intereses materiales, existe solamente para vosotros, , pero no para el obrero. Para vosotros sí, que no estimáis por tal el territorio en que habéis nacido, sino las casas de que sois propietarios, las fábricas que explotáis o las acciones que poseéis, Para vosotros si, que realizáis escandalosos negocios a costa de lo que producen los que han nacido en vuestro mismo país.
Para vosotros, sí, que con tal de acrecentar vuestra fortuna no tenéis inconveniente en traicionar a la nación que os tiene por hijos, o en asociaros con banqueros ingleses, franceses o de otro pueblo para explotar a vuestros compatriotas.
Por el afán de negocios, habéis vendido armas a esos mismos insurrectos a quienes llamáis enemigos y contra los cuales enviáis a los soldados pobres, que nada tienen que ver en vuestros Intereses y con vuestras querellas.
Por el ciego deseo que os anima de enriqueceros, habéis ido a la Bolsa a especular con valores dando noticias falsas de la insurrección cubana, perjudiciales para el crédito de vuestra propia nación. Por reservar a vuestros hijos para que exploten a los productores y para que disfruten de la riqueza acaparada por vosotros, habéis tenido el descaro, en el momento mismo en que hablabais de que era preciso morir por la patria de hacer que uno de vuestros representantes en el Parlamento solicitase del ministro de la Guerra un nuevo plazo para que pudieran redimirse a metálico los soldados de familias ricas a quienes corresponde ir a la mencionada isla. No nos habléis, pues, de la patria. La vuestra, lo que a vosotros os interesa, a la clase burguesa toca defenderlo. Los desposeídos, los pobres, no tienen patria, y es una injusticia hacerlos pelear por lo que no es suyo, por lo que otros poseen. No olvidéis que los que juzgáis esclavos vuestros van teniendo consciencia de lo que son y de lo que la unión de todos ellos le hará ser y que llegará un dia en que conformes con el criterio que aquí exponemos, cuando los mandéis luchar por vuestra patria, os responderán: "Luchad vosotros. Nuestra sangre la reservamos para venderla no por intereses mezquinos, no por ideales ruines, sino por la emancipacíón de toda la Humanidad. Esa es nuestra patria.
.
El Socialista, 15 de marzo de 1895, (cit. en Carlos Serrano. Final del Imperio. España, 18,95-1898,
Ed. XXI, Madrid, 1984... pp. 219,.220).

26.12. Las decadas de la Restauración

Un previa consideración global del período 1875-1902 nos permite distinguir: tres etapas o fases en la evolución histórica del mismo, cada una de las cuales presenta una fisonomía hasta cierto punto peculiar.
En efecto, los años setenta son, en lo político, .los del establecimiento de un régimen nuevo; el régimen de la restauración. Establecimiento harto laborioso, prolongado e informe de lo que podrían sugerirnos algunas fechas concretas, sean éstas las de la proclamación de Alfonso XII por el general Martínez Campos, la de la Constitución del 76, o la del afianzamiento interno del régimen tras la liquidación de la guerra carlista; llevar hasta 1880 el desarrollo de este proceso constituyente no resulta, sin duda, exagerado.
Años en que tiende a desvanecerse bajo el peso de la derrota y de la represión, el obrerismo afecto de la Primera Internacional, de sesgo utópico y anarquista, en tanto que todavia no se ha conformado porque es fenómeno propio de la década siguiente- el naciente socialismo marxista español.
Los años ochenta muestran una España más sólida y madura. Muchas cosas que la década anterior había mostrado en grado incipiente de desarrollo, se manifiestan ahora en toda su relativa plenitud . El régimen se consolida; el bipartidismo funciona tras la prueba de fuego de la muerte de Alfonso XII. Si los primeros años de la Restauración llevan una impronta netamente Canovista -doctrinaria-, los años ochenta (manteniendo ,aquélla, que es la del forjador del sistema) traen vientos liberales, son una especie de continuación del Sexenio, si bien a otro nivel, sobre unas bases más realistas, como corresponde al signo de los tiempos, y en más estrecha dependencia de los fundamentos reales del poder. El desarrollo económico aumenta la poblacíon obrera; la libertad de asociación facilita los cauces para una nueva etapa del movimiento obrero (surge como partido político y como central sindical el socialismo español de inspiración marxista).
En fin, la década final de la centuria, los tensos y patéticos años noventa, se presentan ante nuestra consideración con caracteres no menos peculiares e inconfundibles. Las clases altas y medias del país expresan en la política como en el arte su preocupación, su temor o simpatía por los desheredados; el problema social accede al primer plano a través del campesinado meridional, los obreros del norte, de Cataluña o de Madrid testimonian con su actitud, con su quehacer, con sus utopías, que el "orden social" puede dejar de ser la realidad inmutable y sacralizada que pretendiera conformar el Estado de la Restauración. También la concepción moderada y doctrinaria, únitaria de España es sometida a revisión por una fuerza nueva que surge pujante en el campo de la cultura, de la economía, de la política: el regionalismo, y especialmente en Cataluña. Pero es la guerra -con sus implicaciones, con sus consecuencias- lo que confiere sus rasgos más característicos a la década final del XIX. Guerra colonial; otra guerra con Cuba. Y la guerra internacional, en una fecha -1898- que es, también, una fecha para la historia mundial. En cierta medida, el 98 proyecta su luz, o sus sombras, sobre toda una década. Hasta el punto que la historia que venga detrás del Desastre, será otra historia.


