
Muchos
de nosotros habremos oído hablar
de una antigua civilización que poseía
tecnologías extraordinarias, y que
supuestamente se hundió bajo el mar:
La Atlántida; pero, ¿Qué
sabemos acerca de ella, existió,
o es solo un mito de la antigüedad?
La Atlántida, apareció mencionada
por primera vez en uno de los diálogos
de Platón llamado Timeo. Según
este: “Nuestra ciudad (Atenas, la
ciudad de Platón en la mayor parte
de su vida), detuvo en una ocasión
la marcha insolente de un gran imperio,
que avanzaba desde el océano atlántico
sobre toda Europa y Asia. En aquella época
se podía cruzar el océano
dado que había una isla en la desembocadura
de las columnas de Heracles”. Estas
columnas a las que hace referencia el texto,
es hoy en día el estrecho de Gibraltar;
Dada la situación de la Atlántida
Platón hablaba sobre sus características:
“Esta isla era mayor que Libia y Asia
juntas; además en esta isla, habían
surgido unos reyes que gobernaban en ella
y en otros pueblos, como fueron Libia, Egipto,
y gran parte de Europa”.
Todavía en otro de los Diálogos,
el Critias, se explaya Platón describiendo
las maravillas de la Atlántida: en
general habla de sus palacios, sus riquezas,
la flora, y la fauna de la isla, haciendo
hincapié en que la raza de los elefantes
era muy numerosa: esto ha llevado a numerosas
teorías que se citaran más
tarde. Sin embargo, los atlantes llegaron
a estar “llenos de injusticia y de
poder, por lo que Zeus reunió a todos
los dioses en su mansión más
importante, situada en el centro del universo,
y dijo…”.
Ahí acaba bruscamente el Critias;
su continuación se perdió
o directamente Platón no la acabó,
el caso es que nos quedamos sin saber los
detalles del castigo divino que hundió
a los atlantes en la mar. A falta de que
Platón concluyese su relato, la Atlántida
ha espoleado durante siglos la curiosidad
y la imaginación de todo tipo de
investigadores, desde científicos
a farsantes.

Más de mil cuatrocientos años
después, en la actualidad hay cinco
expediciones científicas en cinco
zonas distintas, empeñadas en descubrir
los restos que confirmen la existencia de
ese continente mítico.
El principal investigador es George Erikson,
y consciente de que en realidad existió,
no ha cesado en su búsqueda ideando
diversas teorías:
En busca del lugar en el que puede estar
la Atlántida primero hay que detenerse
en cómo fue destruida: Según
las explicaciones más clásicas,
se hundió bajo el agua a causa de
un gran terremoto; pero hay científicos
que opinan que la Atlántida tuvo
otro final: una gran catástrofe de
enormes dimensiones causada por el impacto
de un cometa la arrasó por completo
y destruyó cualquier rastro de vida.
Pero,
¿Qué opinan los astrónomos
de todo esto?, todos están de acuerdo
en algo: ningún cometa se estrelló
contra la tierra hace once mil años;
Y si de verdad la Atlántida hubiese
sido destruida de este modo, es imposible
que ningún atlante pudiera haber
sobrevivido a tal catástrofe para
contar a sus descendientes lo sucedido.
Esto constituye una gran pega a la teoría
de Erikson, pero él sostiene que
hubo supervivientes basándose en
la hipótesis de que unos cuantos
lograron escapar antes de que impactara,
dirigiéndose hacia Yucatán.

Cuando todo parecía estar perdido
se encontraron en Yucatán unas misteriosas
ruinas que hicieron que Erikson volviese
a estudiar la Atlántida. Para él
esas ruinas no fueron construidas por los
mayas, sino por los atlantes supervivientes,
y para avalar su teoría se apoya
en tres observaciones. Una de ellas, es
la existencia de imágenes de elefantes
en los edificios mayas del Yucatán:
En aquella época no había
elefantes en América central. Además,
Erikson cuenta que las esculturas de hombres
con bigote y barba que se repiten en la
roca, cuando los mayas carecían de
vello facial; por último habla de
las historias que hablan de “dioses”
que llegaron desde el mar.
El caso de de la Atlántida está
muy lejos de cerrarse, y no dejan de aparecer
constantemente indicios que apuntan a su
existencia. En al año 2004 otro equipo
afirmó haber encontrado las ruinas
de una ciudad antigua en Chipre, cuyas características
coincidían con sesenta de las pistas
dejadas por Platón. En la costa de
la isla de Cuba, Paulina Zelintski, ingeniera
oceanográfica que buscaba barcos
hundidos encontró bajo el mar lo
que parecen los restos de una ciudad antigua.
Los arqueólogos que han examinado
los videos tomados por Zelintski dicen que
en las estructuras se aprecian símbolos
y relieves. Muchos científicos piensan,
y están dispuestos a demostrar que
hace once mil años existió
una civilización esencialmente marítima
que se implantó en otras zonas del
planeta tras la desaparición de sus
tierras.
Pero, si la leyenda de la Atlántida
es cierta, y si las leyendas de los mayas
son ciertas: que se produce una destrucción
periódica por la arrogancia del hombre,
debemos fijarnos en cómo nos estamos
comportando hoy en día, comprender
que estamos contaminando, creando una catástrofe
ecológica en el planeta, igual que
los atlantes hicieron, y que Platón
dijo que su arrogancia fue la causa de su
destrucción.
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