
Con
este nombre se conoce a las luchas que enfrentaron
a las ciudades de la Liga del Peloponeso,
lideradas por Esparta a las de la Liga del
Ática, lideradas por Atenas, entre
el 431aC y el 404aC.
Las
ciudades de la Liga del Peloponeso, lideradas
por Esparta, tenían como gobierno
un sistema oligárquico , mientras
que las ciudades de la Liga del Ática
tenían como modelo de gobierno la
democracia ateniense.
La
guerra se produjo porque tras las guerras
Médicas que habían enfrentado
a los griegos contra los persas, Atenas
había impuesto una liga permanente
de ciudades, con dotación militar
para enfrentarse a una nueva amenaza, si
llegara el caso. A tal fin, la liga de Atenas
recauda unos impuestos anuales que eran
cobrados y guardados bajo la tutela de la
isla de Delos.
Sin embargo, en lugar de custodiar los impuestos
y mantener con ellos una flota capaz de
defender a toda Grecia, los atenienses,
con su líder Pericles, hicieron uso
de esos impuestos para reconstruir su ciudad,
destruida completamente por los persas,
y para embellecer la cuidad, lo que reporto
grandes beneficios económicos a los
atenienses.
La construcción de monumentos hizo
que aumentara en número la población
y que se precisara mano de obra en todos
los ámbitos, desde artesanos del
mármol, hasta vendedores de alimentación.
La cuidad crecía y no solamente a
un nivel económico sino de prestigio,
lo cual no era del agrado de sus aliados,
atónitos ante el uso fraudulento
de los fondos, y especialmente de los severos
y austeros espartanos.
La Guerra estallo por el conflicto entre
Corinto, aliada de Esparta, y su vecina
colonia Corcira, que quería aliarse
con la Liga del Ática, apoyada por
Atenas.
Corinto hizo lo mismo con Potidea, que quería
irse de la Liga del Ática.
Atenas respondió bloqueando con su
flota el comercio de la ciudad de Megara,
perteneciente a la Liga del Peloponeso
Tebas, aliada de Esparta, atacó Platea,
aliada de Atenas.

Pero
el conflicto en realidad, a quien enfrentaba
era a Atenas, que con su flota dominaba
el mar, y Esparta, que dominaba con su falange
el campo de batalla terrestre, especialmente
en la Península del Peloponeso y
sus colonias.
Una
peste debilito a Atenas, muriendo el propio
Pericles y parte de la población
en el 429aC, y los espartanos aprovecharon
la debilidad de los atenienses para arrasar
las tierras del Ática aunque no pudieron
conquistar Atenas.
En
el 429aC el espartano Brasidas toma la ciudad
de Anfipolis, que dominaba Tracia, al norte
de la Península, y la ruta terrestre
que comunicaba Grecia con las colonias de
la costa de la actual Turquía.
Atenas
envía un ejército bajo el
mando de Cleon para liberar Anfipolis, siendo
derrotado ante la ciudad, muriendo Cleon
y Brasidas. Ante ello, Atenas se vio obligada
así a firmar una paz en el 425aC
que, teóricamente, que preveía
la restitución de los territorios
conquistados por ambos bandos, sin embargo,
los aliados de Esparta se negaron a la restitución.
En
esa situación, Atenas intentó
atraerse a las colonias griegas del Mediterráneo
occidental, para lo que envió en
el 415 una flota y un ejército a
Sicilia para obligar a Siracusa, aliada
de Esparta, a frenar sus aspiraciones sobre
Seguesta, aliada de Atenas. Mal dirigidos,
por el triunvirato de Nicias, Alcibíades
y Lámaco, la flota y el ejército
fueron destruidos totalmente en el 413aC,
ante lo que Esparta, con ayuda financiera
de Persia (el enemigo tradicional de los
griegos), volvió a atacar el Ática,
ocupando Decelea.
Ante
este panorama de debilidades, surgieron
las primeras infidelidades y traiciones
en el mundo griego. Parte de las ciudades
de la liga ateniense y las colonias del
Egeo se independizan de Atenas. Persia que
veía con buenos ojos la perdida del
poder de Atenas, que había ocupado
varias ciudades persas en Asia menor varios
años antes y empezaba a ayudar con
dinero a la Liga del Peloponeso para contratar
mercenarios y comprar suministros.
Todo ello hizo que Atenas viera cortado
el suministro de alimentos desde las colonias
del Egeo y Egipto.
La crisis llevó a que un grupo de
la oligarquía ateniense conocidos
como los cuatrocientos, apoyados por Esparta,
aprovechan para tomar el poder en el 411aC.
Alcibíades,
un estratega expulsado de Atenas varios
años atrás, durante las batallas
de Siracusa, se proclamó defensor
de la democracia ateniense, se hizo con
el control de la flota ateniense en la isla
de Samos y derrotó a dos flotas espartanas
reconquistando varias colonias y restableciendo
el comercio del Egeo con Atenas, ciudad
en la que entraría triunfalmente,
restableciendo la democracia en el 407aC.
Pero
Atenas estaba agotada por la guerra y volvería
a ser derrotada en tierra, y su flota totalmente
destruida en Egostopamos en el 405aC.
Sitiada
por Esparta, Atenas se rendiría en
el 404aC, imponiendo Esparta en todas las
ciudades de la Liga del Atica el gobierno
oligárquico y eliminando la democracia.
En Atenas se imponía el gobierno
de los treinta tiranos. Era el fin de la
civilización política griega.
Tras años de confusión y decadencia,
Grecia caería bajo el dominio macedonio,
primero, y romano, después.
