
Durante
mucho tiempo, los seres humanos han pensado
que el mar se lo puede llevar todo bajo
la inmensidad de sus aguas, pero desafortunadamente
esto es imposible, una gran parte de la
contaminación que hay ahora en los
océanos es contaminación atmosférica
que acaba cayendo a los mismos. En el fondo
del mar hay muchísimas sustancias
como puede ser plutonio, cesio o mercurio,
que son resultado de muchos años
de verter grandes cantidades de desechos
en el mar. Es verdad que las grandes masas
de agua tienen una gran capacidad purificadora,
por este motivo es muy tentador recurrir
al barato sistema de arrojar al mar todo
tipo de: contaminación radioactiva,
metales pesados, minería, petróleo
y otros muchos tipos de desechos que no
benefician en absoluto la seguridad de nuestro
apreciado mar.
CONTAMINACIÓN
RADIACTIVA
La
contaminación radioactiva que hay
en el mar en este momento, tiene muchas
fuentes. A lo largo de muchos años,
el mar ha sido víctima de una gran
cantidad de pruebas nucleares y del funcionamiento
de las conocidas centrales nucleares, pero
con diferencia la mayor contaminación
radiactiva es la de numerosas plantas nucleares
de reprocesado de combustible. Sus vertidos
han provocado la contaminación de
muchos recursos marinos vivos en un área
muy extensa.
CONTAMINACIÓN
DE LOS METALES PESADOS
En
la actualidad se emplean unos 63.000 productos
químicos diferentes, de dichos productos
químicos, unos 4.500 están
clasificados como muy peligrosos, son los
conocidos como contaminantes orgánicos
persistentes, que es sinónimo de
contaminación sin límite,
resistentes a la desintegración que
se acumula en los tejidos de los organismos
vivos, entre otras cosas los metales pesados
producen cáncer e interfieren muy
negativamente en el desarrollo normal de
la infancia. Un ejemplo de la consecuencia
de estos productos químicos son los
problemas de reproducción que experimentan
algunas especies cercanas al océano
Ártico, como es el caso del conocido
oso polar.
MINERÍA
Los
metales procedentes de la minería
pueden dañar gravemente la salud
de la flora y fauna marina y hacer que parte
del alimento no sea en absoluto adecuado
para el consumo humano. Como hemos dichos
antes, la cantidad de mercurio vertido al
medio ambiente es unas cuatro veces superior
a la cantidad emitida por procesos naturales,
como puede ser el caso de la descomposición
y la erosión.
PETRÓLEO
La
forma mas familiar en la que los seres humanos
vemos la contaminación son los vertidos
de petróleo provocados por muchos
accidentes de petroleros y la limpieza de
tanques en el mar, que además de
producir graves impactos en el momento del
accidente provocan a largo plazo serios
problemas contra el ecosistema y todo lo
que concierne a él. Unos de los mayores
desastres ecológicos y en este caso
concretamente marino, fue el Prestige, que
se hundió frente a las costas españolas
a finales del año 2002, este accidente
sin duda fue unos de los mas graves ya que
el petróleo que llevaba
el
barco llegó a contaminar gran cantidad
de playas de España y Francia y provocó
innumerables muertes de todo tipo de seres
marinos y también originó
enormes pérdidas económicas
a la industria pesquera local.
Por
otra parte, las zonas costeras han sufrido
gravemente la actividad humana ya que una
gran parte de la población mundial
vive cerca de ellas. Un ejemplo es el de
Europa, alrededor del 30% de la población
vive en las cercanías costeras y
concretamente en nuestro país casi
13.000.000 de habitantes, número
que aumenta mucho en los meses de verano
en las ciudades situadas al lado de la costa.
Los vertidos son la principal fuente de
contaminación de las costas, en la
mayoría de los países en vía
de desarrollo los vertidos de las ciudades
se suelen tirar directamente al mar sin
ningún tipo de tratamiento previo
de depuración. También, las
ingentes cantidades de plástico echadas
al mar son la responsables de la muerte
de ballenas, tortugas, delfines, focas y
aves marinas, que quedan atrapadas en ellas
o se las comen.
Por
todos estos motivos la salud del mar y por
consiguiente la nuestra corren gravemente
peligro, por eso la gente se tiene que concienciar
seriamente de que nuestra salud y la del
mar está única y exclusivamente
en nuestra manos, si no queremos acabar
con todo el ecosistema marino, tenemos que
dejar de contaminar dejando de echar todos
esos productos químicos y otras diversas
sustancias que hemos señalado anteriormente,
y cuidar el mar, que es ya de lo poco que
nos queda verdaderamente bueno en este mundo.