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La
ventana de las colinas
(1923)
Juan
Gris ( 1887-1927)
Pintura cubista
Fundación Telefonica (Madrid)
Oleo sobre Lienzo ( 73 x 92 cm)
analizar
un cuadro
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Uno
de los hitos del cubismo español,
respondía realmente por el nombre
de José Victoriano González
(Madrid, 1887-Boulogne-sur-Seine, Francia,
1927). Este pintor, apasionado del cubismo,
las vanguardias y las naturalezas muertas
fue el máximo representante del cubismo
sintético. Estudio en la Universidad
de Madrid, pero pronto se consagró
a la pintura. Sus composiciones están
dotadas de gran armonía gracias a
una rigurosa metodología en la estructuración
de las formas. Se desvinculó de la
estética cubista de Braque y de Picasso,
coloreando y sombreando objetos puntuales,
con lo cual consiguió un ritmo visual
elegante y personal. Comenzó su carrera
como ilustrador de la revista “Blanco
y negro. Mudado a París en 1906,
se instaló en el Bateau-Lavoir, donde
fue vecino de Picasso. Pintó sus
primeras acuarelas al mismo tiempo que publicaba
ilustraciones humorísticas en distintas
revistas. Sus primeras muestras cubistas
datan de 1911 y en ellas se aprecia la influencia
de Cézanne, aunque pronto derivó
hacia un estilo geométrico muy colorista,
con predominio del azul, el verde y el violeta
ácido, que culminó con la
conquista de la abstracción. En 1912
empleó por primera vez la técnica
del collage, franqueando de esta manera
la línea divisoria que separa lo
real y lo irreal. Destacan en su obra Vaso
y damero (1914), El tapiz azul (1925) y
Guitarra y partitura de música (1926).

“La ventana de las Colinas”,
la obra que hoy comentamos, es una alegoría
a los sentidos. Así, las colinas
apelan a la vista. La partitura y el instrumento
musical, al oído. La brisa del exterior,
que entra por la ventana abierta, al olfato.
La botella y el vaso, al gusto. Y los muebles
y la barandilla, que separan los ambientes
para no 'contaminarlos', al tacto.Gris,
influido por la geometría, hace un
cubismo sintético y matemático.
A diferencia de otros creadores, que partían
del modelo para someterlo a sus reglas,
Gris pensaba primero la obra y luego la
trasladaba a su realidad. «Cézanne
hace un cilindrote de una botella; yo, de
un cilindro, hago una botella", escribió.
El cuadro reproduce un tema tradicional
en el arte: un bodegón. Gris pintó
naturalezas muertas enfrentadas a ventanas
en dos etapas de su carrera: durante la
Primera Guerra Mundial, en cuadros de luz
fría y oscura, y durante su retiro
en la Costa Azul, más cálidos.
Éste es de esa segunda etapa.
Las cortinas que enmarcan la escena le dan
a la obra un marcado aspecto teatral. En
la década de los años 20,
Gris realizó diversos montajes escénicos
para el Ballet Ruso, dirigido por Serguei
Diaghilev, para quien diseñó
figurines en obras como La fiesta maravillosa,
Las tentaciones de la pastora y Una educación
frustrada.
Las cálidas tonalidades del lienzo
conforman un conjunto amable y evocador,
rebosante de lírica y sensibilidad.
El empleo de superficies planas monocromáticas
y el contoneo de los objetos remiten a la
obra de Matisse, con quien coincidió
en Collioure (Francia) en 1915. La luz ilumina
la escena desde el vértice superior
izquierdo.