José Maria JOVER ZAMORA, ,La época de la Restauraclon: Panorama político-social, 1875-1902, en VV.AA., Revolución burguesa, oligarquía y constitucionalismo (1834-1823), vol. VIII de la Historia de España, Lábor, Barcelona, 1993, pp. 271-73.

26.13. La Institución Libre de Enseñanza

Los ideales y método de la Institución pueden resumirse de la siguiente manera:
La educación general incluye la instrucción de todas las funciones y energías del. cuerpo y del alma. Una parte de ello es la cultura intelectual que debe tener una extensión universal y enciclopédica. El desarrollo unilateral de ciertas habilidades, sin una base amplia y general de cultura, es una deformación.
La educación elemental y la secundaria no pueden separarse. Forman un proceso continuo que también debe extenderse alas universidades con los mismos métodos..Las clases deben ser una conversación familiar e informal entre maestros y alumnos, llevados por un espíritu de descubrimiento: métodos intuitivos, realidades en vez de abstracciones, objetos en vez de palabras, diálogo socrático, el aula debe ser un taller, el maestro un director, los alumnos una familia. El programa de estudio incluye, además de las materias tradicionales, antropología, tecnología, ciencias sociales, economía, arte, dibujo, canto y labores. Las excursiones cortas y los viajes largos son Importantes. Los Juegos son mejores que la gimnasia. La historia del arte, enseñada en excursiones y museos, es uno de los instrumentos poderosos de la educación y debe ir ligada a la historia. Todas las materias se dan simultáneamente y cada año se hacen más detalladas y complicadas. La vocación debe cultivarse por encima de cualquier otro interés y ambición.
El adiestramiento del carácter y la educación moral son tareas esenciales en cualquier escuela.
Debe tener como objeto la expansión de la personalidad individual como contrapeso a la idolatría de la igualdad y a la veneración de las masas. La honestidad debe grabarse en los niños en contra de la tradición española que los induce a la prevaricación. El patriotismo no debe ser reemplazado por una simple adulación de las debilidades nacionales. La tolerancia y la equidad deben ser fomentadas para contrarrestar la furia de la exterminación que ciega a todos los partidos, escuelas y profesiones españoles.
Es importante desde un punto de vista moral y social el entremezclar niños pobres y ricos. La educación tiene que aspirara una aristocracia del espíritu; pero la escuela tiene que abrir sus puertas a todos. La separación de clases es tan nociva como la separación de religiones.

José Castillejo, Guerra de ideas en España, en Revista de Occidente, Madrid, 1970, pp. 83-85 (cit. En VV.AA" "La Institución Libre de enseñanza", Cuadernos de Historia 16, nº 168, Madrid, 1985, separata central.

26.14. Manifiesto fundacional del PSOE
[Textode PAU resuelto. Consulta el analisis, clasificación]

El Partido Socialista Obrero Español declara que su aspiración es:
Abolición de clases, o sea, emancipación completa de los trabajadores. Transformación de la propiedad individual en propiedad social o de la sociedad entera. Posesión del Poder político por la clase trabajadora.
Y como medios inmediatos para acercarnos a la realización de este ideal, los siguientes:
Libertades políticas. Derecho de coalición o legalidad de las huelgas. Reducción de las horas: Prohibición del trabajo de los niños menores de nueve años, y de todo trabajo poco higiénico contrario a las buenas costumbres, para las mujeres. Leyes protectoras de la vida y de la salud de los trabajadores. Creación de comisiones de vigilancia, elegidas por los obreros, que visitarán, las habitaciones en que éstos vivan, las minas, las fábricas y los talleres. Protección a las Cajas de socorros mutuos y pensiones a los inválidos del trabajo. Reglamento del trabajo de las prisiones.
Creación de escuelas gratuitas para la primera y segunda enseñanza y de escuelas profesionales en cuyos establecimientos la instrucción y educación sean laicas. Justicia gratuita y Jurado para todos los delitos. Servicio de las Armas obligatorio y universal y milicia popular. Reformas de las leyes de inquilinato y desahucios y de todas aquellas que tiendan directamente a lesionar los intereses de la clase trabajadora. Adquisición por el Estado de todos los medios de transporte y de circulación, así como de las minas, bosques, etc., etc., y concesión de los servicios de estas propiedades a las asociaciones obreras constituidas o que se constituyan al efecto. Y todos aquellos medios que el Partido Socialista Obrero Español acuerde según las necesidades de los tiempos.
Madrid, 9 de julio de 1879. - Alejandro Ocina, Gonzalo H. Zubiaurre, Victoriano Calderón, Pablo Iglesias".

Víctor Manuel ARBELOA, Orígenes del Partido Socialista Obrero Español, Zero, Algorta, 1972, pp.81-90 (cit. en VV.AA., Textos y documentos de Historia Moderna y Contemporánea (siglos XVIII-XX. XII de la Historia de España, Ed Lábor, Barcelona, 1985. pp, 245-247).

 

 

 

 

 



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