
Actualmente
estamos participando de un intento de unificar
Europa. Las razones para intentar la unión
son sobre todo económicas. Necesitamos
que nuestros productos puedan competir en
igualdad de condiciones con los productos
asiáticos o norteamericanos, así
que intentamos por todos los medios fortalecer
nuestras relaciones comerciales e incluso
disponemos desde hace unos diez años
de una moneda común en la mayoría
de los países de Europa Occidental.
Sin embargo, no es la primera vez que Europa
pretende unirse. A lo largo de la historia
muchas veces han aparecido gobernantes que
han pretendido unir Europa bajo su dominio.
Uno de esos personajes fue Carlomagno.
Carlomagno fue el rey de los francos entre
768 y 814. Era hijo de Pipino el Breve que
derrocó al último rey merovingio
y se convirtió en rey. Pipino fue
un rey importante porque en varias ocasiones
tuvo que acudir en ayuda del Papa. Una de
ellas, para defenderle de los lombardos.
También fue conquistador de Aquitania.
Carlomagno acompaño a su padre en
la mayoría de esas expediciones.
Cuando Pipino murió dividió
su reino en dos partes. Una parte le correspondió
a Carlomagno y otra, más pequeña
a su hermano Carlomán, pero debido
a la temprana muerte de Carlomán
fue posible la unificación del reino
bajo el poder de Carlomagno. Pero no todos
estuvieron de acuerdo y algunos de los descendientes
de Carlomán se refugiaron en la corte
de Lombardía.
Al principio, Carlomagno consiguió
una alianza con los lombardos, casándose
con la hija de su rey, pero cuando la repudió,
dejaron de ser aliados. en el año
772 el papa Adriano I tuvo que pedir ayuda
a Carlomagno para que cumpliera la promesa
de su padre; Pipino de ayudarle frente a
los lombardos y Carlomagno invadió
Italia y derrocó al rey lombardo.
Impulsado por su éxito en Italia,
realizó algunas incursiones para
cristianizar a los sajones de la Península
danesa en el año 775. Además,
peleó en la península Ibérica,
y conquistó los territorios de ala
actual Hungría y Austria.

Carlomagno conquistó muchos pueblos
u construyó un gran imperio, pero
el momento más importante de su reinado
fue cuando el Papa León III le coronó
emperador de los romanos en agradecimiento
por su fidelidad y reconocimiento de su
poder. A partir de ese momento, Europa se
asentó sobre dos aliados que ejercían
el poder: el poder religioso, que recaía
sobre el Papa y el poder político,
que tenía Carlomagno y que se dedicó
a mantener las fronteras con el imperio
bizantino.
Cuando Carlomagno falleció, su sucesor,
que fue Luis el Piadoso, no fue tan buen
gobernante como su padre. Por ello, al morir,
el territorio se dividió entre sus
tres hijos. Pronto surgieron disputas entre
ellos y esto produjo que los condes y los
marqueses de sus territorios aumentaran
su poder. Los enfrentamientos terminaron
con la firma del tratado de Verdún
en el año 843. El resultado de este
tratado fue que Lotario, su hijo mayor,
mantenía el título de emperador
y dominaba Italia y los valles de los ríos
Ródano, Saona y Rin. Carlos, el Calvo
consiguió la parte occidental del
imperio y Luis, el Germánico, obtuvo
las tierras del este del Rin. De este acuerdo,
surgirían, posteriormente, Francia
y Germania.
Carlomagno, además de un gran guerrero,
también fue un buen organizador.
Sus territorios estaban divididos en condados
y marquesados o marcas. En los condados,
eran los condes los que se encargaban de
administrar el ejército y la justicia.
En los marquesados, los marqueses se encargaban
de proteger las zonas fronterizas dirigiendo
destacamentos militares permanentes. A cambio
de esas labores, los condes y marqueses
recibían grandes extensiones de territorio
para que los explotaran como tierras propias.
Así pues, los condes y los marqueses
eran muy poderosos, pero Carlomagno pudo
mantener su poder político a través
de los vínculos de vasallaje, que
eran unos juramentos de fidelidad (sin perder
la libertad) que unos hombres realizaban
hacia otros a cambio de protección
y bienes materiales. Los nobles juraban
fidelidad al emperador y los campesinos
que vivían en tierras de los condes
y marqueses tenían que entregar parte
de su producción a cambio de protección.
De esta manera se formó un sistema
en el que todos se servían unos a
otros.

Aunque la Edad Media no destaca por ser
una etapa de gran impulso cultural, en la
época de Carlomagno se produjeron
importantes avances, pues se pretendía
recuperar el esplendor del Imperio Romano.
Por ejemplo, se trajeron varios sabios italianos
a la corte y en el año 782 llegó
el inglés Alcuino, que tenía
un gran conocimiento de autores paganos,
como Virgilio y se convirtió en una
especie de maestro de Carlomagno, al que
educó en el interés por las
ideas artísticas. En esta época,
se escriben manuscritos que aumentan el
tamaño de las bibliotecas, se crea
la Escuela Palatina de Aquisgrán
y se construyen importantes obras de orfebrería
y se acometen grandes obras de arquitectura.
Carlomagno fue un gobernante de gran importancia.
Aumentó su imperio y supo mantenerlo
en orden controlando el poder de condes
y marqueses. De su modelo de organización
surgió el feudalismo, que fue el
sistema político y social de resto
de la Edad Media. Tampoco podemos olvidar
su importante papel en la difusión
de la cultura y el hecho de que fue creador
de las primeras escuelas. ¿Deberíamos
darle las gracias?
Deja
aqui tu opinión

Comparte
con nosotros tu opinión y tu información.
Te rogamos que lo hagas de forma razonada
y respetuosa. Esta web permite los comentarios
sin ser usuario registrado, pero te sugerimos
que te identifiques, como una forma de crear
comunidad y compartir ideas. En el menu
de la derecha tienes otros espacios de eolapaz
donde opinar, mostrar y compartir información
y compartir tus inquietudes.