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La
torre Eiffel (1887)
Gustav
Eiffel (1832-1923)
Arquitectura industrial francesa
Paris
Arquitectura de hierro
Patricia
Ruiz
Estudiante
de económicas , Torrelavega
(Cantabria)
www.eolapaz.es
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Alexandre
Gustave Eiffel, es uno de los ingenieros
y constructores más famosos del siglo
XIX. Siendo reconocido especialmente por
su obra, la cual posee su propio apellido;
La Torre Eiffel, que a su vez es el monumento
más visitado del mundo. Cabe destacar
que esta construcción, sufrió
una gran crítica, pues a diferencia
del resto de estructuras parisinas, está
obra no conmemora ninguna victoria, pero
si recuerda el centenario de la toma de
la Bastille.

El
tema de la obra es característico
de una época (1850-1890), en la cual
se desarrolla la llamada “Arquitectura
del hierro”.
La obra en si, se sitúa sobre cuatro
pies de hierro, unidos por medio de una
forma arqueada (propia de los puentes de
este autor), con un propósito decorativo,
por su ornamentación trenzada realizada
en hierro. La altura de la obra es aproximadamente
de unos 300 metros (sin contar con la antena
que se coloca en su parte superior), pero
debido a los cambios de temperaturas a lo
largo del año, la altura llega a
verse modificada, debido a la dilatación
propia del hierro. La torre, va realizando
un estrechamiento prolongado hasta la primera
planta, con la intención de crear
en esta primera, una base sobre la que se
sitúa la silueta piramidal de la
torre. Se debe hacer mención, a la
idea del autor que pretendía transmitir
una sensación de ligereza, por medio
del diseño de su obra y de la unión
de sus únicos materiales constructivos:
un total de 6.300 toneladas de hierro forjado
repartido en 18.000 piezas unidas por 2.500.000
remaches también de hierro y finalmente
el cristal que forma parte de los ascensores,
de las plataformas y de sus ornamentos.
El tamaño del hierro es a lo largo
de la obra, prácticamente uniforme,
del mismo modo que el del cristal. No existen
contrafuertes ni nada por el estilo, ya
que todo esta apoyado en los cuatro pies
de la estructura, de donde se crea la estructura.
El color de la torre, varía ya que
cada cuatro años más o menos
se ha de pintur para evitar la oxidación
del metal; siendo en este momento de una
tonalidad grisácea.
Además una característica
destacable es que con solo ver su forma,
podemos conocer exactamente como es la estructura
desde su interior; pero lo que no podemos
imaginarnos, es como son sus maravillosas
vistas de la ciudad.
El
estilo de la “Arquitectura del hierro”,
se basa en un estilo de arquitectura y construcción
propio de la segunda mitad del siglo XIX,
originado, en la disponibilidad de los nuevos
materiales tras la Revolución Industrial
como el hierro del cual se compone la Torre
Eiffel, el acero o el cristal. El fin de
estos elementos es puramente estético,
surgiendo así edificios como la propia
Torre para exposiciones universales, como
fue el contexto en donde se desarrollo está
figura francesa en 1889.
La torre, fue criticada tanto durante la
construcción, como años después
por intelectuales, parisinos y artistas
del momento, debido al fuerte contraste
de su estilo con el resto de las edificaciones
parisinas.
Gustave Eiffel (1832-1923), fue un ingeniero
y constructor francés que ha pasado
a la historia por su obra parisina la torre
que posee su apellido, la Torre Eiffel.
Estudió en el Licée Royal
de Dijon, y tras ello en la Collage Sainte-Barbe
en París; finalmente se graduó
en la École Centrale des Arts et
Manufactures, uniéndose a una compañía
que fabricaba máquinas de vapor,
herramientas y otros productos. En 1858,
está compañía, recibió
un encargo en donde tenía que edificar
un puente férreo en Burdeos, en donde
Gustave fue destinado a supervisar la construcción.
Su trabajo obtuvo tal éxito que fundó
en 1866 su propia compañía,
haciéndose famoso con rapidez por
sus estructuras de metal. A partir de 1872
empezó a realizar sus obras en el
extranjero, llegando así en 1877
a levantar un puente sobre el río
Duero en Portugal. Su interés no
era sólo comercial; puesto que su
trabajo combinaba una artesanía inigualable
con un elegante diseño, como se muestra
en el viaducto Garabit de Francia, que llegó
a ser el puente más alto del mundo.
Tambiés fundió la estatua
de la Libertad inaugurada en Nueva York
en 1886. Poco después empezó
a trabajar un su gran proyecto, la torre
Eiffel; con motivo de la Exposición
Universal de 1889.
Finalmente, a principios de 1890, Gustave
abandonó la dirección de sus
negocios y se dejó absorber por la
aerodinámica, a la que contribuyó
en gran medida.