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El
nacimiento de Venus (1485)
Sandro
Boticcelli (1445-1510)
Pintura renacentista del Quatroccento
Museo Galeria de los Uffizi (Florencia)
Tempera sobre lienzo (172,5x278,5
cm)
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un cuadro |

Se
cumplen poco mas de cuatro siglo de que
el genial italiano culminara una de las
obras capitales de la historia de la pintura
, aquella en la que el cuerpo femenino desnudo
regresaba a los lienzos. Era el regreso
del canon clásico de belleza, de
la mano de la recuperación de la
antiguedad greco-romana, que la caida de
Bizancio levaba a la Europa Occidental.
Alessandro di Mariano Filipepi, Botticelli,
nació en Florencia en 1445, y murió
en 1510. Su apodo pudo derivar de su ocupación
como aprendiz en el taller de un amigo orfebre
(battigello, en florentino). Hombre renacentista
y piadoso, pintó temas mitológicos
y también religiosos.
La
pintura fue realizada en 1485 por encargo
de Lorenzo de Pierfrancesco de Médici
(1463-1503), el gran mecenas de Botticelli.
En Florencia, se acostumbraba a decorar
las estancias de las casas de campo de los
nobles con paneles de madera que tenían
la función de protegerlas del frío
y la humedad, al mismo tiempo que hacerlas
acogedoras. Ésta es una de las cuatro
mitologías de gran formato que el
florentino pintó para los Médici.

El
cuadro, de tema mitológico, representa
el momento en el que Afrodita, la diosa
griega de la belleza y el amor, se acerca
a la Tierra en una concha Según la
mitología, la Venus de los romanos
es fruto de la unión del Cielo y
la Tierra Céfiro, dios del viento,
conduce a la joven, con los carrillos hinchados,
hasta Chipre. El primer rosal brotó
cuando Afrodita aterrizó.
La
figura de Venus está inspirada en
los antiguos modelos griegos. El pintor
adoptó las enseñanzas de la
escultura clásica y rescató
el canon que artistas como Praxíteles
y Polícleto habían elaborado
en su búsqueda de la belleza y la
armonía ideal. La curva de la cadera
y la expresión de la diosa recuerdan
a las esculturas helenas.
La
línea del horizonte señala
la profundidad de la pintura. El trazo de
los pinceles es ondulante, nervioso. Todo
se agita por el viento. la concha tiene
un doble significado. En la tradición
pagana, es símbolo de fertilidad
y placer. En la tradición cristiana,
símbolo de virginidad. Botticelli
otorga a la pintura y a las figuras paganas
valores del arte sagrado.

Tradicionalmente,
se ha considerado que Botticelli inmortalizó
en Venus el rostro de Simonetta Vespucci,
una de las mujeres más hermosas del
Renacimiento. Simoneta ocupó el puesto
de 'Reina de la belleza' en un torneo organizado
en 1475 por Giuliano Médici, hermano
de Lorenzo el Magnífico, dueño
y señor de la Florencia de la época.
Las
cuatro figuras esbozan una especie de triángulo
imaginario, con Venus en el centro, y el
conjunto genera una sensación de
armonía. A diferencia de la mayoría
de los trabajos de la época, la obra
no está realizada sobre madera de
álamo, sino sobre lienzo. Botticelli
empleaba la pintura al temple, mezclada
con grasa y una capa protectora de clara
de huevo.