 |
El
arte de la Pintura (1669-72)
Johannes
Veermer de Delft (1632-1675)
Pintura barroca holandesa
Kunsthistorisches Museum de Viena
Oleo sobre lienzo (100 x 120 cm)
|

El
cuadro
La
mujer sujeta un libro y una trompeta y está
coronada con laurel, símbolos que
aluden a la fama y la gloria que la pintura
y la historia hacen perdurables. El mapa
refleja el gusto por la cartografía
y cierta nostalgia por la presencia española,
ya que en él aparecen las províncias
de los Países Bajos, tanto las del
norte como las del sur, cuando todas estaban
bajo dominio de la monarquía española.
Sobre la mesa, aparecen distintos objetos
alusivos a otras artes (de entre ellas destacaría
la pintura).

Técnicas:
el color
Vermeer
empleó sobre todo amarillos y azules
capaces de atrapar al espectador. En una
carta de 1888, Van Gogh escribió
a Érnile Bernard: "¿Conoces
un pintor llamado Vermeer? La paleta de
este extraño artista comprende el
azul, el amarillo limón, el gris
perla, el negro y el blanco. Es verdad que
en los cuadros que ha pintado puede hallarse
toda la gama de colores, pero reunir el
amarillo limón, el azul apagado y
el gris claro es tan característico
de él como el negro, blanco y gris
rosa lo es en Velázquez".
Técnicas:
la luz
Se
expande sobre los objetos y ropajes, a través
de una ventana que se abre a la izquierda
de la estancia. Vermeer disfrutó
de una extraordinaria habilidad para captar
la luz y crearla en sus pinturas. Aprehendió
su 'color' y lo derramó sobre cada
cuadro, en múltiples tonalidades.
La mayoría de los toques de luz son
imperceptibles a simple vista, aparecen
en el rostro, los ojos y las telas y potencian
la perspectiva, que se estructura con lineas
rectas y superficies unidas que distorsionan
la representación de las formas.
Técnicas
: la composición
Sobre
preparaciones generalmente grisáceas,
Vermeer iniciaba sus composiciones con un
boceto de luces y sombras en el que empleaba
un único color, extendido con precisión
asombrosa. Encima de esta capa, aplicaba
de forma rápida luces y veladuras.
Su perfección técnica era
resultado de largas horas de trabajo. En
general establece en cada obra un diálogo
de símbolos con el espectador. Cada
cuadro es una historia única y cerrada
en la que el pintor realiza continuos guiños
según los objetos pintados.
Los
personajes
El pintor se retrata de espaldas y la modelo
(que ha sido identificada con una de sus
hijas) es Clío, la musa de la historia.
Sus personajes son en su mayoría
mujeres y rara vez miran a los ojos del
espectador. Las dos únicas obras
en las que el protagonista principal es
un hombre son El geógrafo y El astrónomo.
El pintor tampoco dibujó ancianos
o niños, sino siempre personajes
etemamente jóvenes. Por otra parte,
en toda su pintura sólo se conocen
tres trabajos de temática religiosa,
dos de juventud y uno al final de su vida.