
Justin Chapman
era el niño más inteligente
del mundo. No es algo que diga yo por todo
lo que he leído de él, sino
que para muchos lo era. Incluso en su página
Web se describía como el más
inteligente . Justin era un auténtico
niño prodigio. Era el más
inteligente y superdotado , o por lo menos
eso es lo que su ambiciosa madre hizo que
la gente creyera durante años. Os
quiero contar su historia porque me ha sorprendido
mucho. Es la historia de como el engaño,
la mentira y la ambición de una madre
repercute en la vida de un hijo. Después
de que la leáis podréis juzgar
vosotros mismos si Justin era tan inteligente
como su madre decía o simplemente
era un niño espabilado y listo para
su edad. Para empezar deciros que con tan
sólo tres años de edad su
madre se encargó de que hiciera unos
test de inteligencia para adultos y los
resolvió sin ningún problema.
Eso llamó mucho la atención
de todo el mundo, ya que demostraban que
era un niño muy inteligente y que
podría ser superdotado. Con sólo
5 años ya había acabado toda
la primaria. Cuando apenas contaba con 6
años consiguió el título
de secundaria y le hicieron un test para
saber cuál era su coeficiente intelectual.
El resultado fue asombroso para todos, ya
que era de 298. Para que os podáis
hacer una idea de su inteligencia os diré
que la media es de 100. El resultado llamó
mucho la atención y es por eso que
Justin se hizo ya un niño muy conocido.
Con tan sólo 7 años hizo las
pruebas de acceso a la Universidad, y las
pasó sin ningún problema.
Es por ello que se apuntó a la universidad
de Rochester, en Nueva York. Justin se hizo
muy popular. Nadie había visto un
caso como el de él. Justin era todo
un fenómeno social. Llegó
a ser tan conocido que incluso fue recibido
por el gobernador George Pataki. Hillary
Clinton también se interesó
por Justin y estuvieron hablando de los
problemas de la educación en los
niños superdotados. En todas las
cadenas de televisión hablaban de
Justin. Su repercusión fue tanta
que incluso salió en un documental
de la BBC. Con siete años dio muchas
conferencias. Era ya un pequeño genio
del que todos hablaban y se interesaban
en él. Su madre además ayudaba
a fomentar la fama del niño, ya que
concedía entrevistas en las que contaba
cosas del pequeño. Les explicaba,
por ejemplo, que su hijo había comenzado
a hablar y caminar desde muy pequeño
y que era un niño que apenas necesitaba
dormir.
En una charla que Justin dio en la Universidad
de Denver hubo una profesora que se dio
cuenta de que no era más que un niño
inteligente para su edad, pero no el más
superdotado del mundo como pretendían
hacer ver a la gente.

Cuando convivió con los profesores
y alumnos en la Universidad fue cuando empezaron
todos los problemas. Su comportamiento era
muy extraño. Se golpeaba la cabeza
contra la pared, se negaba a comer y además
vomitaba en medio de clase. Cuando una psicóloga
lo trató se dio cuenta que estaba
trastornado.
A raíz de este episodio de Justin,
las autoridades decidieron alejarlo de su
madre, ya que su comportamiento se debía
a todos estos años de mentiras. Decidieron
que su madre estuviera alejada de él
porque sino podría acabar completamente
loco.
Todo el mundo se enteró de lo que
la madre de Justin había sido capaz
de hacer durante años. Todo había
sido un gran engaño de ella. Durante
años fue ella la que realizó
los test de su hijo, y cuando la resultaban
muy difíciles de hacer los copiaba
de Internet. Además obligaba a Justin
a aprenderse los resultados de los test
de memoria, para que nadie pudiera sospechar.
Toda esta mentira fue posible gracias a
que todas las pruebas de inteligencia que
Justin realizó durante años
las hacía en casa. Le mandaban los
test y luego les devolvía cumplimentados.
La madre de Justin confesó finalmente
toda la verdad, ya que le retiraron la custodia
del niño y la tiene ahora una pareja.
Ella pretende recuperarle. El padre del
niño y la abuela también luchan
por él. Todos estos años de
vida de Justin sólo le han servido
para que acabe en una clínica psiquiátrica
en la que casi no le dejan ni visitas. Está
bastante mal y en tratamiento, y todo por
su madre.
Conclusión: Por culpa de una mentira
de su madre el pequeño Justin ha
perdido su niñez y tiene un futuro
muy incierto. ¿Qué pretendía
demostrar su madre? Cada persona es como
es y ya lo dice el dicho “Antes se
coge a un mentiroso que a un cojo“.
Espero que esté ya recuperado y alejado
de su madre para siempre. Desde aquí
le deseo su pronta recuperación.
Yo no sé si será superdotado
como su madre todavía hoy sigue afirmando,
pero tampoco se le puede decir que no sea
inteligente. Al fin y al cabo durante años
siguió los planes de su madre a la
perfección. Su madre se justifica
diciendo que todo lo hizo por él.
¿ Alguien la cree?
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