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La
Capilla Sixtina (1511)
Miguel
Angel (1475 - 1564)
Pintura renacentista italiana
Pintura al fresco
Nacho
Portilla
Estudiante
de secundaria, Colegio La Paz
Torrelavega (Cantabria)
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La
Sixtina es la capilla más famosa
del Vaticano. Esta situada al lado de la
Basílica de San Pedro, y servia como
capilla para las fortalezas vaticanas. Es
famosa y popular por su arquitectura, basada
en el Templo de Salomón del Antiguo
Testamento, y por su decoración basada
en frescos, obra de los grandes artistas
del renacimiento, incluyendo a Miguel Ángel,
Rafael y Botticelli. La bóveda fue
decorada por Miguel Ángel a ordenes
del papa Julio II, esto fue realizado entre
os años 1508 y 1512.
A Miguel Ángel no le gustó
mucho recibir este encargo porque pensó
que era simplemente una gran satisfacción
para el papa, pero hoy en día, son
considerados como la grandeza y los logros
de Miguel Ángel, como sus mejores
obras. Fue construida entre 1477 y 1480,
por el papa Sixto IV, para restaurar la
anterior capilla magna.
Recién terminada la construcción
de la capilla en la ciudad del vaticano,
cuando ya finalizaron las obras, un grupo
de pintores entre ellos Botticelli, Pietro
Perugino, Luca Signorelli y Domenico Ghirlandaio
pintaron una serie de paneles que desarrollaban
la historia de la vida de Moisés,
acompañadas en la zona superior por
retratos del papa y por cortinas pintadas.
Conocemos como la bóveda de la capilla
Sixtina al conjunto de pinturas, especialmente
frescos, que se utilizaron para decorar
la bóveda de la capilla. A Miguel
Ángel le mandaron realizar estas
pinturas para sustituir las anteriores,
realizadas por Piero Matteo d`Amelia, basadas
en un fondo azul con estrellas color oro.
Para Miguel Ángel fue un trabajo
muy costoso, ya que meses ante le había
pedido al papa poder construir su tumba,
ya que era un sueño para el, su obra
perfecta, y el se negó.

El
proyecto que quería realizar Miguel
Ángel constaba de una planta rectangular
con forma piramidal que constaba de 3 pisos,
en los que iba a añadir en torno
a 40 figuras escultóricas, talladas
el mismo con sus propias manos. Este proyecto
le llevo alrededor de 8 meses, y cuando
lo tenia casi listo, recogiendo durante
esos 8 meses mármol de Carrara, el
papa le encomendó una nueva tarea,
pintar la capilla Sixtina, el cabreo que
cogió fue monumental.
Otro de los motivos del enojo de Miguel
Ángel fue que el carecía de
experiencia pintando con la técnica
del fresco, ya que pocos podían hacerlo
sin dificultades. Pintar al fresco tenia
mucha dificultad ya que consistía
en pintar sobre el yeso fresco antes de
que este seque. Anteriormente se usaba cal.
Según Giorgio Vasari para realizar
alguna pintura en fresco, lo importante
era realizar todo la escena en una jornada.
La superficie pintada en un día se
llama jornada.
Miguel Ángel empezó la obra
el 10 de marzo de 1508, sin ayuda de otros
pintores, ya que el rechazo la ayuda de
especialistas en pintar en fresco, y también
hizo quitar los andamios que le habían
preparado, concretamente bramante, para
diseñar el mismo unos propios. En
su primer trabajo, que fue El Diluvio, tuvo
serios problemas con la pintura, ya que
la humedad del ambiente alteraba los colores
y el dibujo. Tuvieron que recurrir a un
especialista llamado Giuliano da Sangallo
para que diera una solución y volver
a empezar, y esto le sirvió a Miguel
Ángel para aprender a base de sufrimiento.

Otro
de los problemas que tuvo fueron sus terribles
dolores en el cuello, ya que tenía
que estar durante horas con el cuello inclinado,
y las lesiones no se hicieron esperar. Tenía
los tendones del cuello destrozados ya que
estuvo cuatro años en esa posición.
El pintor también estaba sometido
bajo la presión de las discusiones
con el papa. Una vez, a los dos años
del comienzo de la obra, Julio II exigía
quitar todos los andamios para ver que tal
iba la obra de arte, los cuales tuvo que
desmontar y volver a construir. Le metían
mucha prisa para acabar la pintura, y los
pagos que no recibía, cometió
algún fallo que los andamio no le
permitían ver, pero sin ninguna importancia.
Finalmente termino su obra el 31 de Octubre
de 1512, demostrando que era capaz de demostrar
toda su valía en la pintura.