
Vamos a analizar
distintos tipos de bailes, cantos y actuaciones
de los cántabros, que aunque vengan
de años atrás aún se
siguen conservando.
El folklore cántabro, debe iniciarse
por su determinante claramente original,
que son los picayos, en su faceta de baile
y danza. Estos picayos realizan sus bailes
en lugares reducidos, como el atrio de una
iglesia, y son danza si se ejecutan caminando,
suelen estar acompañados de algún
instrumento como panderetas y algún
tipo de canto.
Tal y como los conocemos hoy en día,
los picayos gozan de un gran carácter
religioso.
Los picayos interpretan sus danzas al recibir
gente destacada, obispos, autoridades, o
antiguamente la llegada de un indiano, actualmente
estos picayos los podemos encontrar en celebraciones
de las fiestas de cualquier pueblo en Cantabria
y en otras tantas celebraciones.
Las jotas montañesas son otros bailes
de romería cuyo origen no se conoce
con exactitud, aunque seguramente comenzaron
a bailarse en el siglo XV o a principio
del siglo XVI. Los mozos y las mozas se
reúnen alrededor de la Ermita o en
la plaza del pueblo y se baila en grupos
de dos o tres o más parejas. Estas
jotas son interpretadas por los picayos.
También las marzas juegan un gran
papel en nuestra cultura, son un género
de villancicos firmemente autóctonos.
El nombre de marza viene dado ya que se
celebra la llegada del mes Marzo, mes en
que los campos comienzan a florecer.
La marza es celebrada el último día
de Febrero y dura hasta la llegada del mes
Marzo.
Era costumbre que se interpretaran por la
gente joven del pueblo.
La celebración se realiza por un
grupo de hombres acompañados normalmente
de un farolero y el de la cesta vulgarmente
dicho, que se dedican a pedir en las casas
el aguinaldo.
Acabado de cantar, recibían chorizo
y huevos, que era lo tradicional y algunas
otras cosas como dinero o castañas.
Si se marchaban contentos se despedían
agradecidos gritando: ¡Qué
viva don Fulano y toda su familia con salud
y por muchos años!
También el propietario de la casa
podía negarse a dar las marzas, en
ese caso los marceros entonaban una canción
un tono despectivo hacia esta persona:
...
Estas puertas son de alambre
Aquí vive el rey del hambre
Que nos niega el aguinaldo
Y de señor hace alarde
...

Si
por alguna razón los mozos no iban
a pedir marzas algún año lo
hacían los casados quienes al cantar
decían que los mozos no salían
por la noche porque estaban "en el
gallinero".
La danza de Ibio es una importante pieza
a nuestro Folklore, y una de las manifestaciones
más populares de la cultura en Cantabria.
El origen de la danza se encuentra, principalmente,
en la Danza de las Lanzas de Ruiloba, donde
aún se conserva la tradición
y es posible disfrutar de su ejecución
en las fiestas patronales.
Actualmente es representada en múltiples
celebraciones de la región, y en
particular, en la celebración de
las fiestas de Ibio.
Otro baile de nuestra cultura es el pericote
lebaniego de finales del siglo XVII.
Esta danza se baila principalmente en la
zona de los Picos de Europa con características
distintas a las del pericote asturiano.
Es una danza de romería movida, pero
es caracterizado por ser el único
baile de nuestra región en el que
el mozo baila acompañado de dos mozas.
Se suele bailar con algún tipo de
desprecio y el dejarse convencer, muy típico
de los bailes en nuestra región.
Algunos de los instrumentos más característicos
de la cultura musical cántabra son:
La pandereta, muy usada para el acompañamiento
en bailes o para distintos tipos de cantos.
El tambor, es también un instrumento
típico de nuestro folklore y constituye,
junto a la dulzaina y el requinto, inseparable
para la música de nuestras aldeas
cántabras.
El pito es un instrumento típico
de viento que se fabrica frecuentemente
con cuerno de cabra y en el que se tallaba
varios agujeros para los distintos sonidos.
Poco a poco fue sustituyendo a la dulzaina
y el requinto, anteriormente dichas.
El rabel es un instrumento rústico
de carácter pastoril que se mantiene
y se fabrica en zonas altas de Cantabria,
aunque se la considera como el instrumento
anterior al violín.
La música folk cántabra no
ha tenido la misma influencia en el exterior
que la gallega o asturiana, pero Cantabria,
bien esta teniendo desde los años
70 la corriente de recuperación con
grupos como Garma, Naheba, Cahónega
y Tanea que esta actualmente entre los discos
mas comprados por los cantabros y a llegado
a actuar en ciudades como Los Ángeles
o San Francisco.