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Analizar
un cuadro
Baltazarina Von Linick y su hijo
(1618)
Anton
Van Dyck (Amberes 1599- Londres 1641)
Pintura barroca belga
Museo del Ermitage, San Petesburgo
(Rusia)
Tempera sobre tabla
Patricia
Ruiz
Estudiante
de bachillerato, Torrelavega (Cantabria)
www.eolapaz.com
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Antoon
Van Dick, es junto a Rubens uno de los pintores
más destacados del siglo XVII. Siendo
reconocido como uno de los retratistas más
influyentes de la época. El tema
de sus cuadros no era original ya que su
especialidad era la retratista, en donde
las figuras poseen un carácter aparatoso,
elegante, rico y solemne; siendo además
una zona en la cual era un tema muy común
y no así el religioso a pesar de
que se ilustraban algunos cuadros.

ANALISIS DE LA OBRA
El
tema de la obra no era nuevo ya que en este
periodo la pintura de Flandes (país
protestante) lo común es realizar
obras de tema burgués, como en este
caso; o mitológico y en alguna ocasión
religioso para decorar altares (no es aceptado
por los protestantes). El cuadro debió
de realizarse en una habitación,
en donde podemos observar como Baltazarina
von Linick se encuentra sentada sobre una
silla de madera en donde el respaldo quizá
sea de cuero, pues se advierten las tachuelas
que lo sujetan. Así todo el espacio
en donde sea realizado puede haber sido
un estudio que poseía el pintor ya
que en otra obra (Retrato de una familia
no identificada) del artista aparece el
mismo espacio que en esta obra. Baltazarina
está sosteniendo a su hijo sobre
su pierna izquierda; este a su vez posee
entre sus manos unas plumas negras y una
espada. Por otro lado, la luz de este cuadro
entra desde un punto frontal a la imagen,
pero no desde el centro sino un poco hacia
la izquierda, ya que la sombra de ambos
se proyecta hacia la derecha. A pesar de
ello la luz está centrada principalmente
hacia los personajes. Los colores empleados
son en su mayoría tonos cálidos,
salvo el negro empleado para realizar las
sombras y en las ropas el blanco empleado
para dar luminosidad a estas. Lo que más
destaca en su obra son el negro de la parte
inferior de la obra y el rojo de la parte
superior siendo así que llegamos
a la conclusión que lo que pretendía
Van Dyck era resaltar la importancia de
los personajes; simbolizando de este modo
el poder económico de la burguesía.
EL ESTILO, VAN DICK Y RELACIÓN
CON LA ÉPOCA
El
estilo barroco en cual se realiza durante
los siglos XVII y parte del XIX. En este
periodo se desarrollaron dos vertientes
una producida en los países católicos
en donde sus obras representan temas de
la religión y la otra vertiente la
cual se produce en países protestantes
(como en el de Van Dyck, Bélgica,
en esta época perteneciente a España)
en donde lo que se plasma es el gusto burgués
(a pesar un de ser un lugar perteneciente
a un país católico; y esto
es debido a los problemas de religión
desarrollados durante la época).
Lo que se busca en este periodo es un color
con unas formas y un movimiento que definan
la forma pictórica; además
de figuras que se vayan diluyendo en la
imagen, para dar importancia así
a la escena. Este era el estilo de Van Dick,
que con respecto a su contemporáneo
Rubens (con el que mantuvo muy buena relación),
le permiten diferenciarse pues este último
se centro en la pintura religiosa y mitológica.
Antoon Van Dick, (Amberes 1599 - Londres
1641)
Se educó en Amberes, en el taller
de Hendrick van Balen; antes de entrar en
el estudio de Rubens en 1618, estuvo trabajando
por su cuenta durante unos años.
Pese a ser ya un artista, el estilo de Rubens
cultivó en él una gran influencia
(exuberante y dinámico), como se
observa en algunas obras de los primeros
años junto al maestro, con una semejanza
entre ambos. Años después
(1620), se trasladó durante un breve
periodo en Londres, hasta establecerse finalmente
en Nápoles (1621). Debido a su estancia
en Italia su estilo dejó de ser tan
Barroco para convertirse en un género
más clasicista; también consolido
un estilo elegante y refinado característico
de sus obras; captando así en los
nobles, un porte orgulloso y una figura
esbelta, convirtiéndose así
su estilo en un modelo para la pintura occidental,
especialmente en Inglaterra, donde fue profunda
y duradera. Durante este periodo estuvo
realizando diversos retratos a aristócratas
genoveses los cuales se volvieron muy famosos.
Además realizó diversos esbozos
donde refleja sus impresiones a cerca del
país. En 1632 regresó a Londres,
donde estuvo al servicio de Carlos I hasta
el fin de los días del artista. Siendo
así sus retratos figuras idealizadas
y delicadas, con una gran expresividad.
Su influencia fue profunda y duradera en
Inglaterra, y se extendió también
a muchos otros países europeos.