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Analizar
un cuadro
"Los fusilamientos del 3 de mayo"
(1814)
Francisco
de Goya (1746 - 1828)
Pintura romantica española
Museo del Prado (Madrid)
Oleo sobre lienzo (268 x 347 cm)
Juan
Buendia
Estudiante
de bachillerato, Torrelavega (Cantabria)
www.eolapaz.com
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El
cuadro no goza de demasiados detalles a
pesar de que es suficientemente claro y
conciso y expresa todo el horror sufrido
en uno de los sucesos mas trágicos
de la historia de España. La luz
que emplea es prácticamente natural,
aunque en el cuadro una figura central vestida
de blanco, de rodillas y con los brazos
en alto, que parece ser el siguiente en
sumarse a la matanza, se encuentra especialmente
iluminada por un farol situado delante de
los verdugos.
La escena se sitúa en plena montaña
del príncipe Pío y en ella
se puede observar una colina tras los rebeldes
españoles que ocupa la mitad izquierda
del cuadro y tras ella, ocupando la parte
derecha de la obra, se encuentra la ciudad
de Madrid pintada de un color gris y con
un carácter siniestro, que simbolizan
el estado de ésta. De ésta
manera se pueden diferenciar dos partes
en el cuadro:
-La derecha, compuesta por una serie de
soldados franceses perfectamente alineados
y coordinados, que disparan y matan a sus
víctimas con total frialdad y sin
ningún tapujo, a pesar de situarse
armados y debidamente uniformados, estando
así en una muy superior ventaja.

-La izquierda, en la que podemos observar
a los condenados españoles en un
sufrimiento inmenso. En el centro una figura
acepta resignada su muerte con un gesto
de dolor y brazos abiertos, a la izquierda
de éste se pueden observar perfectamente
los cadáveres de los que ya han pasado
su pena, y a su derecha un fila con los
que todavía no han alcanzado su muerte
por ahora. Los más próximos
a la figura central tanto por derecha como
por izquierda muestran su dolor, algunos
se tapan el rostro ya que no quieren contemplar
la escena, otros los oídos para no
oír los disparos y otros se lamentan
y lloran su desgracia.
Predomina la paleta de colores oscuros,
teniendo así negros, marrones, grises
y algún que otro ocre y verde. En
la obra predomina más la mancha que
el dibujo y predominan los contrastes, fuertemente
marcados, contraponiéndose el blanco
impoluto de la camisa del hombre situado
en el centro o la luminosidad de color del
farol, con el rojo de la sangre que marca
toda la escabrosa escena, remarcando una
vez más la crueldad de las situación
o incluso con el cielo que se encuentra
extremadamente oscuro con tendencia al negro.
También éste contrasta con
la silueta de Madrid, de un tono grisáceo
y a pesar de todo mucho más clara
que el cielo. El estilo del cuadro es bastante
sencillo, no contiene demasiados adornos
ni detalles, sus elementos son los básicos
y necesarios para expresar la penosa situación
que se está viviendo.
Su composición consigue una gran
profundidad dos líneas diagonales
situadas a modo de ejes como son la de la
montaña del príncipe Pío
junto al grupo de civiles y otra formada
por la línea perfectamente definida
del pelotón de fusilamiento. Las
líneas de las manos y sables (ondulantes),
contrapuestas a las líneas perfectamente
horizontales de los fusiles proporcionan
un mayor dramatismo a la escena. Además
no todas las líneas están
igualmente definidas, se pueden observar
unas perfectas definiciones en los uniformes
y sables de los soldados, mientras que los
cadáveres y algunas líneas
del frente de la izquierda no se encuentran
definidos de igual manera.
Su simbolismo, además de obviamente
representar la matanza del día tres
de mayo, oculta algún que otro detalle
del cual se pueden obtener conclusiones.
La figura central por ejemplo se encuentra
con los brazos situados en cruz, como si
estuviera siendo sometida a una tortura
de crucifixión, además si
se observan detenidamente sus manos, mas
concretamente sus palmas, se pueden observar
estigmas. Con todo esto, Goya, pretende
comparar la muerte de todos aquellos que
defendieron su país con la de muchos
y muchas mártires, hecho que puede
aplicarse a la actualidad con todas las
personas inocentes que mueren diariamente.
