
Fueron
un conjunto de pueblos de lengua indoeuropea
que, a finales de la edad de bronce ocupaban
los territorios del centro de Europa. Su
economía se basaba en la agricultura
y la ganadería Comenzaron a expandirse
en época de transición de
la edad de bronce a la de hierro, y se extendieron
por las Islas Británicas, las Galias
y la Península Ibérica.
Su máximo apogeo fue durante el periodo
de La Têne en que se establecieron
tras derrotar etruscos, en el valle del
río Po y saquearon Roma y ocuparon
la zona bohemia y otros grupos llegaron
hasta los Balcanes e invadieron Grecia,
tracia y Asia menor. Pero después
el crecimiento del crecimiento romano y
la presión de los pueblos germánicos
del norte de Alemania provocaron su decadencia.
Los romanos conquistaron sus territorios.
Los celtas nunca constituyeron un imperio
ya que cada pueblo conservaba su autonomía
e independencia política, si bien
permanecían unidos por la lengua
y la cultura comunes. Fueron los principales
difusores de la metalurgia del hierro en
Europa Occidental, adoptaron el arado de
ruedas y destacaron como hábiles
artesanos y orfebres.
Gracias a sus redes de comunicación,
intercambiaron sus productos y mantenían
relaciones comerciales con el Mediterráneo,
del que recibieron influencias culturales.
Su sociedad estaba organizada en clanes
y en ella tenía gran importancia
los druidas, un sabio sacerdote que cumplía
funciones de adivino, asesorando a los reyes
celtas, tenían a su cargo la instrucción
y enseñanza de los reyes jóvenes,
la enseñanza era oral.

Su lengua:
Hay pocas inscripciones existentes que nos
permitan la reconstrucción de la
lengua común celta. Se distingue
geográfica y cronológicamente
el celta continental, que se hablaba en
España, la Galia, Sur y Oeste de
Alemania, en Italia y en los Balcanes, del
que se han conservado numerosos nombres
propios además de las pocas inscripciones.
Y el celta insular que se divide en una
rama gaélica, la cual incluye el
irlandés, el gaélico propiamente
dicho, que es el escocés y el manx,
y en una rama británica, con el Gales,
el cómico y el bretón.

Su arte:
Se desarrollo influido por las artes griegas
y etruscas, fue fundamentalmente decorativo,
adopto motivos del arte griego, etrusco
y escito-iranio, que desarrollo en formas
propias de manifiesto carácter simbolista:
como composiciones en las que predominan
las formas entrelazadas, y la línea
curva y predilección por lo sobrecargado,
con representaciones zooformas y antropomorfas
abstractas, que pierden sus proporciones
físicas para alargarse y arquearse
a capricho del artista. Decoraban casi todos
los objetos utilitarios y de adorno hechos
en bronce, hierro, oro y plata, sobre todo
armas, espadas ricamente grabadas y brazaletes.
Las esculturas tuvieron escasa importancia,
tuvo algunas expresiones notables en la
zona comprendida entre el su de la Galia
y el Mediterráneo.
Su música:
Entre los primeros instrumentos de su ámbito
musical se encuentran trompetas largas,
representadas en los arcos romanos del sur
de Francia y en las calderas plateadas de
Gundestrup, también las arpas, que
los poetas hacían con ellas de clamas
de los actos heroicos cantando acompañando
a los reyes celtas, hasta los campos de
batalla. Sus cantos antiguos han llegado
hasta nuestros días, las melodías
de danzas y de marcha, así como las
canciones de lamento, de héroes y
de trabajo están influidas por las
formas peculiares de la poesía irlandesa.

Su mitologia:
Su panteón no es muy amplio, aunque
la adoración a muchos elementos naturales
estaba muy extendida. Entre sus principales
dioses antropomorficos se encontraban
Neptuno,
dios galo del mar, cuyo culto arraigo más
en las islas británicas. Se le representaba
como un hombre barbudo de cabello rizado,
el tridente en la mano y acompañado
por un delfín.
Lir, dios irlandés del mar fue reemplazado
por su hijo Manannan. Se sabe que los celtas
adoraron a Vulcano dios de la forja y el
fuego.
Lucellos, dios del martillo, es adorado
popularmente en Galia. Según Lambrechts
es el dios supremo de los galos, al que
atribuye múltiples funciones.
Aesus, dios galo comparable a Mercurio y
a Odin se le ofrecían sacrificios
por suspensión en el altar de Paris
representa una figura, el árbol del
sacrificio.
Cernunos, dios ciervo. Su culto es poco
extendido. Es dios de la abundancia, de
la riqueza natural.