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La
vocación de
San Mateo (1599-1602)
Michelangelo
Merisi da Caravaggio
(1571 - 1610)
Pintura barroca italiana
Museo de la Iglesia de S. Luis de
los Franceses
Oleo sobre
lienzo (322 x 340 cm)
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Luis
Fernando Robledo Sierra
Estudiante
de bachillerato, Torrelavega (Cantabria)
www.eolapaz.com
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Michelangelo
Merisi da Caravaggio (Bérgamo,1571-1610
), es uno de los exponentes más destacados
de la escuela naturalista que surgió
en Italia como oposición a la corriente
manierista triunfante durante el siglo XVI.
Introdujo una profunda revolución
en la pintura italiana del XVII. Dos son
las características básicas
de su obra, el naturalismo (rechazó
los ideales clásicos) y el tenebrismo.
Cuando pintaba una escena de tipo religioso,
introducía en los cuadros lo vulgar,
las escenas, a la gente corriente, sin ningún
tipo de idealización. Para acentuar
el realismo, realza sus figuras y escenas
por los efectos de luz (tenebrismo), haciéndolas
destacar sobre el fondo oscuro, la luz no
se difunde suavemente, sino que surge de
un vano lateral y cae sobre las figuras,
sobre la escena, delimitando claramente
las formas iluminadas en las que los colores
son vivos e intensos y las zonas oscuras.
Se aprecia la influencia de las escuelas
de Lombardía y Venecia, por la intensidad
de su colorido y la preocupación
por el dominio de la luz.
Algunas de sus obras son "Siete Obras
de Misericordia", "La Madonna
del Rosario", " Entierro de Santa
Lucía","Dormición
de María", "Magdalena"..
En
este cuadro el tema es religioso. Cristo
y un apóstol se acercan desde la
derecha. Mateo, el recaudador, está
sentado junto a unos amigos y parece ser
el único en comprender que Cristo
se dirige a él . El brazo extendido
de Jesús parece estar a una gran
distancia, pero existe una corriente psicológica,
casi tangible, que fluye de Cristo al recaudador.
Fue pintado entre 1599-1602. Pertenece al
Barroco. La principal cualidad de la pintura
barroca es su vinculación a la realidad.
Es también la consecuencia de una
evolución estilística, ya
que, cuando en los últimos años
del siglo XVI la justificación puramente
estética y el consciente antinaturalismo
del manierismo agotan sus cauces expresivos,
los artistas barrocos usan la novedad formal
plasmando en sus obras aquello que el manierismo
rechazaba: la realidad y la naturaleza.
En esta obra se observan todas las características
de la pintura de Caravaggio: realismo de
las figuras, empleo de tonalidades oscuras
( olores rojos, ocres, amarillos) y fuertes
contrastes de luz y sombra. En ella emplea
por primera vez el tenebrismo. Debemos observar
atentamente la mano de Cristo, que evoca
la de Dios Padre de Michelangelo en la Sixtina,
y que resalta entre el movimiento de avance
del apóstol y el del caballero que,
de espaldas, se encuentra en primer plano.
La intensa luz diagonal acentúa las
expresiones faciales y destaca sólo
los elementos esenciales. Igualmente, debemos
fijarnos en el cuidado repertorio de horizontales
y verticales (ventanas, línea de
cabezas de Mateo y compañeros) y
su contraste con las diagonales secundarias
(espada y piernas de los caballeros) que
queda resaltado por una luz focal.
Mateo Contarelli, importante comerciante
francés, compró para su gloria
eterna la capilla Contarelli de la iglesia
de San Luis de los Franceses en Roma con
la intención de ser enterrado allí.
Encargó un completo programa de pinturas
y esculturas dedicadas al santo que le daba
nombre: San Mateo. La compra se efectuó
en 1565 pero en 1585, año en que
muere Contarelli, no se habían efectuado
las pertinentes decoraciones. Los trabajos
seguían sin avanzar sustancialmente,
por lo que Caravaggio recibió el
encargo de dos óleos laterales, con
el Martirio y Vocación de San Mateo.
Más tarde también se le pediría
la pala de altar central, con San Mateo
y el Ángel. Este encargo supuso el
primer trabajo de envergadura que Caravaggio
realizó, y no para un coleccionista
privado sino para una iglesia de acceso
público, donde toda Roma podría
contemplar su obra.
Observando este cuadro, se puede entender
lo que es la llamada de Dios: un rayo de
luz que ilumina al llamado. Hay mucha gente,
pero Jesús mira fijamente a uno,
al que Él quiere, y le señala.
Y Mateo, muy ocupado en sus recaudaciones
siente esa luz, que renueva, que cambia,
que da fuerzas, y se levanta, deja todo
y sigue a Jesús. Caravaggio ha representando
el momento más dramático.
En este cuadro la historia sagrada se hace
pintura . Como los personajes están
vestidos con ropas de la época y
son personas normales viendo este cuadro
nosotros podemos ser los protagonistas de
la escena. Nos sugiere que la luz vence
a las tinieblas espirituales. Es un cuadro
con un gran simbolismo religioso .
Personalmente,
pienso que es un cuadro con un gran realismo
pero a mí no me produce ninguna sensación
especial.