El hombre también se ha tomado como
símbolo de búsqueda de libertad,
o incluso de valentía de quién
deja ver su rostro al asesino.
Francisco Goya y Lucientes nació
el día 30 de Marzo de 1746 en Zaragoza,
en un pequeño pueblo llamado Fuendetodos.
Fue un importante pintor y grabador español
cuya obra trabaja desde el mural hasta el
dibujo o el grabado, pasando por las pinturas
de caballete etc. Es considerado precursor
de la pintura del siglo XX.
Su aprendizaje comienza en Zaragoza, trabajando
las estampas de santos y el barroco tardío
por muchos años. En 1770 viaja a
Italia dónde entra en contacto con
el neoclasicismo y así alrededor
de 1775 vuelve a Madrid.
En 1793, Goya, cae en una enfermedad que
le obliga a recrearse en un tipo de pintura
más original y creativa que el tipo
de pintura que hasta entonces había
realizado para palacios y para tapicerías.
Comienza entonces su periodo maduro de creación
y la transición hacia la fase romántica.
La obra de Goya representa perfectamente
la época que le tocó vivir
y todos sus acontecimientos, en especial
la guerra de la independencia fue uno de
los sucesos que más le marcaron dejando
como resultado por ejemplo la colección
de estampas (grabadas) Los Desastres de
la Guerra que suponen prácticamente
un reportaje periodístico y muestran
quienes fueron los héroes reales,
los de la calle. Así también
vieron su creación los cuadros referentes
al dos y al tres de Mayo (la carga de los
mamelucos y los fusilamientos del tres de
mayo respectivamente).
De entre su obra destaca también
la maja desnuda que ha alcanzado gran fama
no solamente por su calidad pictórica,
sino que también por la misteriosa
identidad de la retratada.
Su obra cumbre está constituida por
los catorce cuadros que conforman la llamada
colección de pinturas negras. Estas
lo situaron en la vanguardia del arte de
su época con la técnica de
pintura oleo “al secco” y anticipan
la pintura contemporánea y del siglo
XX.
La carrera pictórica de Goya es un
camino duro y largo a la par que lento que
transcurre a base de golpes de gracia repentinos
hasta el momento en el que se encuentra
a sí mismo y alcanza su personalidad
y magistralía en la expresión.
Durante este camino muchos son los factores
que afectan a su estilo, no solo los pictóricos,
como corrientes etc., sino que su vida se
ve marcada por tensiones espirituales que
surgen de desgracias personales y por sucesos
históricos trágicos en la
historia de nuestro país y sobre
todo para la sociedad a la que le tocó
vivirlo.
Así se ve influenciado por ejemplo
por las guerras napoleónicas y por
la guerra de independencia española,
que le marcó tanto por la situación
de hambruna, miedo y desolación que
vivió, como por el dolor de la muerte
de muchos hombre y mujeres semejantes a
él a manos de un ejército
que abusaba de su poder.
De esta manera Goya vio también como
la sociedad del antiguo régimen se
hundía y desintegraba, dando lugar
a la modernidad, la cual precisó
un duro arranque.
Goya dejó a lo largo de su vida,
óleos, grabados, y dibujos donde
reflejaba la ambición de los poderosos,
lo bello de la amistad, el horror de la
guerra, el agobio de la angustia personal
y la alegría de numerosas fiesta,
romerías, verbenas etc. en todos
los estratos sociales.
A Goya le tocó vivir el periodo durante
el cual se desarrolló el neoclasicismo
y nació el romanticismo.
Durante el reinado de Fernando VII en el
cual Goya comenzó a retirarse progresivamente,
la pintura se mueve entre dos ámbitos
que se dan paso tras el barroco; una asimilación
del estilo de David y los neoclásicos
franceses, y una vuelta a tradiciones dieciochescas,
espejo del carácter conservador y
de no progreso del reino español.
En esta vertiente destaca el valenciano
Vicente López (1772-1850).
Goya supuso para la pintura española,
además de una gran introducción
de técnicas que se encontraban en
la vanguardia en otros países, una
gran innovación en cuánto
a técnicas prácticamente desarrolladas
por él como fue por ejemplo la pintura
con oleo “al secco”.
Por si esto fuera poco Goya supone la base
del arte del siglo posterior, es decir el
siglo XX ya que es utilizado como inspiración
por otros múltiples artistas que
basan sus ideas en él.